Que decepción enorme encontrar
los zapatos gastados y sin regalos
como los había dejado el 5 de enero
con un poco de pasto del parque
después de tender la cama lavar
y secar los platos de toda la semana
No habíamos pedido más que
terminase la guerra entre eslavos
tan cercana que asusta y divide
al resto de europeos hermanos
que vendiendo armas piden paz
en Navidad y Epifanía y no cada día
El próximo pedido para todos los niños
se reitera desde hace mucho y regresa
todos los años en las amorosas cartitas
de los pequeños saharauis y palestinos
yemeníes haitianos rohinyás congoleños
y las cariñosas chiquillas con sus besos
Los olvidadizos electos mandatarios
insensibles como reyes traficantes
y magos solo a la hora de escabullirse
recibirán postales misivas y epístolas
atadas a piedras firmadas por el crío
que la gente digna y buena lleva dentro
Ramón Haniotis