Artes escénicas
La Expandida, compañías inclusivas reclaman su espacio en la escena: “En el arte no debe haber límites”
Cansadas de encontrarse los mismos impedimentos de siempre y que los programadores las releguen a días concretos en los que se pone el acento en la diversidad, siete compañías inclusivas teatrales y de danza han creado La Expandida, una red que viene a revitalizar la lucha, esta vez de manera conjunta, por una escena realmente diversa. Entre sus objetivos principales está profesionalizar las artes escénicas inclusivas en la Comunidad de Madrid y la promoción de oportunidades laborales que aboguen por la dignidad profesional de las y los artistas con diversidad funcional. Saben que la tarea es ardua, pero no tan complicada como si cada compañía emprendiera la batalla a nivel individual.
Antonio Quiles, director artístico de Alteraciones Danza-Teatro, una de las compañías que integra La Expandida, subraya que “todo el sector cultural está atravesado por grandes impedimentos debido a unas políticas nefastas”. Y la danza se lleva la palma. “Quizá porque se la asocia a un cuerpo estético y nuestro trabajo también es con cuerpos no normativos o a través de voces que no se entienden en su oralidad”, ilustra.
La utopía resuena en sus palabras cuando dice que luchan por unas “democracias sanas” donde todo el mundo tenga unas mínimas posibilidades de inserción. “Los programadores tienen mucho desconocimiento y mucho miedo. Mis bailarines no han tenido acceso a una educación artística porque no han podido, así que es demasiado normativo pedirles que hagan las mismas técnicas que a cualquier otra compañía”, incide.
Alteraciones Danza-Teatro está formada, prioritariamente, por personas neurodivergentes, aunque Quiles también trabaja a través de la danza comunitaria con colectivos que “cuentan y relatan otras cosas”. La cuestión de la educación es una de las grandes cortapisas a la hora de poder mejorar su arte. Además, la existencia de espacios formativos adaptados conllevaría un efecto llamada. “Pero para eso se necesita un tiempo y cierta inversión”, apuntilla el director artístico de esta compañía.
Hacia la formación profesional reglada
La Expandida, compuesta por grupos que llevan décadas sobre los escenarios, ha venido a eso, a reivindicar una carrera profesional para los artistas con cualquier tipo de diversidad funcional. Una de sus grandes metas es favorecer la educación y formación artística en todas las etapas de la vida, así como el acceso a una formación profesional reglada para estas personas. “Esa es la base, la formación, y a partir de ahí ir construyendo”, sintetiza el mismo Quiles.
La nueva red integrada por compañías inclusivas es consciente de que “diversidad” es una palabra que cada vez se utiliza más. Incluso su plural, “diversidades”. Sin embargo, acceder a la programación cultural por parte de estos grupos artísticos continúa siendo algo escabroso. Con cierta frecuencia, sus producciones acaban relegadas al 3 de diciembre, por aquello de cubrir la cuota por el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, o a jornadas similares.
La directora, creadora y productora Laura Suárez, al frente de LauraEnÓrbita, considera que la preponderancia del modelo normativo sobre los escenarios sigue siendo un escollo a superar. “Se da la confusión de que por ser inclusiva ya es una actividad de carácter social y no una propuesta artística en sí misma. Esto es una gran lucha porque desmerece la propuesta”, opina.
De las 20 personas que forman la compañía, la mitad tienen diversidad funcional en LauraEnÓrbita, aunque Suárez afirma trabajar con todo tipo de diversidades. Esta directora abierta al mestizaje, asimismo, recalca que estas personas ya sufren grandes dificultades para superar las barreras que se encuentran en su día a día. “Podríamos empezar con tener financiación para que la gente que lo necesitara tuviera a alguien de apoyo para poder acudir a los ensayos”, ejemplifica.
Del mismo modo, La Expandida busca motivar vocaciones desde las edades más tempranas llevando sus producciones a los centros escolares. “Tenemos que llegar a los colegios, acercarnos a los estudiantes para que crezca su mirada abierta. Muchas veces son las estructuras, que no facilitan ni promueven nuestras producciones, pero es muy importante que en las escuelas también se vea esta realidad tan diversa”, se explaya Suárez.
Otras estéticas que aportan a la escena
Gabriela Martín, directora de la Fundación Psico Ballet Maite León, detalla que este proyecto fue pionero en el momento de su nacimiento, en la década de los 80. La creadora, su madre, era bailarina, y por aquel entonces las personas con diversidad funcional apenas ocupaban el espacio público. “Hemos crecido mucho en estos años y ahora tenemos una escuela de artes escénicas inclusiva con varias compañías de teatro y danza, así como proyectos de profesionalización”, valora. De nuevo, la queja por la falta de formación reglada está presente, al igual que en los demás testimonios, y eso que “el arte es el sitio donde no debe haber límites, un espacio a explorar”, tal y como subraya.
En todo caso, los programadores de las salas se muestran algo más dispuestos que hace un tiempo a dar cabida a las producciones realizadas por compañías como Danza A Nuestro Ritmo Compañía Isabel Olavide, Danza Down Compañía Elías Lafuente, La Tramoya y Palmyra Teatro, también parte de La Expandida. “Nosotras trabajamos con otras estéticas que hay que tener en cuenta y pueden aportar mucho”, enfatiza Martín.
La directora de Psico Ballet, más allá de reivindicar una accesibilidad plena tanto para el público como para los intérpretes y bailarinas, destaca que la cuestión de la contratación es algo complejo. “Nuestro ideal para llegar a una inclusión completa es que compañías sin personas con diversidad funcional las contratasen, pero a veces esa remuneración choca con su pensión de discapacidad. Eso es algo que estamos tratando con el Estatuto del Artista”, aclara.
La Expandida, un catálogo de servicios al servicio de la diversidad
Salir del gueto y trabar relación con compañías no inclusivas, levantar un puente en ambos sentidos, es otro de los grandes propósitos de La Expandida. Para ello, la red ofrece creación de piezas escénicas con grupos diversos, labores de dirección, coreografía y dramaturgia en producciones de artes escénicas inclusivas, laboratorios de creación enfocados a necesidades específicas y otros servicios vinculados a la creación escénica como diseño de vestuario, escenografía e iluminación.
No se olvidan de la parte pedagógica, el gran puntal de su lucha. Por eso, La Expandida está dispuesta a formar a otros formadores en artes inclusivas y comunitarias, realizar talleres específicos y programados y llevar a cabo charlas y dinamizaciones sobre inclusión y artes escénicas.
También están dispuestas a asesorar en la implementación de una guía de buenas prácticas para la inclusión y accesibilidad, en proyectos culturales, políticas públicas y mesas de decisión, y para la profesionalización de artistas con diversidad funcional. Del mismo modo, La Expandida está preparada para acompañar en procesos creativos con grupos diversos, a los que puede aportar una mirada externa.
Por último, esta nueva red está focalizada en la mediación cultural y artística. Aseguran incidir a nivel social, con aquellas acciones que vayan dirigidas hacia la sensibilización en el ámbito de la diversidad funcional; a nivel institucional, dirigidas a las relaciones con otras entidades para compartir experiencias de trabajo y posibles colaboraciones; y a nivel político, con el trabajo a realizar en administraciones y grupos de presión en relación con la diversidad funcional.
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