València
Nervios y preocupación en la Hispanic Society ante el letargo de su futuro museo Sorolla en València
La Hispanic Society tiene prisa por desbloquear el acuerdo con la Generalitat Valenciana para la cesión de sus fondos de Sorolla. La suspensión cautelar, por orden judicial, de la adecuación de Palacio de Comunicaciones que debería albergar desde este mismo año el futuro museo, ha hecho saltar por los aires los plazos previstos. A ello se suma la dimisión como presidente de la Generalitat de Carlos Mazón, promotor del proyecto en un intento de lavar su imagen tras la catástrofe de la dana, que deja a la iniciativa sumida en el incertidumbre política. Todo ello ha desatado el nerviosismo en el museo neoyorquino, hasta tal punto que su director, Guillaume Kientz, tiene previsto viajar en los próximos días a València para buscar una salida que permita reactivar el proyecto y asegure su continuidad.
La preocupación del museo es evidente teniendo en cuenta la importante inyección económica que la operación supone para la institución. De hecho, la Hispanic confiaba en comenzar a recibir este mismo año el canon de 1,15 millones de euros anuales previsto en el acuerdo marco firmado con la Generalitat. La incertidumbre deja en el aire estos ingresos y amenaza con descuadrar sus previsiones económicas para este año, agravando de este modo la delicada situación financiera que atraviesa la institución fundada en 1904 por el magnate y mecenas Archer Milton Huntington.
Se da por hecho que, en el mejor de los casos, el edificio del Palacio de Comunicaciones no estará preparado hasta 2027 para acoger las 220 obras de Sorolla y convertirse en la sede valenciana de la Hispanic Society
Por lo pronto, se da por hecho que, en el mejor de los casos, el edificio del Palacio de Comunicaciones no estará preparado hasta 2027 para acoger las 220 obras de Sorolla y convertirse en la sede valenciana de la Hispanic Society. Para contrarrestar este retraso y desbloquear la ejecución del convenio marco, la opción que se baraja es la organización, a lo largo de este mismo año, de una exposición temporal con parte de los fondos.
La Generalitat y el ayuntamiento ya adelantaron recientemente esta posibilidad, señalando que la muestra podría ser expuesta en el Museo de la Ciudad mientras se adecúa el antiguo edificio de Correos como sede para todo la colección. Precisamente, uno de los motivos de la visita de Kientz es conocer de primera mano el Museo de la Ciudad para valorar si reúne las condiciones para una muestra de estas características.
No se partió del valor real de toda la colección de Sorolla para fijar ese canon sino que se tomó como referencia los 214,7 millones de dólares (183 millones de euros) en que fueron tasadas las 89 piezas más importantes
Esto permitiría a la Hispanic comenzar a cobrar este mismo año la practica totalidad del canon anual previsto, aunque la colección completa no llegara a Valencia hasta 2027. Ello sería posible porque, en su momento, no se partió del valor real de toda la colección de Sorolla para fijar ese canon sino que se tomó como referencia los 214,7 millones de dólares (183 millones de euros) en que fueron tasadas las 89 piezas más importantes, entre las que destacan oleos como Varando la barca (Luz de la tarde) (1903), valorada en 50 millones de dólares, o Después del baño (1908), Muchachas segovianas (1910) y Louis Comfort Tiffany (1911), tasadas en 20 millones de dólares cada una de ellas. De hecho, solo las 20 obras más valiosas de la colección representan cerca del 92% de la tasación total tomada como referencia para determinar el canon, de forma que, con el traslado a Valencia de esta pequeña pero valiosa selección, la Hispanic se aseguraría su cobro prácticamente íntegro.
Pero, además, la realización de esta exposición temporal no solo permitiría al museo neoyorquino comenzar a recibir el dinero previsto. También le posibilitaría blindar sus intereses en el proyecto frente a posibles vaivenes políticos, ya que al iniciar la ejecución del acuerdo marco se activarían las cláusulas de indemnización en el caso de que la Generalitat se plantease desistir de un proyecto sobre el que siguen planeando numerosas sombras.
Sombras entre las que destaca la incertidumbre sobre el impacto económico real que toda la operación tendrá para las arcas públicas valencianas. Hasta ahora el debate se ha centrado en el canon que la Generalitat pagará a la Hispanic durante los 15 años que se plantea que esté vigente el acuerdo, o en los 27 millones de euros en que se ha cuantificado la intervención en el edificio de Correos. Pero no se está destacando otras variables que tienen un impacto económico estructural, como el gasto que implicará la contratación de seguros para cubrir una colección de arte de esta envergadura.
El precio de este tipo de pólizas se calcula a partir de un porcentaje sobre el valor de las obras que, dependiendo de factores como el riesgo o la temporalidad, se mueve en una horquilla de entre el 0,4 y el 2%. Esto significaría que, en el caso de los fondos Sorolla, si se aplicara el 1% medio más habitual, el coste del seguro se situaría en 1,8 millones de euros anuales. Una cifra que podría ser mayor ya que su cuantía final se realizará sobre la tasación total realizada por la aseguradora de las 220 obras que componen la colección Sorolla, y no solo las 89 piezas utilizadas para calcular el canon. En la práctica, esto significaría que la Generalitat gastaría anualmente más dinero en pagar el seguro que en abonar el canon a la Society.
Ese importante gasto podría verse reducido si la operación se acogiese a la garantía del Estado para este tipo de iniciativas culturales, aunque en el convenio marco no se incluye ninguna actuación en esta línea dentro de las gestiones que la Generalitat se compromete a realizar ante el ministerio de Cultura. Pero para hacerlo es necesario que la administración autonómica despeje cuanto antes la nebulosa que continúa envolviendo la operación. Así, por ejemplo, el acuerdo marco prevé la creación de una fundación para gestionar el proyecto de la que, hasta la fecha, no se tiene noticia alguna. Este es un aspecto crucial ya que la Hispanic ha impuesto una tutela tan férrea en todo este proceso que, en la práctica, limita considerablemente la capacidad de decisión del Consell, algo que choca con los criterios de transparencia y control público que reclama el ministerio de Cultura para otorgar esa garantía del Estado y podría obligar a la Generalitat a depender de las aseguradoras privadas.
Entre esas imposiciones de la Hispanic destaca la obligación de contratar directamente a la empresa Light Art Exhibitions (LAE) para la gestión del futuro museo, sin poner en marcha ningún proceso abierto y transparente de selección. Para ello, la entidad neoyorquina se reserva incluso el derecho a romper unilateralmente el acuerdo si la Generalitat incumple este requisito. Esto implica que LAE asumiría en la práctica el control y la capacidad de diseño y gestión de la posible exposición que pudiera programarse temporalmente en el Museo de la Ciudad, con independencia de que el espacio sea municipal y cuente con personal y programación propia. Este respaldo incondicional de la Hispanic ha animado a LAE a tratar de ampliar su presencia en el panorama cultural valenciano y hoy es, además, una de las empresas que se postula para hacerse con el diseño del futuro museo de Las Cigarreras en Alicante.
La firma del contrato sigue pendiente
Otro aspecto que sigue pendiente de concretarse es la firma del contrato de préstamo que deberá regir la cesión de las obras de Sorolla. Este contrato, que deberá firmar la Generalitat mientras no se constituya la fundación con personalidad jurídica propia, es el que fijará las condiciones del préstamo, incluido el coste real del canon anual que recibirá la Hispanic ya que, como especifica el convenio marco, los valores barajados en el acuerdo firmado son meramente orientativos y carecen de vinculación legal.
De todos estos flecos pendientes tendrá ocasión de hablar estos días Guillaume Kientz con los responsables autonómicos. Sobre todo de un asunto que preocupa especialmente en Nueva York: las garantías económicas para la ejecución del proyecto. En este sentido, el acuerdo marco exigía a la Generalitat que incluyera en sus presupuestos de 2026 la partida económica destinada a afrontar los pagos a la Hispanic Society. Y, por el momento, esos presupuestos siguen sin presentarse.
València
Las dudas y sombras oscurecen el futuro del museo Sorolla de València
Para comentar en este artículo tienes que estar registrado. Si ya tienes una cuenta, inicia sesión. Si todavía no la tienes, puedes crear una aquí en dos minutos sin coste ni números de cuenta.
Si eres socio/a puedes comentar sin moderación previa y valorar comentarios. El resto de comentarios son moderados y aprobados por la Redacción de El Salto. Para comentar sin moderación, ¡suscríbete!