Mariano Relea Hernández
10 ago 2026 10:55 | Actualizado: 14 ago 2026 14:15

Fue a mediados de los 90 en el Tanatorio, un garito de Leganés, municipio del sur de Madrid. Pretendía ser algo así como un templo satánico de barrio, pero eso ahora no viene a cuento. Un parroquiano le dio una cinta al camarero: Pon esto. El ruido que salió de los altavoces me dejó atrapado ¿Qué suena? Sick Of It All,  son de Nueva York. 

La banda y el carisma de Koller llevaron el hardcore a todos los rincones del mundo. Lou siempre estaba en el centro del escenario, agarrando el micro con fuerza y desgañitándose.

Te hacía sentir bien, no eras un espectador pasivo, formabas parte. Es algo que me emociona del hardcore, poder subir al escenario, mezclarte con la banda y cantar esas canciones que te atraviesan por dentro. La cercanía con su público se transformó en solidaridad cuando el cáncer llegó a su vida.

Fue en el año 2024, se cumplían 30 años de la publicación del álbum Scratch the Surface, el tercero de su trayectoria y por el que se dieron a conocer a un público mayor. Iban a hacer una gira de celebración con parada en Barcelona. No pudo ser.

El sistema de salud de Estados Unidos no se hizo cargo de los gastos derivados de su enfermedad. Por ello, se creó una red de apoyo mundial para recaudar fondos y así intentar sufragar los gastos de la operación, tratamientos y hospitalización. La asociación Hardcore Hits Cancer, a la que pertenezco, formó parte de esta campaña elaborando camisetas.

En la canción Injustice System el grupo ya hablaba a finales de los 80 de la falta de derechos para el ciudadano de su país, en más de una ocasión pude cantar con Lou ese estribillo. Ansiaba su recuperación para, entre otras cosas, volver al escenario, abrazarlo y gritar de nuevo al mundo lo injusto que es el sistema.

En un primer momento logró superar la enfermedad pero al tiempo, en una revisión, el tumor volvió aparecer hasta que se convirtió en letal el pasado 24 de julio de 2026.

Las visitas del grupo a nuestro país fueron continuas desde que aparecieron por primera vez en la segunda mitad de los años 90. Ellos fueron el germen del Resurrection Fest, hoy en día cuestionado por sus vínculos con el fondo israelí KKR. Unos jóvenes de Viveiro, localidad gallega donde se celebra, consiguieron cumplir el sueño de ver en su pueblo a su banda favorita de Nueva York lo que dio origen al festival.

Es posible que esto signifique el final del grupo, no tendría sentido seguir sin él. Para la eternidad quedan su más de 14 discos, giras por todo el planeta y la recompensa de haber sido homenajeados en vida con el álbum publicado en 2007: Our impact will be felt. Donde colegas como Pennywise, Sepultura o Napalm Death les rendían tributo.

Desde aquel día que les descubrí en el garito de mi barrio hasta la actualidad, siempre que tuve la oportunidad disfruté de sus conciertos. La energía de sus directos y la simpatía de Lou me alegraban el día.

El Cáncer apagó el grito honesto y sincero de Lou Koller pero la llama seguirá encendida a través de todas las bandas a las Sick Of It All sirvió de influencia.


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