Palestina
Carta abierta a ti, que eres estudiante en la universidad. Sobre salud y Palestina
Publicamos esta carta abierta al estudiantado universitario de Health Workers For Palestine, Spain y Red Universitaria por Palestina, para pedirle la vivencia social de la salud que incluye el boicot a Teva y para que conciban y vivan la universidad como un espacio políticamente relevante.
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Dice la Organización Mundial de la Salud que la salud es el estado perfecto de bienestar físico, psíquico y social, pero tal definición coloca la salud al nivel de los segundos que dura el orgasmo sexual o el estado transitorio que se alcanza con algunas drogas.
No parece, pues, una buena definición, pues conlleva anhelos persistentes imposibles.
En realidad, la salud es la capacidad de disfrutar de la vida pese a sus adversidades. Por ejemplo, tener salud es ser capaz de advertir la maravilla del analema.
Quizá no sepas qué es el analema, pero lo has vivido cada año. El analema es la curva que describe el Sol en el cielo si se observa desde el mismo lugar, a la misma hora del día, todos los días del año. El analema forma una especie de ocho tumbado. El analema lo puedes construir y disfrutar punteando en el cristal de la ventana el lugar del sol a la misma hora todos los días.
Como el analema, la vida te ofrece mil ocasiones y modos de disfrute que, a menudo, no percibes.
La vida también ofrece mil adversidades, claro.
Tener salud es ser capaz de advertir y sentir lo bello y bueno que te ofrece la vida y que, en conjunto, el disfrute cotidiano de vivir supere la amargura y el sufrimiento de las inevitables adversidades.
La salud es un “producto social”, un “producto político”, porque los humanos somos seres políticos. Por eso para tener salud lo que se precisa es, sobre todo, una sociedad sana. Una sociedad fundada en ciencia, conciencia, coraje, ética, ternura y solidaridad.
La medicina sólo aporta un 10% de la salud de una sociedad. El resto depende de la genética y las condiciones sociales: aporte y depuración de agua, democracia, derechos de las minorías, distribución de la renta, educación, justicia, subsidios y pensiones, trabajo, vivienda....
La genética es clave, tanto por la importancia primera y permanente de la biología, de los ácidos nucleicos, como por su impacto social. En España, por ejemplo, gran parte de la situación social de una persona y, con ella, su salud, depende de la genética “social”, de los apellidos de sus bisa y tatarabuelos, porque “el ascensor social no funciona” y, en España, si naces pobre, mueres pobre – escasísimas excepciones aparte.
La pobreza se acompaña de peor salud por las propias restricciones sociales (educación, trabajo, vivienda, etc.) y por las “condiciones de vida” – lo llaman “estilos” de vida, dando por supuesto que en la pobreza se elige voluntariamente el consumo de tabaco, por ejemplo, o la ausencia de frutas en la dieta.
Para que nos hagamos una idea, entre los países desarrollados (“enriquecidos”) la peor salud la tiene EEUU, quizá uno de los países más ricos. Tiene mucha riqueza, sí, pero una sociedad muy enferma con tasas altísimas de mortalidad materna, homicidios, sífilis congénita, expectativa de vida al nacer...
Incluso los ricos de EEUU gozan de menor salud que sus pares de otros países enriquecidos.
Si queremos más salud, personal y colectiva, tenemos que ayudar a construir una sociedad mejor.
De ahí el necesario apoyo a la causa palestina, por solidaridad contra los totalitarismos, siquiera sea por egoísta prevención, para evitar “el efecto bumerán”.
Palestina es el centro de la Humanidad porque lo que allí sucede desde hace casi cien años está determinando el futuro humano general.
Si admitimos el sionismo y el colonialismo de Israel, apoyado por EEUU, la Unión Europea, el Reino Unido y otros países “desarrollados”, estamos admitiendo la destrucción del derecho internacional, la práctica del genocidio y el triunfo de la simple y brutal “ley del más fuerte”. Al tiempo, estamos admitiendo lo mismo en otros lugares, como en el Congo.
Lo que sucede en Palestina tiene un impacto directo en los derechos de las personas en el resto del mundo.
El genocidio israelí en Palestina, la ocupación y el apartheid, respaldados por EEUU y otros países, han ridiculizado el derecho internacional, profundizado la crisis de legitimidad de instituciones internacionales como la ONU y sentado las bases para la expansión del populismo de derecha en todo el mundo, envalentonando a los regímenes para que actúen con mayor audacia que nunca contra los derechos humanos en sus propios territorios y contra su propia población.
Es el “bumerán imperial-colonial” en acción: las condiciones políticas internas de naciones como EEUU y sus aliadas están condicionadas por la violencia colonial e imperial en el extranjero. Las armas, la tecnología y las tácticas utilizadas para asesinar, controlar, desplazar y vigilar a la población palestina serán inevitablemente utilizadas por los países que las suministran para silenciar la disidencia interna.
¿Qué puedes hacer como estudiante en la universidad?
La universidad se vuelve políticamente relevante cuando deja de ser un espacio aislado para sumarse a otras comunidades y luchas populares.
Participa activamente en todos los espacios universitarios sobre la cuestión palestina y “mézclate” con otros grupos extra-universitarios de la misma orientación. Por poner algunos ejemplos, con El Movimiento Ruta Revolucionaria Alternativa (Masar Badil) y con Health Workers For Palestine, Spain (HW4PS).
También, claro, coopera y participa en organizaciones universitarias como, por ejemplo, la Red Universitaria por Palestina (RUxP) y las acampadas universitarias (muchas de ellas siguen organizadas).
Difunde, participa y promueve convocatorias de concentraciones, manifestaciones, protestas, charlas, poesía, historia, música, teatro, danza, pintura y cine palestino.
Lucha contra el epistemicidio de Israel en Palestina, contra la rotura del conocimiento y de la vibrante vida cultural palestina.
Practica la “acción directa” y evita el consumo de productos israelíes.
Evita también los medicamentos de Teva, industria farmacéutica basada en Israel y con una fábrica en Zaragoza.
En el Estado español: CAMPAÑA ESTATAL ACTIVA DE BOICOT A TEVA DEL 1 DE MARZO AL 1 DE DICIEMBRE DE 2026. Tienes toda la información en https://tevanogracias.com/
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