València
Más de cien cajetines de pisos turísticos saboteados en València para denunciar los Gay games
La ciudad de València acoge estos días el macroevento de los Gay Games. La celebración deportiva ha sido criticada por colectivos y plataformas locales por los vínculos de la organización con empresas que colaboran con el genocidio sionista y el pinkwashing que realiza Israel con su participación. En una nota difundida a los medios, la campaña “Boicot Gay Games” se responsabiliza del sabotaje de siete de los espacios deportivos que han estado acogiendo competiciones deportivas.
“En la madrugada del pasado viernes 3 de julio se sabotearon hasta 7 campos deportivos que acogían los Gay Games, encadenando los accesos, y vertiendo pintura en el campo para inutilizarlo e impedir que se jugara”, exponen. En los alrededores se podían leer algunos mensajes como: “General Electric cómplices de genocidio”. La madrugada siguiente se boicotearon hoteles, Airbnbs y bajos turísticos de Ciutat Vella y Benimaclet. Aparecieron diversas pintadas con mensajes como: “Boicot Gay Games”, “Tourist go home”. Este mismo día, se llenaron de mensajes las paredes del pabellón polideportivo de la Fonteta de Sant Lluís, donde ha tenido lugar el acto de clausura.
“Estas acciones se han realizado por los vínculos entre el evento y la entidad sionista de Israel y el patrocinio de la empresa armamentística estadounidense General Electric”, denuncian en un comunicado
“Estas acciones se han realizado para hacer evidente los vínculos entre el evento y la entidadsionista de Israel. Principalmente por la participación de Israel i el patrocinio de la empresa armamentística estadounidense General Electric”, explican en el comunicado. La empresa estadounidense denuncian, fabrica multitud de piezas esenciales para armas y entre sus principales clientes “encontramos a EEUU, Israel, Arabia Saudita o Turquía. Y en actualidad, estas armas estan asesinando personas en Palestina, Iran, Yemen, Líbano, Kurdistán o Venezuela”, denuncian los activistas.
Además de los accesos a las instalaciones deportivas, en la noche de este sábado 4 de julio fueronsaboteados más de 100 cajetines de apartamentos turísticos. Desde la campaña se responsabilizan también de diversas pintadas enlos hoteles, entre ellos Axel Hotels. Explican que las acciones se han reproducido en otros puntos del estado, como Zaragoza, Madrid y Barcelona, donde se han empapelando y llenando las paredes de mensajes y de pintura las sedes de las empresas “cómplices, como la sede de General Electric de Barcelona, o los hoteles Axel de Barcelona y Madrid”.
Sionismo, gentrificación y pinkwashing
La campaña “Boicot Gay Games” denuncia los vínculos con el sionismo, la gentrificación y elpinkwashing. Uno de los motivos principales del boicot es la financiación del macroevento. Según denuncian, dentro de la organización de los Gay Games se encuentra desde hace diez años el Club DeportivoLGTB de Tel Aviv, que participa en cada edición.
El acto de inauguración contó con más de 10.000 participantes y aproximadamente unos 40.000asistentes. “En una ciudad como València donde sus habitantes sufren de las consecuencias delturismo, el evento reproduce estas prácticas de depredación, pero con unas supuestas políticas deinclusión LGTBI”, critican.Desde la campaña también denuncian el pinkwashing, ya que los beneficiarios directos son elempresariado del ocio gay nocturno, algunas cadenas de hoteles o la empresa Transvia.
La llegada de los Gay Games a València se gestionó en 2021, cuando todavía era alcalde Joan Ribó, en el gobierno de coalición entre Compromís y PSPV. Pero con la llegada del gobierno municipal actual, comandado por la alcaldesa María José Català, del Partido Popular y coaligada con Vox, el tejido asociativo denunció el vaciamiento de su dimensión reivindicativa y de los valores originales.
Las entidades denunciaron que el Ayuntamiento sustituyó la estructura de gobernanza inicial por un nuevo comité en el que su representación quedó reducida a únicamente dos de los ocho votos existentes —los correspondientes a la Fundación València Diversitat y al Club Esportiu LGTBIQ+ Samarucs—, perdiendo así la capacidad de influir en las decisiones del proyecto. En marzo de 2024 hicieron públicas sus críticas al funcionamiento del comité organizador y, dos meses después, anunciaron su rechazo definitivo al proyecto y su desvinculación del mismo. Para gran parte del activismo LGTBIQA+, los Gay Games 2026 se han convertido en los 'juegos de la vergüenza'.
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