José Martinez Muñiz
9 mar 2026 22:47

Analizando el comportamiento de la naturaleza a través de los tiempos y constatado el hecho de que - de estrellas abajo y arriba - todo tiene principio y fin, podemos determinar sin temor a equivocarnos que el fascismo y los movimientos del mismo pelaje que aparecen por todo el mundo son los elegidos, los tocados por el sabio dedo de nuestra madre para llevar su obra hasta el fin. ¡¿Quién lo diría, ¿verdad?! Esperar al meteorito se nos va a hacer largo.

Recordando las sabias palabras del genio Albert Einstein; “Solo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana, y no estoy tan seguro de lo primero” podemos aseverar que la mayor parte del gen estúpido se encuentra en el lado fascio de la sociedad. Por supuesto no en el de los líderes, eso no, ellos son listos, muy lissstos —con acento en la “S” como diría Jump Barrera— los estúpidos son los que los votan que son muchos y gracias a ellos van a lograr que desaparezca la raza humana de la faz de la tierra, - el planeta lo agradecerá -.  

En pleno siglo XXI, donde el analfabetismo está prácticamente erradicado, - por lo menos en occidente – donde el más miserable tiene un smartfone, con conexión a internet, para recibir y contrastar toda la información que quiera, ¿cómo puede suceder que setenta y siete millones de “nortacas” hayan puesto en la Casa Blanca a un putero que tenía que estar en la cárcel? ¿Cómo es posible que los argentinos hayan metido en la Casa Rosada a un imbécil que toma las decisiones después de meditar con el espíritu de su perro muerto? ¿Cómo es posible que un país que vivió cuarenta años bajo la bota de un asesino como Franco, tenga esta derecha tan inane y servil que lo único que pretende es poner el presupuesto nacional a los pies de las empresas de Florentino? Y lo más grave; que más de la mitad del electorado quiera ponerles la alfombra roja en dirección a la Moncloa.

Los austríacos ya no recuerdan lo que fueron las SS, los fundadores del fascismo ha puesto en el Quirinal a una fascista, húngaros y polacos que vivieron en su piel los dos, el rojo y el azul; y qué decir de la derecha británica, la derecha que enseñó democracia a toda Europa, ha vendido su país al fascismo mas rastreo y mentiroso con las consecuencias que ya sabemos de ruina económica tras el brexit. Hace noventa años un señor muy de derechas, llamado Winston Churchill, habría metido al líder fascista en la cárcel, como así hizo con Sir Oswald Mosley.

Está claro que el gen está haciendo su trabajo, y muy bien, por cierto. Se ven desde lejos las mentiras y las intenciones en muchos casos sólo con ver el tono de la exposición, pero sobre todo escuchando a cabezas de lista —que no líderes— como Feijoo, que además de no saber inglés, hay mañanas que el simple echo de colocar, sujeto, verbo y predicado uno detrás de otro no le llega; que decir del encefalograma plano de Ayuso o del cabestro de Tellado, ¡¡¿esos son el ejemplo, a los que debemos imitar?!! ¿Os imagináis a Figaredo de ministro de economía?

Un dato más y no canso al lector, una semana después de salir a la luz los datos de los 7291 muertos en la Residencias de ancianos, Ayuso subió en las encuestas. No se trata de arriba y abajo de derecha o izquierda, se trata de inteligencia, capacidad, ilusión por hacer un país y un mundo mejor, y derecha española y la palabra inteligencia no se pueden conjugar en la misma frase. Es un hecho.

Una última reseña, hace dos mil años en Palestina, tras un juicio sumarísimo en la plaza del pueblo un Tribuno Romano quiso soltar a un inocente mientras el populacho gritaba “suéltanos a Barrabás”, que era el ladrón confeso y todo el mundo lo conocía, aquel día crucificaron a Jesús de Nazaret. 1993 años después seguimos sin aprender nada, y sus seguidores menos.

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