Científicos documentan el deterioro de los bidones radiactivos de la Fosa Atlántica, a las puertas de la costa gallega

El CNRS confirma fugas y corrosión avanzada en varios contenedores durante la segunda fase de la expedición francesa, mientras el BNG exige al Gobierno español que abandone su “actitud pasiva” ante el hallazgo.
barriles deteriorados en la Fosa Atlántica
Uno de los barriles deteriorados en la Fosa Atlántica captado por el Proyecto Nodssum. Foto del CNRS.
7 jul 2026 14:54 | Actualizado: 7 jul 2026 16:42

Las aguas del Atlántico, a unos 600 kilómetros de la costa gallega, esconden desde hace décadas un vertedero submarino con más de 200.000 bidones de residuos radiactivos, arrojados por varios países europeos entre los años cuarenta y ochenta del siglo pasado. Una misión científica francesa, bautizada como Nodssum y liderada por el Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) de Francia, lleva dos años estudiando esta fosa abisal del Atlántico Nordeste, en una zona que ha despertado especial preocupación en Galicia por su cercanía y por su posible impacto en el ecosistema marino.

Primera campaña: localizar los bidones

La primera expedición se desarrolló entre el 15 de junio y el 11 de julio de 2025 a bordo del buque L'Atalante, partiendo de Brest. Su objetivo era cartografiar por primera vez la extensión del vertedero, algo que nunca se había hecho pese a que la existencia de los bidones era conocida. Para ello se empleó el robot submarino UlyX, equipado con sonar, capaz de faenar a más de 4.000 metros de profundidad.

El geólogo marino Javier Escartín, uno de los coordinadores de la misión, explicó entonces en unas declaraciones a la Agencia EFE que se habían cartografiado ya más de 120 kilómetros cuadrados de los aproximadamente 10.000 que ocupa la zona de vertido, y que en ese primer reconocimiento ya se habían localizado más de un millar de bidones depositados en el fondo marino hace décadas por distintos Estados europeos. Según Escartín, los aparatos de radioprotección a bordo no habían detectado nada alarmante, ya que los niveles de radionucleidos eran bajos, y descartó que los contenedores almacenaran uranio o material fisible: previsiblemente se trataba de material de laboratorio y de oficina vinculado a los inicios de la energía nuclear civil, del tipo de baja y media actividad que hoy se guarda en repositorios terrestres pero que antaño se arrojaba al mar en contenedores de cemento.

Aquella primera misión, en la que participaron también el Instituto Francés de Investigación para la Explotación del Mar (Ifremer) y la Agencia de Seguridad Nuclear y Radioprotección francesa, sirvió además para recordar una historia poco documentada: en los años 80 un robot solo había logrado tomar seis fotografías de los bidones, sin poder mapear su distribución, y hasta 2005 apenas se recogieron algunas muestras de peces en la zona, con escasos datos publicados. Los vertidos se prolongaron hasta que, en 1982, el buque Sirius de Greenpeace y varias embarcaciones gallegas se enfrentaron a barcos holandeses para tratar de frenar sus descargas; una década más tarde, el convenio Ospar de protección del medioambiente del Atlántico Nordeste prohibió definitivamente esta práctica.

Segunda campaña: bidones deteriorados y con fugas

Un año después, entre el 27 de mayo y el 28 de junio de 2026, el proyecto volvió al mar para llevar a cabo observaciones directas de los residuos localizados y evaluar su estado de conservación y los potenciales impactos ambientales. En esta ocasión, una treintena de científicos embarcaron en el buque Pourquoi Pas?, desde el que se realizaron 20 inmersiones con el sumergible tripulado Nautile, de la flota oceanográfica francesa, a más de 4.700 metros de profundidad, lo que permitió observar directamente numerosos bidones y su entorno inmediato.

Las observaciones confirmaron un estado de degradación avanzado en varios de los contenedores, algunos de los cuales presentaban ya derrames de su contenido, y permitieron identificar los distintos materiales empleados para el enrobado de los residuos: resina, betún o cemento. Las mediciones realizadas in situ confirmaron la presencia de radionucleidos característicos de este tipo de residuos, con niveles de actividad superiores a los esperados en la zona, aunque los científicos insisten en que se mantienen en valores limitados, que permiten manipular las muestras sin restricciones importantes de radioprotección. Los análisis de laboratorio en tierra, que se prolongarán durante los próximos meses, permitirán cuantificar con precisión estos radionucleidos e identificar posibles elementos adicionales.

Durante la campaña también se tomaron muestras de agua, sedimentos y organismos vivos para estudiar cómo se dispersa y se transfiere la radiactividad en el entorno marino, y se cartografió la biodiversidad presente sobre los bidones y en los hábitats cercanos, además de recabar indicios que podrían ayudar a identificar el origen de algunos de los barriles.

El BNG exige al Gobierno que abandone su “actitud pasiva”

La cercanía de la fosa a las costas gallegas ha reavivado también el debate político. El diputado del BNG en el Congreso, Néstor Rego, ha reclamado al Gobierno central que abandone su actitud pasiva y se implique de manera activa en la expedición francesa, al considerar incomprensible que el Ejecutivo permanezca al margen de una investigación de esta relevancia mientras Francia lidera un estudio científico de referencia internacional sobre el estado real de los bidones y el nivel de contaminación.

Según ha trasladado el BNG en un comunicado, Rego ha denunciado que el Gobierno central descarta tanto participar en la misión francesa como impulsar una iniciativa propia similar o promover una actuación conjunta en el ámbito de la Unión Europea para investigar o abordar la eliminación de estos residuos. El diputado nacionalista ha recordado que, en su última respuesta a iniciativas parlamentarias, el Ejecutivo reconoció que no contempla la retirada de los bidones y que limita su actuación a realizar análisis radiológicos en aguas costeras.

Por ello, el BNG ha instado al Gobierno a averiguar el estado real de la situación para poder planificar actuaciones —incluida la retirada de los bidones, si se determina que es segura hacerlo— con el objetivo de eliminar de forma definitiva esta fuente de contaminación. La formación nacionalista ha pedido además que el Ejecutivo mantenga contactos con las autoridades francesas para conocer los resultados de la misión científica y que abra vías de colaboración con el CNRS y con los equipos investigadores que participan en el proyecto.

Inquietud institucional en Galicia

Además del BNG, eurodiputados del PP han trasladado igualmente preguntas a la Comisión Europea sobre este asunto, mientras que la Xunta de Galicia ha reclamado información al Gobierno central sobre el estado del vertedero y sus posibles efectos.

En este sentido, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) trasladó al Ejecutivo gallego que los resultados de las mediciones y análisis realizados hasta la fecha no habían identificado niveles significativos de radiactividad ni en la costa gallega ni en la cantábrica, y que todos los valores registrados se sitúan por debajo de los límites establecidos por la normativa española y europea. El organismo recordó además que España no realizó vertidos en la fosa atlántica y que no tiene responsabilidad alguna sobre los bidones ni sobre su estado actual.

Greenpeace, por su parte, ha exigido a la Unión Europea y al Gobierno español que asuman la investigación para determinar el estado real de los bidones, en el marco de una campaña pública que ya reúne más de 20.000 firmas reclamando el inicio de los trabajos necesarios para su retirada.

La misión Nodssum mantiene contacto permanente con el comité de radiactividad de OSPAR y con la Comisión Europea para el seguimiento de la campaña, cuyos resultados definitivos —tanto sobre el alcance de la contaminación como sobre su interacción con los ecosistemas de las profundidades abisales— se conocerán en los próximos meses, una vez concluidos los análisis de laboratorio de las muestras e imágenes recogidas.

Cargando valoraciones...
Ver comentarios 1
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra na túa conta.
Cargando...
Cargando...
Comentarios 1

Para comentar en este artículo tienes que estar registrado. Si ya tienes una cuenta, inicia sesión. Si todavía no la tienes, puedes crear una aquí en dos minutos sin coste ni números de cuenta.

Si eres socio/a puedes comentar sin moderación previa y valorar comentarios. El resto de comentarios son moderados y aprobados por la Redacción de El Salto. Para comentar sin moderación, ¡suscríbete!

Cargando comentarios...