Medio ambiente
Improvisar el litoral a golpe de temporal

La borrasca Gloria ha generado destrozos a su paso que serán reparados con inversiones millonarias condenadas a desaparecer. A pesar de todo, se presenta como una oportunidad para repensar el territorio adaptándolo al nuevo escenario de cambio climático. 

temporal gloria valencia 1
La borrasca Gloria ha vuelto a destruir el paseo marítimo de Almenara, que había sido reparado hacía poco | Foto: Ajuntament d'Almenara
31 ene 2020 05:00

El paseo marítimo de Almenara se inunda. Lo hace todos los años, prácticamente sin excepción. La fecha está sujeta a modificaciones, pero la cita anual es ineludible. Cada vez que llega un temporal como el vivido los últimos días, acaba total o parcialmente destruido por la fuerza de las olas. Cuando el viento amaina y el agua vuelve a la calma, se inicia la maquinaria para inventir centenares de miles de euros para reconstruirlo a toda prisa antes de que llegue la temporada turística. Y así queda hasta la próxima tormenta: entonces se vuelve a inundar. 

Es una dinámica que no se limita a este pueblo de la Plana Baixa. Otras localidades del litoral valenciano sufren un problema parecido, viven en un continuo ciclo de destrucción y reconstrucción a golpe de marejada que a veces no solo arrebata las playas, sino también las infraestructuras que hay detrás. En la Safor, el alcade de Bellreguard, Alex Ruiz, ha propuesto no reconstruir el paseo marítimo para “revertirlo y devolver a la naturaleza lo que es suyo”. La última inversión, de 300.000 euros, se había realizado medio año antes. Después de Gloria los daños ascienden a 580.000 euros.

La intención de Ruiz era abrir un debate que se ha evitado durante muchos años. Si bien la idea ha parecido oportuna entre muchos sectores, él mismo confiesa que no ha caído demasiado bien entre los negocios y propietarios de la primera línea de costa. “Pero en el fondo es una propuesta para que no desaparezcan”, defiende, pensando en cuando llegue el próximo temporal.

La intención de revertir el paseo marítimo de Bellreguard para “devolver a la naturaleza lo que es suyo” no ha caído muy bien entre los negocios y propietarios de primera línea de costa

El concejal de Almenara Quique Castelló piensa que es difícil plantear esta solución en su pueblo, donde defiende que el problema no ha sido tanto la construcción de casas e infraestructuras alrededor del mar, sino una imparable regresión de la costa a causa de los puertos y espigones ubicados al norte y al sur. Almenara en concreto ha sido una de las víctimas de una política para reconducir las corrientes marítimas a base de la construcción de espigones que históricamente se ha hecho sobre la marcha y sin planificación de futuro, enfrentando los intereses de diferentes municipios y dejando a su paso ganadores y perdedores. 

EL LITORAL, UN enfermo crónico

“Una vez pasa la tormenta, de eso no se habla hasta la próxima”, asegura el exdirector de Obras Públicas de la Generalitat y miembro del colectivo Terra Crítica Joan Olmos. El actual destrozo de la costa es fruto de una concatenación de las decisiones erróneas por tierra y mar que fueron a parar al mismo punto. Al parecer de Olmos, el origen de todos los males se encuentra en una “cultura de explotación del litoral” que no ha cambiado hoy en día, y pone como ejemplo el Plan de Acción Territorial de la Infraestructura Verde del Litoral (Pativel) que el Botànic puso en marcha la legislatura pasada para poner fin a la edificación en la costa, pero que acabó siendo una versión descafeinada del original. “Muchos agentes económicos lo tiraron abajo”, lamenta.

Documentos orientados a una ordenación más respetuosa con el territorio no tuvieron efecto sobre unos ayuntamientos que ya tenían vía libre para construir a pocos metros del mar

Si afinamos la vista y la echamos hacia atrás, la modificación de la ley de costas de 1988 aparece como un momento clave. “Era un momento para aplicar un criterio proteccionista, pero en cambio se orientó a la ocupación del domingo público”, asegura. Documentos previos como el Plan Indicativo del Dominio Público Litoral, orientado a una ordenación más respetuosa con el territorio, no tuvieron ningún efecto sobre unos ayuntamientos que ya tenían una ley que les daba vía libre para recalificar playas, dunas y salinas y construir a pocos metros del mar.

En el sur de València se encuentra uno de los pocos ejemplos que han funcionado en la dirección contraria. La Devesa de la Albufera estuvo a punto de caer bajo la depredación urbanística durante los setenta, pero la presión social paralizó el avance del cemento. A partir del  se creó la Oficina Tècnica Devesa-Albufera y se pusieron en marcha proyectos de reversión del espacio afectado y recuperación dunar, que continúan actualmente. 

La presencia natural de dunas, que en muchos pueblos fueron eliminadas para construir paseos marítimos, supone una primera línea de defensa contra los fuertes oleajes. Además, la flora que crece en estos microsistemas permite que la arena quede fijada y soporte mejor la degraación provocada por las olas. En Puçol, la Associació Ecologista-Agró compartía en redes los efectos del temporal en dos sectores de la misma playa, una con flora dunar y otra solamente con arena. Las imágenes son esclarecedoras. 

temporal gloria valencia 2
Los efectos del temporal en dos tramos del paseo de Puçol. | Foto: Acció Ecologista Agró

Uno de los ingenieros que trabaja desde hace años en la recuperación de la Devesa es Francisco Collado, quien asegura que el litoral valenciano “es un enfermo crónico”. Las patologías que le afectan van más allá del urbanismo errático y una de las más importante es la contaminación del mar. “En un temporal siempre vemos lo que pasa en la zona contigua a las playas, pero no en la zona sumergida” explica, indicando que resulta crucial.

En concreto, la contaminación del golf de València produjo la pérdida de las praderas de posidonia que cubrían todo el litoral y no solo daban transparencia al agua, sino que permitían una mayor acumulación de arena sumergida. “Si a 100 metros de la costa el agua todavía no cubre, las olas romperán antes y tendrán menos afectación en la costa”, explica Collado. Desgraciadamente, la recuperación de estos ecosistemas es muy lenta y requiere décadas.

Tan solo en las playas del sur de Gandía se destinaron el año pasado dos millones de euros que, tras el último temporal, se han desvanecido totalmente
La degradación del litoral también comienza tierra adentro, a centenares de kilómetros de la playa. Después de años de una política hídrica basada en embalses, las playas del Mediterráneo han perdido su principal regulador natural: los ríos que aportaban sedimentos en su desembocadura. Desde entonces, la única política de regeneración de costes ha sido la aportación artificial de arena. Por poner un ejemplo, tan solo en las playas del sur de Gandía —incluida la de Bellreguard— se destinaron el año pasado dos millones de euros que, después del último temporal, se han desvanecido totalmente. 

“No hay soluciones a corto plazo. Es necesaria una adaptación en diferentes fases, tal vez a 100 años vista”, admite Collado, quien también alerta de una realidad irreparable: “El mar está elevándose a razón de un milímetro desde los setenta”. A partir de los noventa, lo hace al doble de velocidad y la tendencia es que continúe aumentando el ritmo. Puede parecer poco, pero en las playas de arena cada centímetro que suba el nivel del agua es equivalente a un metro de costa que se come el mar. “Si queremos que las inversiones públicas tengan una vida útil razonable, haría falta programar una eliminación de importantes obras en el litoral”, afirma.

¿RÁPIDO O BIEN HECHO?

“Es tiempo de reconocerlo, de cambiar el chip y aportar ideas desde una perspectiva científica”, pide Olmos, quien ve el paso de Gloria como una oportunidad para hacer las cosas bien. No en vano, la comunidad científica alerta de que el Mediterráneo está convirtiéndose en el campo de pruebas del cambio climático y los daños a causa del aumento del nivel del mar serán cada vez más frecuentes. “Cuando hay un temporal, inmediatamente se reclama una actuación inmediata de la administración y simplemente se improvisa”, asegura. El resultado acaba siendo millones de euros perdidos que podrían invertirse en una solución definitiva y más duradera. 

El resultado de la improvisación después de los temporales acaban siendo millones de euros perdidos que podrían invertirse en una solución definitiva

Uno de los sectores que enseguida demanda reacciones rápidas es el turístico. Para más inri, Gloria coincidió en Fitur —la feria comercial más importante del sector—, donde el secretario autonómico del área, Francesc Colomer, tiró de épica para prometer una pronta recuperación de las playas valencianas: “La vida es caer cuatro veces y levantarse cinco”. Pero, ¿cuántas veces hay que caer para cambiar la manera de hacer las cosas? Al teléfono, Colomer admite que ante la “cronificación” de los fenómenos metereológicos plantea dudas sobre el actual modelo. “Si no cambiamos, podríamos estar en una dinámica de inversiones efímeras”, afirma.

A pesar de eso, no niega que “las playas deben estar en buen estado” cuando llegue la temporada turística —que cada año se adelanta más, también a causa del cambio climático—, ya que el sector no se puede permitir lo contrario. En la misma línea se pronuncia el representante de la patronal hotelera HOSBEC, Antoni Mayor, quien reconoce “las prisas” para reconstruir, pero asegura que lo hacen “dentro de un orden”.

Colomer no renuncia que “las playas deben estar en buen estado” cuando llegue la temporada turística ya que el sector no se puede permitir lo contrario

¿Son compatibles ambas visiones, la de reparar rápidamente y la de planear con perspectiva de futuro? Colomer insiste en que sí, y añade que este “no puede ser un debate de ocurrencias y medias visiones”. Por su parte, Mayor apunta a “una actuación urgente e inmediata” para después “organizar un nuevo plan de costas”. Pero, aunque fenómenos como Gloria se repiten cada vez más a menudo, el Ministerio de Medio Ambiente—de quien depende costas— todavía no ha movido ficha.

Para Olmos, el cambio también implica renuncia y advierte que “nos tendremos que resignar a que algunas playas de arena lo sean de piedra”. Al mismo tiempo, ese “cambio de chip” en la política litoral conecta con el cambio de paradigma que propone para el resto de actuaciones estratégicas. “Se están realizando inversiones fortísimas que deberían dedicarse a infraestructuras verdes”, afirma, echando la vista hacia la ampliación del puerto de València —que un reciente proyecto de regeneración del Saler sitúa como causante de la pérdida de 70 metros de playa—.

Tomando ese ejemplo, la ampliación del puerto —que está en duda y con riesgo de acabar en los tribunales si continúa adelante—, supondrá una inversión pública de alrededor de 1.000 milliones, si se suman las actuaciones ya realizadas, las previstas y las que necesitan los nuevos accesos de tráfico rodado, que todavía no han sido cuantificadas en el proyecto actual. “¿Imaginas cómo cambiaría todo si esa cantidad se invirtiera en lo que necesitamos para adaptarnos al cambio climático?”, interroga Olmos. 

Mientras tanto, en Almenara todavía cuantifican los daños que ha dejado Gloria y algunos ya cuentan los días hasta el próximo temporal. En 2017, cuando el paseo marítimo sufrió los daños más graves hasta el momento, se dedicó alrededor de un millón de euros en la reparación, que incluía la construcción de unas pequeñas defensas de rocas para la playa. Hoy en día se encuentran totalmente hundidas, no cumplen ninguna función y la zona de alrededor está cerrada con llave por el peligro que suponen los restos. Castelló lo ve claro: “Es como si hubiéramos tirado el dinero al mar”.

Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra na túa conta.

Relacionadas

Medio ambiente
Minas en Andalucía La sinrazón de los vertidos mineros al Guadalquivir
Se cumplen 26 años del vertido minero desde la Mina de Aznalcollar al Río Guadiamar en abril de 1998. Ahora, los nuevos proyectos de vertidos mineros desde las minas Cobre-Las Cruces y Aznalcóllar-Los Frailes vuelven a poner en peligro la zona al no haber tenido en cuenta las características del lugar.
Ecología
Medio Ambiente Grupos ecologistas se movilizan contra la reapertura de la mina de Aználcollar 26 años después del desastre
Los colectivos ecologistas llaman a la movilización ciudadana 26 años después del desastre de Aznalcóllar ante la próxima reapertura de la mina y la aprobación del vertido de 85.520 millones de litros de agua contaminada al Guadalquivir.
Galicia
Altri Vecinos, ecologistas y científicos saltan a Bruselas para frenar la celulosa que amenaza el corazón de Galicia
Las plataformas de vecinas afectadas y ambientalistas han podido reunirse con altos funcionarios de la Comisión Europea especializados en normativa medioambiental aupados por la eurodiputada del BNG Ana Miranda para seguir defendiéndose de Altri.
#46620
31/1/2020 9:17

Que el mar se lleve lo que quiera siempre se podrá construir en otra primera linea

0
1
1 de mayo
1 de mayo La transición ecosocial y frenar el genocidio de Palestina, ejes de la clase trabajadora de Bilbao
En una ciudad acostumbrada a buscar consensos y apartar las siglas abrazando un eslogan común y caminar detrás de una sola pancarta, hoy es el día de sacar pulso, ondear bandera propia y tomar la Gran Vía, el Arenal y la plaza Santiago.
Derecho a la vivienda
Elecciones catalanas El futuro de la regulación de los alquileres en Catalunya se juega el 12M
El decreto que regula los alquileres de temporada que lanzó el Govern era la pieza que faltaba para que funcionen los topes de los precios. Pero la norma debe ser revalidada con los votos socialistas y convergentes, que se han opuesto a la medida
Reducción de jornada
Laboral Los convenios colectivos del País Vasco tienen la jornada anual más baja y los de Canarias, la más alta
La jornada anual varía muy lentamente desde que el Ministerio de Trabajo tiene una serie histórica, apenas 22 horas desde 2001. El País Vasco aventaja en 49 horas a esa media estatal en los convenios colectivos firmados.
Genocidio
Genocidio Las acampadas por Gaza se expanden mientras Netanyahu espera noticias de La Haya
Desde que estudiantes de la Universidad de Columbia levantaran la primera acampada, iniciativas similares se están repitiendo llamando al fin del genocidio. En Gaza, Israel castiga a la población superviviente a una muerte silenciosa, denuncia MSF.
En el margen
Francisco Godoy Vega “El ojo del blanco es como el ojo de Dios: es abstracto, es superior y puede verlo todo”
Doctor en Historia del Arte, Francisco Godoy Vega forma parte del colectivo de arte colaborativo Ayllu. Este activista antirracista aborda las consecuencias del supremacismo blanco. En 2023 publicó el libro ‘Usos y costumbres de los blancos’.
Laboral
Laboral Xavier Minguez: “Ni la rabia contra la empresa ni el orgullo de éxito de una huelga son solo tuyos”
Xavier Minguez es profesor de psicología social y análisis de resolución de conflictos en la UPV/EHU y ha realizado para el sindicato ELA la investigación ‘Un acercamiento psicosocial a la huelga’.
Tribuna
Tribuna Se trata de recuperar nuestra vida
Pese haberse demostrado que la productividad aumenta con la disminución de la jornada, seguimos teniendo la misma jornada laboral.

Últimas

Poesía
Galiza Morre aos 92 anos a poeta, activista e revolucionaria Luz Fandiño
O falecemento foi anunciado publicamente pola súa amiga e alcaldesa de Santiago de Compostela, Goretti Sanmartín.
Obituario
Obituario | Luz Fandiño Ata sempre, comandanta!
Luz Fandiño era unha punky, inamovible nos seus ideais e no seu discurso. Unha muller que, a pesar de ter vivido as peores miserias, chegou ao final da súa vida coa súa enerxía adolescente e co seu espírito de loita intacto.
1 de mayo
1 de mayo Un centenar de sindicalistas de CGT ocupan el edificio de la patronal catalana en Barcelona
“Ahora que la tecnología, la digitalización y los medios de producción han avanzado, es el momento de poner encima de la mesa la reducción de la jornada laboral sin recorte salarial en todos los centros de trabajo”, han reclamado.
Sidecar
Sidecar La izquierda gana terreno en Corea del Sur
El 10 de abril, el presidente de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, y su conservador Partido del Poder Popular sufrieron una sorprendente derrota a manos del progresista Lee Jae-myung y su Partido Democrático.
Gobierno de coalición
Política institucional Pedro Sánchez no dimite: “He decidido seguir”
El presidente del Gobierno vuelve a sorprender y anuncia que no se va. Sánchez se encarama como cabeza visible de un movimiento cívico contra la intoxicación política.
Opinión
OPINIÓN Snt from my ihpone
Sobre la serie de Richard Gadd se han dicho muchas cosas desde que se estrenó hace apenas tres semanas, ya ha recibido elogios, pero sobre todo críticas. Muchas con ánimo de cancelación.
El Salto Radio
El Salto Radio Barrios e identidad
Salimos a pasear por los barrios onubenses y palpamos en este recorrido local una verdad universal: que los barrios son siempre escuelas de cooperación y solidaridad.
1 de mayo
1 de mayo “Nuestro mundo, en el que cabemos todas, es la única alternativa”, reivindican desde el 1M Interseccional
Por cuarto año consecutivo marchan, de manera festiva y sin incidentes, colectivos del sindicalismo social de toda la región madrileña en el Día Internacional de las y los trabajadores.
Cuidados
Cuidados Lavar el cuerpo de una anciana
Ir contra el pudor impuesto es sin duda una acción feminista, como también lo es defender el derecho al mismo en distintos contextos o situaciones.

Recomendadas

Política
Política Redes clientelares, falta de autogoberno e consensos neoliberais: as claves do novo Goberno galego sen Feijóo
Políticas e analistas debullan a folla de ruta da primeira lexislatura galega da era post-Feijóo: reforzamento dos fíos de poder locais, falta de vocación autonómica, complexo de inferioridade e a axenda marcada polos grandes consensos neoliberais.
Genocidio
Genocidio Rebelión en las universidades y acampadas: ¿una primavera antisionista?
Los principales aliados de Israel, Estados Unidos y Alemania, están siendo testigo de un desborde en las protestas contra el genocidio.