Argentina
Tiempo de monstruos

Bolsonaro en Brasil, Meloni en Italia, Trump en Estados Unidos o Milei en Argentina no son sino los últimos y más duros representantes del final del neoliberalismo.
Un colectivo se dedica a "imprimir" billetes para denunciar los planes de dolarización de Milei. Foto: Federico Cinetti
Un colectivo se dedica a "imprimir" billetes para denunciar los planes de dolarización de Milei. Foto: Federico Cinetti

Mugarik Gabe

20 nov 2023 13:31

Parece un momento idóneo para recordar una de las ideas más difundidas del político italiano Antonio Gramsci, apuntada en relación con la aparición del fascismo. El señaló que “El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en este claroscuro surgen los monstruos”. Un siglo después de esas palabras el mundo se debate en un tiempo no de claroscuros, sino directamente de oscuros, de monstruos.

Israel ha desatado lo que el sionismo podría definir como la ira divina contra el pueblo palestino y practica un genocidio que se parece más al apocalipsis bíblico. Mientras, el mundo asiste a una masacre televisada y contada por quien la ejecuta, que ya se ha convertido en una segunda Nakba palestina. Es decir, se repite la catástrofe vivida en 1948 cuando Israel arrasó cientos de aldeas y expulsó de sus tierras a cientos de miles de personas, obligándoles en gran medida a concentrarse en Gaza y Cisjordania, o dispersarse por el planeta. Hoy, esta segunda Nakba parece dirigirse a una expulsión explícita de Gaza de los supervivientes que queden tras el genocidio en curso. 

Y mientras los dirigentes europeos y norteamericanos se miran el ombligo y aplauden y alimentan nuevos monstruos, como el sionista, al justificar y permitir esta brutal agresión. Embestida inhumana de uno de los mayores y más preparados ejércitos del mundo contra un pueblo que no tiene refugio posible en el campo de concentración que hoy es Gaza, convertido ya en uno de los mayores cementerios de la historia. Se habla del derecho de Israel a defenderse, mientras se niegan todos al pueblo palestino; se habla de que en algún momento habrá que sentarse en una conferencia de paz, mientras se desata la guerra criminal y se cuentan por miles los muertos.  

Todas las derechas y extremas derechas del mundo se muestran alborozadas por la elección, aunque en determinados círculos reconocen que es muy posible que Argentina camine hacia el abismo

Por otra parte, al otro lado del océano, pero inmersos en el mismo tiempo de monstruos, las recientes elecciones en Argentina colocan al frente del país a un ultraliberal. Una gran parte del mundo tiene pocas dudas sobre algunos de los calificativos dados a Javier Milei en relación con su salud mental y sus ideas políticas, pero asiste atónito a su elección por el pueblo argentino y, en gran medida, no le encuentra explicación. En paralelo, todas las derechas y extremas derechas del mundo se muestran alborozadas por la elección, aunque en determinados círculos reconocen que es muy posible que Argentina camine hacia el abismo. 

Quizá una de las explicaciones a esta nueva realidad en América Latina, Europa o Israel reside en entender que el fracaso del neoliberalismo ha alumbrado y abierto la senda a sus hijos bastardos, llámense ultraderecha, neofascismo o anarcocapitalismo. Las políticas neoliberales supusieron, entre otras, el arrinconamiento de muchas de las funciones del Estado hasta limitarlo, en gran medida, a encargarse de aprobar las leyes necesarias para su expansión y a administrar aquellas políticas que los mercados (las élites económicas) dictaban. Esto se tradujo en privatizaciones de sectores estratégicos y de aquellos otros que, siendo del ámbito social, se podían convertir también en negocio. Consecuencia directa de todo ello la concentración de la riqueza en una minoría, mientras se producen los recortes, y consiguiente deterioro, en todos los escenarios que deben de proveer bienestar social y vida digna a las grandes mayorías. 

Pero esas políticas pronto se demostraron fracasadas y el libertinaje de los mercados y la ambición sin medida por multiplicar la acumulación de riqueza provoca toda una sucesión de crisis económicas mundiales que evidencian la inviabilidad del neoliberalismo. Toda esta situación genera frustración y agotamiento en las mayorías y desde ahí se desprenden y amplifican postulados como aquellos que hablan del fin de la política, del desapego de la gente, del “todos son iguales”, o hay que acabar con la casta. Y en este último calificativo se incluirá no solo a los gobernantes o dirigentes políticos de la derecha tradicional, sino también a gran parte de un centro izquierda que rápidamente tomó para si el orden neoliberal. Esa aparente izquierda asume, de forma ortodoxa o maquillada, las recetas neoliberales y cuando el modelo fracasa se ve también arrastrada a la descalificación, colaborando así en la puesta de alfombra roja al ultraliberalismo, ultraderecha o neofascismo. Momento ideal para generar nuevos tiempos de monstruos. 

Pero este tiempo no es consecuencia de la aparición de liderazgos incontrolables, excéntricos, populistas. Ese es el ropaje con el que la misma derrota del orden neoliberal pretende adornar y alargar su tiempo. Bolsonaro en Brasil, Meloni en Italia, Trump en Estados Unidos o Milei en Argentina no son sino los últimos y más duros representantes del final del neoliberalismo, ahora renombrado con otros apelativos. Milei habla de dolarizar la economía argentina, cuando el dólar está en su momento de máxima debilidad desde que se impuso como centro de la economía después de la II Guerra Mundial. Propone clausurar el Banco Central como instancia reguladora, así como privatizar la totalidad de las empresas públicas, incluyendo la salud y la educación, o realizar un recorte gigante del gasto público, afectando directamente incluso al ejercicio de los derechos humanos. Se puede decir también que Milei aborrece la existencia del Estado como salvaguarda del bienestar social y de la economía, aunque va a ser su máximo representante, y deja por ello todo en manos de los mercados. Esto cuando a Argentina, de alguna forma, se le puede denominar como el país de la eterna crisis económica y lo que necesita es precisamente medidas desde el Estado para afrontar y resolver las múltiples necesidades de su población, derechos incluidos. 

Y a todo ello, ya sea en Argentina, Italia, estado español, Israel, Francia o Estados Unidos, se suman con alegría infinita las derechas tradicionales. Porque las élites políticas y económicas conservadoras y centristas siempre que vieron en la historia peligrar sus intereses y privilegios apostaron, sin duda alguna, por monstruos autoritarios, se denominen fascismo, anarcocapitalismo o ultraliberalismo.     

Arquivado en: Argentina
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra na túa conta.

Relacionadas

América del Sur
América del Sur La batalla por el litio: pueblos originarios resisten un “genocidio medioambiental y cultural”
Sudamérica se ha convertido en la proveedora mundial de materias primas para la transición energética. Las comunidades afectadas se rebelan ante una actividad que genera desposesión de tierras, contaminación, sequía y conflictos internos.
Argentina
Trabajo sexual AMMAR, el sindicato de referencia para las trabajadoras sexuales, cumple treinta años en Argentina
La Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina cumple tres décadas pidiendo derechos para las trabajadoras sexuales ante el abandono y la represión institucional.
Argentina
Estela de Carlotto “Faltan todavía muchos nietos por encontrar”
Al cumplirse 49 años del golpe cívico-militar, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo dialogó con El Salto y apuntó contra el Gobierno de Milei y su ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que encabeza la represión de la protesta social.
Laboral
Laboral Unha traballadora de Stellantis sofre un accidente grave na planta de Vigo e corre o risco de perder un pé
A CGT denuncia que o accidente “poderíase ter evitado”. O sindicato galego CUT lamenta que a información chegue antes ás centrais de Francia que á propia planta e sinala a recorrencia de accidentes que conlevaron amputacións.
Barcelona
Crímenes del franquismo La Fiscalía acepta una denuncia por torturas durante el franquismo por primera vez en la historia
Blanca Serra, militante catalanista y víctima de torturas en la comisaría de Via Laietana será la primera persona en prestar declaración ante la Fiscalía de Memoria Democrática, más de dos años después de la aprobación de la nueva ley.

Últimas

O Teleclube
O Teleclube 'A Rapaza da Agulla' inquieta a 'O Teleclube'
Magnus von Horn dirixe un conto de fadas para adultos cuberto dun branco e negro espantoso.
Derecho a la vivienda
Derecho a la vivienda El 5 de abril, nueva fecha clave para que la vivienda deje de ser un negocio
Más de 40 ciudades salen a la calle este sábado para pedir a los gobiernos que reaccionen y garanticen el derecho a la vivienda.
Economía
Aranceles Trump anuncia nuevos aranceles del 20% a Europa en “el día de la liberación”
El presidente de los Estados Unidos vuelve a amenazar con impuestos a las importaciones que, según él, son respuesta a los gravámenes sobre empresas estadounidenses en Europa.
Música electrónica
Música Herbert y la banda sonora sin fin de un tiempo revuelto: “Si todo funcionara bien, necesitaríamos menos arte”
El músico británico Matthew Herbert desea cambiar el mundo y una de las herramientas que usa para ello es la música. El 4 de abril presenta en Madrid su nuevo proyecto junto a la vocalista e improvisadora Momoko Gill.
Galicia
Galicia Una trabajadora de Stellantis sufre un accidente grave en la planta de Vigo y corre el riesgo de perder un pie
La CGT denuncia que el accidente “se podría haber evitado”. El sindicato gallego CUT lamenta que la información llegue antes a las centrales de Francia que a la propia planta y señala la recurrencia de accidentes que han conllevado amputaciones.
Melilla
Fronteras El bloqueo burocrático en el CETI de Melilla deja en situación de calle a nueve refugiados marroquíes
El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) lleva a cabo una práctica de discriminación, vulneración del derecho al asilo y denegación de entrada de solicitantes de asilo marroquíes, según denuncian 26 organizaciones.
València
València Acción contra pisos turísticos en València en la previa de la manifestación por la vivienda
Dos de los distritos más afectados por la turistificación, Ciutat vella y Poblats marítims, amanecen con pintadas en alojamientos dedicados al turismo residencial.
En saco roto (textos de ficción)
En saco roto El cuarto
No iba a tocar nada porque aquel era el cuarto en el que había nacido su madre. Así que a Laura le gustaba imaginarlo a mediados de los años 40 del siglo pasado.
Euskal Herria
Gaztetxe El desalojo de Txirbilenea en Sestao: una lucha por la autogestión en la Margen Izquierda
Los centros sociales okupados no pueden limitarse a ser refugios de la autonomía juvenil o de la contracultura; deben convertirse en espacios de articulación de una nueva coalición.

Recomendadas

En el margen
Laurent Leger-Adame “Fotografiar cuerpos negros es añadir narrativas que no están presentes en la fotografía mainstream”
Este fotógrafo nació en territorio de ultramar francés pero se crió en París y ha vivido y trabajado profesionalmente en Estados Unidos y Argentina. Actualmente reside en España, donde ha venido realizando diversos trabajos con la afrodiáspora.
Asturias
Asturias Cinco muertos en la mina de Zarréu: demasiadas preguntas sin respuesta
El accidente más grave en la minería asturiana en casi tres décadas vuelve a poner en cuestión el sistema de permisos, controles y ayudas públicas para minas en proceso de reconversión.
Culturas
Culturas Lorca fue también un visionario que intuyó los vínculos entre la música negra y el flamenco
La 24ª edición del Festival de Flamenco de Nueva York abrió un espacio de debate para analizar el impacto que tuvo el movimiento cultural del Renacimiento de Harlem en la obra del poeta granadino.