Ojalá no me escuches o me lincharás

La bandera, ojalá no me escuches o me lincharas, es un trapo que soporta muy mal el sol y el aire, normalmente construida en china con un palo que es lo más útil del utensilio, sirve muy bien para golpear.
Manuel Pérez Padilla
22 sep 2026 06:57 | Actualizado: 22 sep 2026 09:26

Cuando la patria es solamente la bandera y la usas para golpear a quien tu crees tu enemigo, aunque sea tan español o española como tú, o aunque no lo sea, en tu cabeza pequeña no caben la diferencia, la diversidad, si lo que quieres o dices es que amas a España, ¿a quien amas?, a tu odio por todo lo que rompa tu esquema rígido de la sociedad, a quien osa cuestionar una frontera, una creencia, a quien quiere ayudar a personas, a quien intenta encontrar soluciones, no problemas. 

Tu odio tan querido para ti y que debe convertirte en el ser humano más feliz de la tierra se dirige a un coche que tu creías lleno de etarras porque según tu entendimiento todo aquel que viene del norte de España pertenece a una organización que quiere destruir España. En realidad tod@s intentan romperla, inmigrantes, feministas, homosexuales, veganos, zurdos. El frente es tan amplio, te sientes tan pequeño, por eso enarbolas símbolos que te hagan creerte de más tamaño. España te respalda, las hordas te esconden, te arropan, entonces ese odio cobra esencia, tiene una finalidad, no solamente te destruía a ti, sale fuera y rompe, destruye un cristal de un coche, tiene un objetivo, salvar España, salvar su integridad territorial, porque unas personas que intentan ayudar a otras personas, como te han inculcado, son malignas para este estado soberano que al menos se remonta a la época de los dinosaurios sin haber cambiado un ápice sus costumbres y creencias.

La bandera, ojalá no me escuches o me lincharas, es un trapo que soporta muy mal el sol y el aire, normalmente construida en china con un palo que es lo más útil del utensilio, sirve muy bien para golpear. Por lo que sea nunca se usa para luchar por los derechos humanos, tod@s lo somos aunque no lo creáis. La crisis de Ceuta es un drama humanitario no aislado del resto del mundo por muy altas fronteras construyamos, de gente que vivía allí y otros que han llegado no para quedarse si no para seguir un camino al que no le dejan acceder, todo es muy lento, pocas personas están trabajando para solucionar y muchas para entorpecer y así se tarda más, por lógica.

No son reproches, bastante tienes con odiar, pero quizá algun día encuentres una idea de la que tirar, un pensamiento propio que madurar, y te des cuenta que usando una bandera como desde hace miles de años levantamos un garrote para golpear a otro, solamente nos llevará a vivir peor y a perder la oportunidad una vez más de construir un país dentro de un mundo vivible.

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