Antimilitarismo
El lucrativo negocio de la industria que levanta muros y vigila la circulación de personas
Desde la caída del muro de Berlín en 1989 se han construido 74 muros fronterizos en todo el mundo. El último, el que acaba de iniciar Chile en su frontera con Bolivia este mismo año 2026. Esto significa que, en estos 37 años, de media se han construido anualmente dos muros fronterizos, mientras que en las dos décadas anteriores se levantaron seis.
Los muros y vallas no suelen instalarse sin otros elementos, sino que suelen ir acompañados de zanjas, concertinas, torres de vigilancia, cámaras, sensores de calor, de latidos del corazón y movimiento, drones, radares y todo tipo de tecnologías que conforman la infraestructura fronteriza. De este mercado se benefician mayoritariamente corporaciones históricamente vinculadas al Complejo Militar-Industrial, que han encontrado en los espacios fronterizos un nuevo lugar en el que volcar miedos e inseguridades sociales, con el fin de sumar un cuantioso beneficio a la ya lucrativa producción de armamento.
Así lo muestra la expectativa de mercado para la producción, instalación y mantenimiento de este tipo de infraestructuras, que ha aumentado en paralelo a los muros levantados en el mundo. Según señalan algunos estudios de mercado, se estima una tasa de crecimiento del sector de un 6,7% de 2026 a 2033, año en el que se calcula que el sector alcance beneficios de hasta 60.890 millones de dólares. Desde luego, con estas cifras de ganancias podemos hacernos una idea del beneficio económico que se consigue amurallando el mundo.
Las empresas de Estados Unidos concentraron los mayores beneficios en 2024, con unas ganancias aproximadas del 58,5% del total del mercado. No es de extrañar, cuando es el país con mayor gasto militar y con mayor conglomerado empresarial dedicado a la producción de armamento del mundo. Algunas de las empresas estadounidenses que se han sumado a este lucrativo negocio son Lockheed Martin Corporation, Raytheon Technologies Corporation, Northrop Grumman Corporation, General Dynamics Corporation. Algunas de ellas, también están obteniendo beneficios de la construcción del muro fronterizo con México, que Estados Unidos comenzó en los años noventa. La israelí Elbit Systems, como veremos, es también una de las empresas que más lucro obtiene de esta infraestructura fronteriza.
De este mercado se benefician corporaciones vinculadas al Complejo Militar-Industrial, que han encontrado en los espacios fronterizos un nuevo lugar en el que volcar miedos e inseguridades sociales
De nuevo, como ocurre con la producción de armamento, a las empresas de Estados Unidos le siguen las europeas en margen de beneficios. Es el caso de BAE Systems (Reino Unido), Airbus (varios países europeos), que produce el UAVs como el Flexrotor, empleado por Agencia Europea de Seguridad Marítima. Estos drones cada vez sustituyen más a las operaciones con agentes en el mar, lo que reduce las posibilidades de rescatar personas que transitan con medios precarios como balsas de goma. Además, Airbus fue una de las principales contratistas para la fabricación del muro levantado por Arabía Saudí en su frontera con Iraq, uno de los más completos y avanzados en cuanto a tecnología fronteriza se refiere, juntamente con empresas saudíes, como las constructoras Al-Rashid Trading & Contracting Company y la El-Seif Contracting Company.
En la UE también encontramos Thales (Francia), Rheinmetall (Alemania) o Saab (Suecia), de la que sabemos que algunos países como Colombia, Brasil, Chile, México y Argentina emplean su tecnología fronteriza. La italiana Leonardo fabrica diferentes sistemas tecnológicos de vigilancia, como sensores para “detectar, observar, supervisar y seguir los itinerarios migratorios en cada etapa”.En España se encuentra Indra Sistemas que provee tecnología para las vallas de Ceuta y Melilla.
Después de Estados Unidos y los países de la Unión Europea destaca el caso de Israel, que cuenta con reconocimiento a nivel mundial. Las empresas dedicadas al desarrollo y producción de tecnologías fronterizas con mayor beneficio son Controp Precision Technologies o Magal Security Systems. Israel Aerospace Industries (IAI) es conocida por ser la primera empresa en haber desarrollado un sistema integrado de control fronterizo que opera con IA. También encontramos a RAFAEL Advanced Defense y la citada Elbit Systems.
De nuevo, como ocurre con la producción de armamento, a las empresas de Estados Unidos le siguen las europeas en margen de beneficios
Elbites una de las empresas que más destaca en control fronterizo del mundo. Entre otros países, ha asesorado y conseguido contratos para proveer tecnología a Estados Unidos, Marruecos, Chipre y Colombia. También fabrica drones, financiados y producidos para la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex), a fin de reforzar la vigilancia fronteriza en aguas del Mediterráneo.
La decisión de levantar estas infraestructuras requiere expropiar tierras y desplazar comunidades. Así ocurre cada día en Cisjordania, cada vez más a menudo en Estados Unidos e incluso en Finlandia, que levanta desde 2022 la valla fronteriza con Rusia. Por tanto, se trata de una transformación radical del entorno, que divide comunidades y relaciones sociales que se establecen más allá del trazado fronterizo. A esto hay que sumarle el impacto medioambiental de las operaciones, con la erosión que produce del terreno, la destrucción de bosques y el impacto para la fauna que necesita moverse entre territorios.
A veces la infraestructura de control fronterizo se traslada al control de los cuerpos que transitan o han transitado. Para esto, se han diseñado tecnologías como la creada por la empresa Palantir Technologies, fundada en 2004, que trabaja con el gobierno de Estados Unidos y la OTAN. La empresa se ha dado a conocer por trasladar el trazado fronterizo al espacio de la vida cotidiana de las personas migrantes y racializadas de Estados Unidos, especialmente en Minnesota, el laboratorio de las políticas antiinmigración de Trump. Con los sistemas Immigration OS o la Aplicación Elite,Palantir ha facilitado a los agentes de la Immigration and Customs Enforcement (ICE, por sus siglas en inglés) su labor para dar caza y aterrorizar a estas personas. La empresa afirma haber crecido un 56% y haber ganado 4.475 millones de dólares en 2025 y, según sus propios datos, esperan llegar a ganar más de 7.000 en 2026.
Queda claro que existe un gran margen de negocio para los sistemas de terror y miedo que cada vez tienen más poder para seleccionar los cuerpos que tienen derecho a transitar, circular o, simplemente, permanecer.
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