Opinión socias
La gran estafa: oposiciones educación no universitaria
Introducción
El sistema educativo español, desde los inicios de la democracia y salvo el breve paréntesis de la II República, no ha recibido la atención y el compromiso necesarios por parte de los gobiernos. La ausencia de una visión estratégica a largo plazo y la tendencia a reformas parciales y superficiales han limitado su capacidad para adaptarse a los retos sociales, ecológicos y democráticos del siglo XXI.
La etapa del ministro Ignacio Wert constituye, sin lugar a dudas, uno de los momentos más regresivos en la historia reciente de la educación en España, simbolizando la falta de voluntad política para entender la educación como un pilar central del bienestar, la cohesión social y la justicia intergeneracional.
En este informe y propuesta se defiende la necesidad de una reforma profunda del sistema educativo español, especialmente centrada en la formación, acceso y actualización del profesorado, sin perder de vista el papel de la sociedad, las familias y el alumnado en la configuración de un modelo educativo inclusivo y de calidad.
1. El modelo educativo actual: un sistema obsoleto
El sistema educativo se apoya todavía en estructuras heredadas del trívium y quadrivium medievales, hoy traducidas en divisiones entre ciencias, letras, sociales y artes. A pesar de avances puntuales como la LOMLOE, la organización del currículo continúa rígida, con escasa permeabilidad entre ramas y con carencias graves en ámbitos clave como:
- Educación socioecológica.
- Desarrollo emocional y afectivo.
- Participación democrática y ciudadanía crítica.
- Formación en igualdad y diversidad.
Aunque los resultados académicos españoles en términos internacionales son aceptables y reflejan una alta capacitación profesional en numerosos ámbitos, se sigue desatendiendo un aspecto esencial: formar personas capaces de construir una sociedad más justa, democrática, sostenible y solidaria.
2. Los cuatro vértices del sistema educativo
El sistema puede representarse como un tetraedro regular, cuyos vértices son:
- Alumnado (A): materia prima del sistema, diverso y heterogéneo.
- Profesorado (P): pieza clave de articulación, sobre el que la administración puede influir directamente.
- Familias (F): agentes socializadores esenciales, cuyo papel debe fortalecerse en la vida escolar.
- Sociedad (S): resultado y a la vez determinante del sistema educativo.
Si bien todos los vértices se condicionan mutuamente, el presente informe y propuesta pone el acento en el profesorado, pues es el ámbito donde las políticas públicas pueden tener efectos más inmediatos y transformadores.
3. El profesorado: diagnóstico de la situación actual
La carrera docente en España se organiza en tres etapas:
3.1 Formación inicial
- Primaria: se cursa el Grado en Educación Primaria, lo que asegura una orientación profesional clara. Sin embargo, la baja exigencia en el acceso y la sobreoferta de plazas generan un desajuste entre vocación y realidad laboral.
- Secundaria: se permite acceder al cuerpo docente desde cualquier Grado universitario, siempre que se complete posteriormente el Máster de Profesorado. Esto facilita que lleguen personas sin vocación docente, convirtiendo la enseñanza en un “plan B” tras el fracaso en otras opciones profesionales.
3.2 Acceso a la función pública
El actual sistema de oposiciones, basado en la memorización y exposición de temas al azar, resulta anacrónico y alejado de la realidad del aula. Pretender que una prueba teórica garantice la calidad profesional durante cuatro décadas constituye, en palabras de este informe, una estafa a la sociedad.
3.3 Formación continua
Aunque teóricamente obligatoria y estimulada por incentivos salariales, la formación permanente del profesorado suele tener carácter superficial. Muchos cursos se realizan sin impacto real en la práctica educativa, lo que contribuye a perpetuar actitudes conservadoras y resistentes al cambio.
4. Comparativa internacional de sistemas de acceso
La mayoría de países europeos y de la OCDE han evolucionado hacia sistemas de acceso y evaluación del profesorado más prácticos, transparentes y exigentes, que incluyen:
- Modelos de tipo MIR educativo (ej. Finlandia, Países Bajos): pruebas objetivas de conocimientos amplios, seguidas de periodos largos de prácticas remuneradas y evaluadas en centros.
- Formación docente unificada y especializada (ej. Alemania, Francia): grados específicos para la docencia secundaria, evitando la actual dispersión española.
- Evaluación continua y colegiada (ej. Escocia, Dinamarca): la comunidad educativa participa en la valoración del futuro docente.
- Actualización profesional obligatoria y acreditada (ej. Suecia): los cursos de formación continua deben tener impacto demostrable en la práctica educativa.
Frente a ello, España mantiene un sistema arcaico y memorístico, que no asegura la vocación ni la competencia pedagógica de quienes acceden.
5. Propuesta de reforma del acceso y la formación del profesorado
5.1 Acceso (reforma inmediata)
- Sustitución del actual modelo de oposiciones por una prueba nacional de tipo MIR educativo, con ejercicios teóricos, prácticos, (sobre los temarios a impartir en la materia elegida), pedagógicos, TIC y resolución de situaciones reales de aula.
- Superada la prueba, el candidato realizaría dos cursos de prácticas remuneradas en centros distintos, (buscando la diversidad de los centros y de los niveles), evaluado por la comunidad educativa en su conjunto: inspección, dirección, profesorado, alumnado y familias.
- Solo la superación de este periodo de prácticas daría acceso a la fase de concurso y a la obtención de plaza definitiva.
5.2 Formación inicial
- Primaria: endurecer criterios de acceso, elevar la exigencia académica y reforzar las prácticas.
- Secundaria: creación de un Grado en Educación Secundaria, con especialidades vinculadas al área de docencia. Supresión del Máster de Profesorado, por su escasa utilidad.
5.3 Formación continua
- Establecer la obligatoriedad de la formación permanente acreditada, con evaluación rigurosa del impacto en la práctica docente.
- Vincular la progresión profesional no solo a la antigüedad, sino a la participación en proyectos de innovación, sostenibilidad y participación democrática en los centros.
6. Medidas complementarias
- Reducción de ratios y horas lectivas: imprescindible para garantizar calidad educativa y atención personalizada.
- Incremento de especialistas en orientación, inclusión, educación emocional y socioecológica.
- Participación activa de familias y alumnado en la vida del centro, fortaleciendo los consejos escolares y otros órganos de participación.
- Reducción voluntaria de la jornada semanal docente a 4 días, lo que permitiría dedicar más tiempo a innovación y coordinación, al tiempo que generaría miles de nuevos empleos en el sector educativo.
Conclusiones
El actual sistema de acceso y formación del profesorado en España constituye un lastre estructural que compromete la calidad y la equidad de la educación. La transición hacia un modelo inspirado en las mejores prácticas internacionales es urgente y debe comenzar por:
- Reformar de manera inmediata el acceso docente.
- Rediseñar los grados de formación inicial.
- Establecer un sistema serio de formación continua.
La educación debe dejar de ser objeto de reformas superficiales y convertirse en una política de Estado que garantice no solo resultados académicos, sino también la formación integral de una ciudadanía crítica, democrática, ecológicamente consciente y comprometida con la justicia social.
Luis Carlos Vidal Del Campo
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