Cuba
Díaz-Canel pide diálogo: “No hay pretexto ni excusa para que Estados Unidos recurra a la agresión militar”
Corren tiempos difíciles para Cuba. La llegada la pasada semana del petrolero ruso 'Anatoli Kolodkin', que descargó cien mil toneladas de crudo en el puerto de Matanzas, ha aliviado solo temporalmente la situación de escasez que asola a la población de la isla. La ira de Donald Trump parece dirigirse hacia Irán, pero la relevancia histórica de Cuba impide que la mirada de EEUU se desvíe completamente del objetivo de poner fin a algunos de los logros de la revolución. En ese contexto, el Gobierno de Miguel Díaz-Canel trata de afinar sus esfuerzos diplomáticos, pero advierte que el pueblo cubano está preparado para repeler una agresión militar.
Así lo ha declarado Díaz-Canel en una entrevista con Newsweek publicada hoy, 7 de abril. Este medio, de línea conservadora, titula su crónica de la entrevista con la voluntad de esa “lucha” en el caso del escenario militar, pero comienza desgranando la disposición al acuerdo del Gobierno cubano: “Creo que el diálogo es posible, y creo que podemos llegar a algunos acuerdos, pero es difícil”, refiere Canel, “podemos alcanzar acuerdos sobre temas como migración, seguridad, medio ambiente, ciencia e innovación, comercio, educación, cultura y deportes. También podemos atraer inversiones de empresas estadounidenses a Cuba y desarrollar el comercio entre ambos países”.
La intervención de Canel, registrada en una entrevista que se realizó el día 3, se suma a los avances dirigidos por Lianys Torres Rivera, máxima representante diplomática de Cuba en EEUU. En declaraciones a USA Today, Torres Rivera se ha mostrado proclive a que “Estados Unidos participe en la reforma económica cubana”.
No obstante, pese a esos llamamientos, el propio presidente reconoce la dificultad de enfrentarse a una parte del establishment político estadounidense que tiene como misión mantener el ataque de décadas contra Cuba y los ecos de la revolución: “Existen sectores que se oponen firmemente a cualquier tipo de diálogo con Cuba”.
Canel defiende que su país está preparado para la guerra si fracasan los esfuerzos diplomáticos y se imponen los partidarios de la línea dura: “Tenemos una doctrina de defensa que se llama 'guerra de todo el pueblo' que no es una doctrina agresiva, sino defensiva, con la participación de todo el pueblo”, indica en la entrevista con Newsweek. Para el presidente cubano “no hay pretexto ni excusa” para esa agresión, que ya se está reproduciendo por otras vías, como señala en otro pasaje de la conversación: “Nos enfrentamos a una guerra ideológica, cultural y mediática. Existe una intoxicación mediática masiva”.
El presidente cubano se ha referido asimismo a las políticas de reforma aprobadas para encontrar “el equilibrio adecuado entre planificación y mercado”. Canel ha añadido que “la participación y el crecimiento del sector privado en nuestra economía se han expandido significativamente en los últimos años”. No es un secreto que EEUU busca intervenir política y económicamente en la isla. A ello se ha referido Lianys Torres Rivera en sus llamamientos al diálogo: “¿Estados Unidos quiere participar en la transformación económica de Cuba? ¡Adelante!”, ha declarado, en lo que parece ser un principio de negociación de lo que los medios estadounidenses llaman la ”Cubastroika“, en referencia a la ”Perestroika", el intento de modernización de la economía de la URSS que antecedió, al menos cronológicamente, al hundimiento del sistema soviético.
La solidaridad con Cuba sigue su rumbo
El embargo energético feroz que la Administración Trump mantiene desde hace semanas contra Cuba ha generado una oleada de solidaridad internacional. La reciente visita de dos congresistas estadounidenses a la isla, los demócratas Pramila Jayapal y Jonathan Jackson, hijo del recientemente fallecido líder Jesse Jackson, ha servido al Gobierno de Díaz-Canel para dar a conocer a parte de la sociedad del norte las condiciones de emergencia provocadas por el bloqueo. “Este tipo de sanciones y embargos no afectan al gobierno. Perjudican a la gente”, dijo Jayapal. “Quizás el pueblo estadounidense no comprende la violencia de una sanción económica en comparación con la violencia de lanzar una bomba”, explicaba Jackson en una entrevista con Belly of the Beast Cuba.
En esa visita, Jayapal y Jackson se refieren a uno de los últimos gestos de apertura del Gobierno, que anunció el 3 de abril la liberación de más de 2.000 presos, entre los que se especula que están algunos de los considerados presos políticos por organizaciones internacionales. Jayapal ha introducido un proyecto legislativo para impedir que Trump lance acciones militares contra Cuba sin la autorización del Congreso.
En el Estado español, la solidaridad ha tomado forma en la iniciativa Rumbo a Cuba, que pretende llevar ayuda humanitaria y materiales de primera necesidad a la isla. Se trata de una travesía marítima desde España hasta Cuba, utilizando embarcaciones de la organización Open Arms y otros barcos que se adhieran al convoy.
El objetivo principal de esta flotilla, que partirá a principios de mayo desde Barcelona y hará varias escalas en puertos de la península y las islas antes de cruzar el Atlántico es dotar al Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez de La Habana de un sistema energético “que garantizará el funcionamiento continuo de los equipos más críticos de su Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), incluso en situaciones de apagón o de falta de combustible en los grupos electrógenos que se alimentan con el petróleo bloqueado por los Estados Unidos”, señalan desde la organización. Este proyecto ya ha recaudado más de 50.000 euros del objetivo inicial de cien mil con el que se quiere adquirir el equipamiento fotovoltaico necesario para el funcionamiento de la UCI de este centro hospitalario.
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