Estados Unidos
Las detenciones del ICE sacan (de nuevo) a la ciudadanía estadounidense a la calle
La imagen del pequeño Liam Conejo Ramos —de tan solo cinco años—, de origen ecuatoriano, con su gorrito azul con orejas de conejo y su mochila de Spiderman siendo detenido por el ICE ha dado la vuelta al mundo. El suceso tuvo lugar en Columbia Heights, un suburbio de Minneapolis y es una acción más de lo que ya se puede calificar como ‘guerra contra las personas migrantes’.
Lo que también está dando la vuelta al mundo son las protestas que se están llevando a cabo en Estados Unidos contra las prácticas del ICE —Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos—, la policía migratoria que tiene aterrorizada a la población migrante. En algunas de las pancartas vistas estos días en las manifestaciones que recorren el país se compara el ICE con el Ku Klux Klan; en otras se pide la abolición del organismo.
Las detenciones indiscriminadas están dejando otros menores detenidos, por eso miles de personas han salido a las calles para protestar contra la deriva autoritaria que se vive en el país. Lo han hecho en Minneapolis, pero también en otras ciudades como Washington, Cleveland, Nueva York, Chicago, San Francisco o Seattle, entre otras.
La ciudadanía de Minneapolis sale a las calles contra el ICE
La imagen llegaba el martes 20 de enero: un niño de cinco años y de origen ecuatoriano, Liam, era detenido por agentes del ICE cuando regresaba a casa después del colegio. En lugar de dejarlo a cargo de otro familiar, los agentes se lo llevaron junto a su padre a un centro de detección en Texas. La familia del pequeño había llegado a Estados Unidos a finales de 2024 y están inmersos en un proceso de petición de asilo. No era el único: otros cuatro menores en Minneapolis han sido detenidos durante las últimas dos semanas.
Los agentes obligaron al niño a llamar a la puerta de su casa para ver si había alguien más y poder así proceder a otra detención
En referencia a la detención de Liam, trascendió que los agentes obligaron al niño a llamar a la puerta de su casa para ver si había alguien más y poder así proceder a otra detención. Nadie se encontraba en la casa en aquel momento. En referencia a este caso concreto, desde el departamento Seguridad Nacional se mantiene la versión de que lo que se quería era detener al padre, y que también se llevaron al niño “para no dejarlo solo”; una versión también sostenida por JD Vance. Ese mismo día, otro menor, en esta ocasión de 17 años, también fue detenido por el ICE, en esta ocasión sin presencia de sus padres. La semana anterior a la detención de Liam, otro progenitor había sido detenido junto a su hija de 12 años; y una mujer había sido detenida junto a su hija de 10.
Estas acciones y otras similares, además de incredulidad e indignación, han despertado el temor entre las comunidades migrantes. Ya son decenas las familias las que han dejado de llevar a sus hijos a las escuelas por temor a que se los lleven. También hay adultos que se están ausentando de sus puestos de trabajo por miedo a las redadas racistas. De hecho, y en el caso de Minneapolis, se ha visto a agentes del ICE patrullando los vecindarios y revisando los alrededores de las escuelas y otras infraestructuras. No se trata de un hecho aislado, sino del eje de acoso a la población migrante en el marco de la “Operación Metro Surge”, por la cual se interroga y se detiene a residentes de manera aleatoria y sin órdenes judiciales ni causa probable.
El jueves, Minneapolis vivió una gran jornada de huelga general y el viernes, una de las manifestaciones más multitudinarias de los últimos meses
Esta situación desencadenó que el jueves, 22 de enero, Minneapolis viviera una gran jornada de huelga general y el viernes, una de las manifestaciones más multitudinarias de los últimos meses. La jornada fue acompañada por un cierre prácticamente total de comercios y otros establecimientos. A pesar del frío, miles de personas salieron a las calles para mostrar su oposición a las prácticas del ICE y la deriva autoritaria del gobierno de Donald Trump, quien justo esta semana ha cumplido un año en el cargo.
Matices en el discurso respecto a las redadas del ICE
Donald Trump, que acaba de volver del Foro Económico Internacional de Davos, donde ha tenido enfrentamientos con varios mandatarios y la oportunidad de presentar su polémica Junta para la Paz para la reconstrucción de Gaza, parece que está suavizando su discurso respecto a las redadas, consciente de que las actuaciones del ICE están generando enfado e indignación entre la población, incluso entre una parte de sus votantes y simpatizantes.
Hace apenas 48 horas, el vicepresidente JD Vance, quien se desplazó hasta Minneapolis, aseguró que se investigarían “los errores” cometidos por los agentes del ICE y que incluso podrían tomarse medidas disciplinarias. También Trump comentó, el mismo martes de la detención de Liam —pero no en referencia al caso del niño— que “a veces van a cometer errores”. En otra rueda de prensa el jueves, el habitante de la Casa Blanca aseguró que “siempre se van a cometer errores en la aplicación de la ley”; pero continuó protegiendo a los agentes del ICE, “que están haciendo lo correcto”, dijo. Puso como pretexto que están sometidos a “una gran presión”.
Trump sabe que el descontento entre la población del país que gobierna va en aumento, tal y como se muestra en las encuestas
Todo parece indicar que este cambio de estrategia comunicativa respecto a las actuaciones del ICE responde a la proximidad de las elecciones de medio mandato —midterms— y que se celebrarán el próximo 3 de noviembre. En estas elecciones se renueva la Cámara de Representantes y un tercio del Senado. Trump sabe que el descontento entre la población del país que gobierna va en aumento —así se muestra en las encuestas— y teme que los demócratas recuperen la Cámara de Representantes; por eso no sería de extrañar que ahora en adelante empezase a moderar su discurso.
El 42% de los votantes registrados apoyan la supresión del ICE, según una encuesta Civiqs. Si bien el 49% sigue rechazando la eliminación del ICE, el descenso en ese segmento ha sido notable: en agosto solo uno de cada cinco estadounidenses quería la eliminación del ICE, en ese momento, el 66% de la población creía en esta agencia. El propio Trump se encuentra en su peor momento de valoración entre los votantes: el 56% del electorado desaprueba su gestión; es la cifra más alta desde su regreso a la Casa Blanca, hace justo un año.
El asesinato extrajudicial, por parte de agentes del ICE, de la activista Renée Good, de 37 años y madre de tres hijos, el pasado 7 de enero hizo estallar la mecha. Good fue asesinada a tiros en su coche, a pocos metros de donde fue asesinado, en 2020, George Floyd y que desató una oleada de manifestaciones por todo el país e impulsó el movimiento Black Lives Matter. Desde el asesinato de Renée, y como sucediera en 2020, las protestas han sido múltiples y se han extendido por todo el territorio.
Desde el asesinato de Good, tanto el alcalde de Minneapolis Jacob Frey, como el gobernador de Minnesota, Tim Walz, han plantado cara a Trump y el ICE, y se han posicionado al lado de su ciudadanía. Por su parte, la Casa Blanca les ha acusado de “obstaculizar la labor” del ICE, por lo que han sido citados a declarar por presunta “conspiración”. De hecho, el Estado de Minnesota; y también el de Illinois y han presentado demandas federales contra el ICE, el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS) para tratar de expulsar a las agencias de Fronteras de su territorio.
Estados Unidos
La izquierda de EEUU declara la guerra al ICE tras el asesinato de Renee Nicole Good
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