We can't find the internet
Attempting to reconnect
Something went wrong!
Hang in there while we get back on track
Madres protectoras
Denuncia violencia sexual hacia sus hijos por el padre, acaba acusada de secuestro y compartiendo custodia

Varios informes de diferentes profesionales y en diferentes momentos alertan de indicios de violencia física y sexual hacia los hijos de Paula, pero la justicia no sólo no ha investigado qué motiva esos informes sino que ha castigado a la madre admitiendo una denuncia por secuestro interpuesta por el padre de las criaturas.
La historia de esta mujer de Tenerife comienza en 2014, cuando empezó una relación que duró ocho años. En ese tiempo nacieron sus dos hijos, que hoy tienen 8 y 4 años. Pese a que la violencia contra ella empezó antes de que nacieran los niños, según el relato del que dejó constancia en una denuncia en 2023 a la que ha tenido acceso El Salto, ella no acudió a denunciar hasta que varias profesionales la alertaron de que sus hijos estaban siendo testigos de esa violencia y que iba a afectarles: “Hasta entonces, yo pensaba que podía mantenerlos alejados de la situación, que ellos no sufrían”.
En febrero de 2023 la mujer presentó una denuncia por malos tratos hacia ella y hacia sus dos hijos. La denuncia describe distintas situaciones de violencia física, económica, psicológica y sexual hacia ella. También describe situaciones de maltrato y desprecio hacia los niños. En su descripción de los hechos, la perra que ella tenía también se presenta como objeto de la violencia del denunciado.
Abusos a la infancia
Un estudio detalla cómo el sistema judicial castiga a las madres que denuncian abusos sexuales a sus hijos
Tras interponer esta denuncia él, que nunca se había encargado de la crianza de los niños, desapareció por completo durante seis meses. Cuando reapareció, ese verano, fue para pedir ver a sus hijos. Una jueza se lo concedió y los niños se fueron a la fuerza con el padre quince días en los que él imposibilitó todo contacto con la madre, según cuenta ella a este medio. “Cuando vuelven, ya no son los mismos”, dice Paula. “Volvieron dos personas distintas, y cada vez están peor”.
El mayor era un niño muy alegre y ahora tiene terrores nocturnos, ha verbalizado mil veces que los maltrata a él y a su hermano; el pequeño ha tenido una regresión y ha dejado de hablar y de jugar”, alerta la madre de los dos niños de 8 y 4 años
Tras empezar a pasar tiempo de forma regular con el progenitor en las visitas impuestas por un juzgado, la madre se alarmó al detectar lesiones y conductas sexualizadas impropias de la edad de los pequeños.
Pero en diciembre de 2023 se estableció una custodia compartida. “El mayor era un niño muy alegre y ahora tiene terrores nocturnos, ha verbalizado mil veces que los maltrata a él y a su hermano; el pequeño ha tenido una regresión y ha dejado de hablar y de jugar”.
Cuatro informes, cero investigación
Paula puede acreditar la situación que denuncia con varios informes. Un informe de junio de 2023 del equipo psicológico forense del juzgado da fe de los temores y la ansiedad que al niño le produce ir con su padre. Eso motiva que se recomiende que las visitas con el padre “se realicen en un punto de encuentro durante un periodo de tres a seis meses”.
Tan solo tres meses después, a este organismo se le encarga valorar si los temores han desaparecido y si la ansiedad se ha reducido y en consecuencia procedería atribuir la guarda y custodia compartida y si fuera beneficioso para los menores. Y, aunque reconoce que no ha desaparecido, sí concluye que los temores “han disminuido” por lo que “se podría plantear el cambio a la guarda y custodia compartida”.
La mujer, sin embargo, aporta más información. En primer lugar, un dictamen pericial de abril de 2023 que concluye que “el menor presenta evidencias compatibles con maltrato infantil”. Este peritaje analiza varias fotografías correspondientes a dos fechas diferentes en las que el progenitor entrega a los hijos a la madre y esta observa las lesiones. El peritaje concluye que el hermano mayor recibió golpes realizados con ambas manos, golpes realizados con objetos y descarta la autolesión y el golpe accidental.
Un segundo informe, de septiembre de 2024, da plena credibilidad al testimonio de malos tratos del niño y concluye que “cualquier tipo de contacto del progenitor es un riesgo claro para los menores y no deberían siquiera plantearse por la propia seguridad física y psicológica”. Con el material aportado se puede establecer que el progenitor “es una persona violenta que seguro desea instrumentalizar a sus hijos para perpetuar el daño a su madre”.
Un tercer informe, este de comunicación gestual, también da plena credibilidad al testimonio del niño y advierte en virtud de los hallazgos de que “la integridad del menor podría estar en riesgo”.
La denuncia por violencia sexual
La custodia compartida se fuerza en diciembre de 2023 tras analizar unos vídeos aportados por el padre de los que el forense deduce, como se ha explicado antes, que hay una “disminución importante de la ansiedad en el contacto con el padre”.
A partir de entonces, la madre detecta que sus hijos vuelven con lesiones de las visitas con el padre. Ella trata de recabar pruebas, que va poniendo en conocimiento de la Dirección General de Menores, la Fiscalía de Menores y trabajadoras sociales de los servicios de su municipio.
La denuncia por violencia sexual se interpone en julio de 2024. Cuando se abren diligencias, la mujer no entrega a sus hijos a la espera de que una investigación esclarezca los hechos
Son ellas quienes le instan a interponer denuncia cuando los niños verbalizan situaciones que podrían indicar que estaban sufriendo violencia sexual junto a conductas hipersexualizadas que no se corresponden con su edad.
La denuncia por violencia sexual se interpone en julio de 2024. Cuando se abren diligencias, la mujer no entrega a sus hijos a la espera de que una investigación esclarezca los hechos y es entonces cuando su expareja la denuncia por sustracción.
Abusos a la infancia
Informe de Save The Children Las madres, clave en la denuncia de los abusos sexuales a la infancia
Pese a la gravedad de los hechos denunciados, el juicio no llega hasta septiembre de ese año. Pero, dos meses después, el caso se archiva por falta de pruebas. El caso de los hijos de Paula no es un caso aislado: un informe de Save the Children que analiza doscientas sentencias concluyó en 2027 que el archivo es la forma más habitual de terminación de una denuncia por violencia sexual contra la infancia: un 70% de los casos denunciados nunca llegan a juicio oral.
No se admite ninguno de los informes que la madre pretende aportar, entre los que se incluye uno en el que un perito analiza las lesiones físicas del niño y alerta de “evidencias compatibles con maltrato infantil”. Este mismo informe ahonda en el tipo de lesiones analizadas como “evidencias que son señaladas por la literatura científica como un criterio mayor de casos de abuso sexual, donde no solo se tiene evidencia de manipulación de la zona, sino que además se pueden constatar lesiones que implican una tercera persona”.
Los niños siguen siendo forzados a una custodia compartida con el progenitor. La mujer ha sido citada para la vista oral del juicio por sustracción en junio de este año
Tampoco se admite un estudio de comunicación gestual de 2024 concluye que el testimonio del niño es espontáneo y coherente cuando asegura que no desea estar con su padre y concluye que “en virtud de los indicios hallados en el presente informe, se considera obligación ética advertir a las autoridades competentes que el correcto desarrollo del menor podría estar en riesgo”.
A día de hoy, los niños siguen siendo forzados a una custodia compartida con el progenitor. La mujer ha sido citada para la vista oral del juicio por sustracción en junio de este año. La denuncia por sustracción que ella interpuso contra él cuando no le entregó a los niños no ha prosperado.