Política
Los socios del PSOE piden la dimisión de Puente por “responsabilidad política” ante un sistema en crisis
La segunda comparecencia del ministro de Transportes, Óscar Puente, ha servido para aclarar dos puntos: el sistema ferroviario español está en crisis tras el segundo accidente masivo en menos de un año y el ministro está en el ojo del huracán como máximo responsable político de ese sistema. En una detallada explicación del accidente, Puente ha dado más detalles sobre las principales incógnitas en torno al accidente, como por qué el semáforo del sistema ferroviario Asfa (acrónimo de Anuncio de Señales y Frenado Automático) cambió de rojo a verde, lo que llevó al tren AVE a reanudar la marcha a toda velocidad hasta arrollar al tren Iryo que permanecía detenido.
Según Puente, la caída del sistema LZB de señalización no es infrecuente en el día a día del sistema ferroviario, pero las cifras registradas en España, 170 caídas en un año, son similares a las que se dan en el conjunto de Europa. “Se trata de un sistema sólido y fiable”, según Puente, quien ataja así las críticas sobre lo obsoleto del modelo. Tampoco se trata, según su punto de vista, de un problema de falta de plantilla o de inversiones: “no vamos a admitir que se mezclen condiciones laborales que puedan no tener relación con los hechos”, ha advertido.
El ministro ha reivindicado que no ha hablado del “error humano” como último causante de la tragedia y ha salido al paso también de las críticas por la filtración de los mensajes entre el tren y el centro de mando de Atocha que han llevado a la petición de su dimisión por parte del sector ferroviario del sindicato Comisiones Obreras, entre otros. Puente ha asegurado que “no le gusta” que se hayan filtrado los mensajes y que debe ser la jueza encargada de la investigación seguir ese cabo.
Responsabilidades políticas
Las explicaciones de Puente no han detenido la exigencia de respondabilidades políticas. Así, la candidata de Frente Amplio a las elecciones generales del 29 de noviembre ha recalcado que Puente debe dimitir “más allá de los fallos técnicos y de las auditorías“. Ada Colau ha razonado así ”si asumimos que, efectivamente, se ha quebrado la confianza en el sistema, es imprescindible que haya una respuesta política que esté a la altura y que sea rápida“.
Posteriormente, Antonio Maíllo ha reforzado la posición de su socia: ”Hay un problema grave y debe haber una respuesta política a la altura de este para poder centrarnos en resolverlo. Y está claro que la permanencia de Óscar Puente como ministro dificulta esta resolución“.
Unos minutos antes, en su comparecencia, el ministro renunciaba explícitamente a salir del cargo. ”Lo fácil para mí es salir, pero ni es eso lo que va con mi carácter ni tampoco es lo que el presidente del Gobierno me ha pedido", ha declarado.
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