La recuperación de Fukushima se ve plagada de contratiempos

El combustible fundido, el suelo radiactivo y una industria pesquera en dificultades son algunos de los legados persistentes del desastre nuclear de Fukushima.
Tanto el sector pesquero como la sociedad civil japonesa se oponen al vertido de agua radiactiva de Fukushima al océano. Fuente: Beyond Nuclear International
Beyond Nuclear Tanto el sector pesquero como la sociedad civil japonesa se oponen al vertido de agua radiactiva de Fukushima al océano. Fuente: Beyond Nuclear International
Nukewatch
23 feb 2026 00:00

Artículo publicado originalmente en Beyond Nuclear International.

Japón es una de las zonas más propensas a los terremotos del mundo, y los seísmos habituales traen recuerdos traumáticos del 11 de marzo de 2011, cuando un terremoto sin precedentes dejó 19 000 muertos y destruyó la central nuclear de Fukushima-Daiichi, con seis reactores. El pasado verano, un terremoto de magnitud 5,5 sacudió la costa sureste de Tokara, en Japón, el 3 de julio; otro de magnitud 4,2 afectó al este de Iwaki, en la prefectura de Fukushima, el 12 de julio; y otro de magnitud 4,1 sacudió la misma zona el 25 de julio.

A finales de julio, un potente terremoto de magnitud 8,8 sacudió la bahía de Avacha, en el extremo oriental de Rusia, lo que provocó alertas de tsunami y evacuaciones en toda la costa del Pacífico. El Servicio Geológico de los Estados Unidos afirmó que el terremoto fue uno de los más fuertes jamás registrados.

El propietario y operador del complejo de reactores siniestrado, Tokyo Electric Power Co., evacuó a toda su plantilla de 4000 empleados en respuesta a las alertas de un posible tsunami de tres metros, tras detener primero el vertido de aguas residuales radiactivas al Pacífico.

El propietario y operador del complejo de reactores siniestrado, Tokyo Electric Power Co., evacuó a toda su plantilla de 4000 empleados en respuesta a las alertas de un posible tsunami de tres metros, tras detener primero el vertido de aguas residuales radiactivas al Pacífico.

En otras partes de Japón, se instó a más de 1,9 millones de personas a evacuar la costa este, y una ola de tsunami de 1,2 metros golpeó el norte de Fukushima, en la prefectura de Iwate, a unos 1750 km de la bahía de Avacha, lugar donde se produjo el gran terremoto ruso.

China levanta parcialmente la prohibición de importar marisco japonés

China «reanudó condicionalmente» la importación de productos pesqueros japoneses el 30 de junio, excepto los procedentes de las diez prefecturas más cercanas al lugar del desastre de Fukushima, tras realizar inspecciones de muestras de agua en la costa de la zona. Pekín había prohibido todas las importaciones de este tipo procedentes de Japón como medida de protesta y precaución, tras el inicio en 2023 del vertido deliberado de grandes cantidades de agua de refrigeración contaminada radiactivamente al océano Pacífico.

La prohibición de 2023 se impuso para «prevenir de manera integral los riesgos para la seguridad alimentaria derivados de la contaminación radiactiva causada por el vertido de aguas residuales nucleares de Fukushima al mar», según declaró entonces la Administración General de Aduanas de China. Conmocionado por la acción de Japón, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Pekín añadió que el vertido era un «acto extremadamente egoísta e irresponsable», que «trasladaría los riesgos a todo el mundo (y) transmitiría el dolor a las futuras generaciones de seres humanos», según informó la Agencia France-Presse.

Conmocionado por la acción de Japón, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Pekín añadió que el vertido era un «acto extremadamente egoísta e irresponsable», que «trasladaría los riesgos a todo el mundo (y) transmitiría el dolor a las futuras generaciones de seres humanos», según informó la Agencia France-Presse.

Los funcionarios de aduanas chinos anunciaron el 30 de junio que la prohibición de importar marisco se mantendría en diez prefecturas, concretamente en Fukushima y sus nueve estados vecinos más cercanos. Los productos procedentes de otras regiones necesitarán certificados sanitarios, certificados de detección de sustancias radiactivas y certificados de zona de producción emitidos por el Gobierno japonés para las declaraciones de aduana chinas, según informó el Gobierno.

En relación con esto, Hong Kong anunció que mantendrá su prohibición de importar mariscos, sal marina y algas japonesas de las mismas diez prefecturas que siguen siendo objeto de la prohibición de China continental —Fukushima, Gunma, Tochigi, Ibaraki, Miyagi, Niigata, Nagano, Saitama, Tokio y Chiba— alegando la preocupación constante por los riesgos asociados al vertido de aguas residuales radiactivas.

Tepco perdió 6000 millones de dólares al fracasar la recuperación tras la fusión nuclear

La empresa Tokyo Electric Power Co. Holdings (Tepco) perdió 5800 millones de dólares (903 000 millones de yenes) entre abril y junio de 2025, ya que el propietario y operador de los tres reactores fundidos de Fukushima se vio desbordado por los costes de inventar, diseñar, construir y probar máquinas robóticas con las que extraer de forma remota el combustible fundido altamente radiactivo del interior de los reactores destruidos por el terremoto y el tsunami.

El propietario y operador de los tres reactores fundidos de Fukushima se vio desbordado por los costes de inventar, diseñar, construir y probar máquinas robóticas con las que extraer de forma remota el combustible fundido altamente radiactivo del interior de los reactores destruidos por el terremoto y el tsunami.

Hay un total de más de 880 toneladas métricas de «corium» o combustible de uranio y plutonio fundido y pulverizado en tres reactores que Tepco afirma que extraerá. Nikkei-Asia informó el 1 de agosto que Tepco dice que tiene 4700 millones de dólares «destinados a futuros trabajos de demolición» (700 000 millones de yenes), lo que ni siquiera cubre la pérdida de una cuarta parte de la pasada primavera. Tepco ha dicho que sus preparativos para la extracción «se espera que tarden entre 12 y 15 años».

Las pérdidas financieras trimestrales ridiculizan los planes anunciados por el Gobierno y TEPCO de completar el desmantelamiento de los reactores destruidos para 2051.

Dos de los 14 a 20 millones de toneladas de tierra radiactiva enterradas en los terrenos de la oficina del primer ministro, en una parodia de la «seguridad»

En una surrealista muestra de farsa política el 19 de julio, la oficina del primer ministro japonés, Shigeru Ishiba, enterró en el jardín de su oficina dos metros cúbicos de tierra radiactiva recogida durante las operaciones de limpieza de Fukushima (en las que se recogieron entre 14 y 20 millones de metros cúbicos de tierra vegetal y escombros), «para demostrar que es seguro reutilizarla».

En una surrealista muestra de farsa política el 19 de julio, la oficina del primer ministro japonés, Shigeru Ishiba, enterró en el jardín de su oficina dos metros cúbicos de tierra radiactiva recogida durante las operaciones de limpieza de Fukushima «para demostrar que es seguro reutilizarla».

Nippon Television informó que «la concentración de cesio radiactivo en el suelo que se está enterrando es de 6400 becquerels por kilogramo» (Bq/kg). Los «becquerels» son una unidad de medida estándar de la radiactividad. El valor de 6400 está por debajo del límite legal permitido de 8000 Bq/kg.

La radiación emitida por el suelo proviene del cesio 137, que fue liberado en grandes cantidades por los reactores fundidos y explotados de Fukushima y posteriormente cayó al suelo en forma de lluvia radiactiva. La lluvia radiactiva de cesio sigue contaminando vastas áreas de bosques y tierras de cultivo en la región.

Los millones de toneladas de suelo recogido que se encuentran ahora almacenados se están analizando y clasificando para identificar el material con un contenido de cesio igual o inferior a 8000 Bq/kg. Varios millones de toneladas de este material podrían utilizarse como relleno en proyectos de construcción, construcción de carreteras y terraplenes ferroviarios en todo Japón. El asfalto, el suelo agrícola «u otras capas de materiales deberían utilizarse para sellar la radiactividad», declaró a la Agencia France-Presse Akira Asakawa, funcionario del Ministerio de Medio Ambiente encargado del proyecto del suelo.

La parcela de demostración del primer ministro es la primera «reutilización» de los residuos contaminados, mientras que los experimentos en otros lugares se han detenido debido a las protestas públicas. La tierra contaminada del primer ministro se cubrió con unos veinte centímetros de tierra normal para proporcionar cierta protección contra la radiación.

Sigue en la segunda parte.

Traducción de Raúl Sánchez Saura.

Cargando valoraciones...
Comentar
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra na túa conta.
Cargando...
Cargando...
Comentarios

Para comentar en este artículo tienes que estar registrado. Si ya tienes una cuenta, inicia sesión. Si todavía no la tienes, puedes crear una aquí en dos minutos sin coste ni números de cuenta.

Si eres socio/a puedes comentar sin moderación previa y valorar comentarios. El resto de comentarios son moderados y aprobados por la Redacción de El Salto. Para comentar sin moderación, ¡suscríbete!

Cargando comentarios...