Una promotora con capital israelí pretende construir en València apartamentos turísticos en patios interiores

Indignación y firme oposición del vecindario del barrio de Russafa (València) contra un proyecto urbanístico que propone construir “colmenas” de apartamentos turísticos en los patios interiores de una manzana.
Rusaafa 26 - 5
Eva Máñez Vista aérea de la zona interior de una manzana de Russafa (València) que quieren convertir en apartamentos turísticos

El vecindario de las calles Puerto Rico, Pintor Gisbert, Cuba y Filipinas del valenciano barrio de Russafa, ha iniciado los trámites legales contra la colmena de apartamentos turísticos que pretenden construir en el interior de la manzana de esta isla de viviendas. “Ya no saben qué formas inventar con tal de colonizar nuestras vidas. Este barrio ya lleva muchos años con una gran presión hostelera y turística. Fincas enteras que han echado a todo el mundo para hacer pisos turísticos. Ahora han encontrado una nueva modalidad pretendiendo colonizar el interior de los patios de manzanas con esto que ahora se llaman colmenas”, cuenta a El Salto Isa, una psicóloga de 51 años que lleva 17 viviendo en la manzana afectada, “es una amenaza a nuestra forma de vida y a nuestra tranquilidad, porque vamos a tener un centenar de personas en medio del patio de vecinas, con ruidos, con olores, con entradas y salidas, etc.”

En total se pretenden construir 36 pisos turísticos con una superficie mínima de 24 metros cuadrados y en 23 de ellos se incorpora un altillo. Además, la promoción de Puerto Rico Project 2022 S.L. incluye un aparcamiento de 61 plazas distribuidas en dos niveles subterráneos. Los promotores de esta colmena de pisos turísticos lo conforman un conglomerado de varias empresas y apoderados que en 2022 crean Puerto Rico Project 2022. Entre los socios de esta empresa, se encuentran los israelíes Cohen Yanivm y Djamla Ofir, también socios de Valencia- Israel Real Estate S.L., una empresa que lleva desde 2018 gestionando desde la calle Conde Salvatierra de València la compraventa y alquiler de inmuebles y pisos turísticos.

Para Laura, que lleva una década viviendo con sus hijos en la manzana afectada, se trata también de un trato injusto hacia el vecindario: “Nuestra finca tiene cien años, muchísimos problemas de estructura. Estamos con derramas constantemente: para arreglar fachada, el bajo etc. Cuando hice una reforma hace poco Patrimonio, me exigió poner ventanas de madera carísimas porque de aluminio no pueden ser. No entiendo que sea una finca protegida sólo para los que vivimos ahí, no logro entender cómo funciona en este caso la ley”, concluye.

“Nosotros tuvimos problemas estructurales hace tiempo y no nos atreveremos a poner el ascensor porque los vecinos de al lado cada vez que excavaban sacaban agua “, continua María, una maestra de primaria que vive en el piso que fue de sus padres y antes de sus abuelos. “Tenemos miedo”, continua, “no han hecho una revisión de los edificios de la manzana, porque simplemente con las vibraciones cuando hagan las excavaciones va a ser un peligro estructural y a nivel freático”, se lamenta María. La misma inquietud nos muestra Jorge, quien lleva 22 años viviendo ahí “ Yo creo que de las cosas que más nos preocupa es cómo puede afectar a los cimientos de todas las viviendas, porque efectivamente son viviendas históricas que tienen una trayectoria y que tenemos todos que hacer muchas derramas para conservarlas”.

Las comunidades vecinales se organizan para parar el proyecto de alquiler turístico

De las 28 comunidades de vecinas afectadas, 24 están coordinadas en asamblea de presidentas, representando a las 350 viviendas que se ha movilizado en contra del proyecto. “Estamos casi todos implicados, porque claro, a todos nos va a afectar de manera muy negativa el cambio del paisaje interior de nuestras viviendas” nos cuenta Jorge, quien es presidente de una de las comunidades de vecinos afectada.

“Russafa ya está tensionado de ruido”, añade, “están echando la gente del barrio. Si no eres propietario, te tienes que ir fuera porque es más rentable traer a los turistas. Si tienes un piso turístico al lado, como es nuestro caso, es una pesadilla: viene una semana una gente, a la semana siguiente otra, horarios intempestivos, no puedes descansar y claro, se está convirtiendo en un barrio bastante hostil.” “Desde que tuvimos conocimiento del proyecto, lo primero que hicimos fue analizar la situación porque uno de los propietarios de un bajo de nuestra finca es, a su vez, propietario del complejo que pretende desarrollarse” explica a El Salto David, unos de los presidentes y portavoz vecinal.

“Este propietario planteaba una supuesta salida a través de nuestra medianera en concepto de servidumbre, algo que no es legal ya que nunca ha contado con la autorización de la comunidad”, relata David

“Este propietario planteaba una supuesta salida a través de nuestra medianera en concepto de servidumbre, algo que no es legal ya que nunca ha contado con la autorización de la comunidad”, relata David. Confiesa que tuvieron conocimiento del proyecto a través de la prensa y lamenta que no se les convocase a ninguna reunión inicial. “A partir de esa información comenzamos a organizarnos y contactamos con una plataforma vecinal. Poco a poco fuimos coordinándonos con los presidentes de las comunidades afectadas y creando un grupo conjunto”, recuerda David.

Desde esa organización vecinal, han impulsado también la pelea burocrática, expone David: “Cuando el Ayuntamiento nos notificó formalmente la apertura del período de alegaciones y nos facilitó el acceso al proyecto contratamos a un despacho de abogados especializado en urbanismo, que redactó y presentó alegaciones formales dentro del plazo legal establecido”. Hasta la fecha, las acciones legales emprendidas son las previstas en la normativa: la presentación de alegaciones fundamentadas y la solicitud formal de información y aclaraciones técnicas ante el Ayuntamiento. “Actualmente estamos a la espera de la resolución municipal para valorar los siguientes pasos. En función de esa respuesta y del desarrollo del proyecto de ejecución, no descartamos acudir a la vía judicial si se produjera cualquier tipo de infracción o indisciplina urbanística o trato favorable a cualquiera de las empresas del Holding Israelí”, concluye David.

Habíamos quedado en la esquina de las calles Cuba y Puerto Rico con tres vecinos para que nos contaran el proyecto, pero cada vez se acerca más gente a mostrarnos su preocupación. “Se les ha ido la olla y esto va a afectar a mi salud mental”, nos dice Jorge, un vecino de toda la vida que vive en un entresuelo, por lo que los turistas quedarán prácticamente en su ventana. “Me parece bien que venga gente, pero con respeto, se supone que voy a vivir dos años con obras y luego tendré los aires acondicionados y las salidas de humos encima“, protesta indignado“. “La administración permite esta grieta, por donde su cuelan los especuladores y los nuevos fondos de inversión entren en las comunidades vecinales”, añade Miguel, un pedagogo de 66 años que nació en el barrio, “València va a ser insufrible porque ahí tienen un nuevo espacio que colonizar que son los deslunados. Como se permita que esto entre, van a venir detrás más proyectos en más comunidades. Esto es un aviso para navegantes”, advierte, “esperemos que se corte aquí y no se extienda al resto de la ciudad”.

“Las administraciones públicas, deberían ser las que garantizaran que este tipo de cosas no pasaran poniendo coto definitivo a la precariedad habitacional que hay en la ciudad de Valencia. Hemos hecho alegaciones, pero de momento estamos en una situación de indefensión que esperamos que se pare y no se haga efectivo el proyecto. Ya tenían que haber rechazado en el registro de entrada, la posibilidad de un proyecto de apartamentos turísticos en el patio de una manzana” añade Isa recogiendo el sentir de la decena de vecinas y vecinos que han acabado reuniéndose en la esquina de la entrevista con El Salto.El vecindario plantea una primavera de movilizaciones tanto legales como en el barrio. De momento ya tienen un centenar de pancartas repartidas que se colocarán en breve y a final de mes realizarán un abrazo humana a la mazana.

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