Multinacionales
El gobierno al que no vas a votar en estas elecciones

Acaba de publicarse Lobby Planet. Tu guía al turbio mundo del lobby en Bruselas, un informe del Corporate Europe Observatory (CEO) en el que se ofrecen nuevos datos para conocer a los variados actores empresariales que, más allá de la vorágine electoral de estos días, van a tratar de seguirnos gobernando.

Sede de la Comisión Europea
Sede de la Comisión Europea en Bruselas.
Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL) - Paz con Dignidad
14 may 2019 11:00

Otra vorágine electoral. Multitud de mítines, debates y actos para presentar los programas de los partidos políticos y sus promesas para la próxima legislatura en el Parlamento Europeo, las comunidades autónomas y los ayuntamientos. Una colección de noticias, declaraciones y tertulias interminables sobre los futuros pactos, acuerdos y concesiones. Toda una representación de la política en la que, sin embargo, no suelen aparecer explícitamente quienes más peso efectivo tienen a la hora de definir el día a día de los gobiernos que se van a elegir. Siempre hay excepciones, como la aparición en campaña del Banco Santander.

Justo el día después de las elecciones generales del 28 de abril, la entidad presidida por Ana Patricia Botín enviaba a sus grandes clientes un informe en el que dejaba claras sus preferencias para la formación de gobierno: “La coalición entre PSOE y Ciudadanos probablemente complacería a los mercados”, decían los analistas del banco. En Brasil, de donde proviene una cuarta parte de los beneficios del Santander, su consejero delegado tampoco tuvo reparos en destacar que la victoria de Bolsonaro en las elecciones presidenciales era un hecho “extraordinariamente positivo” para los mercados financieros. Como muestra de su buena relación, el recién elegido presidente de Brasil nombró presidente del Banco Central a un alto ejecutivo del Santander. Lo ha recordado Pablo Elorduy, haciéndose eco de una expresión del magnate George Soros: “Los mercados votan todos los días”.

Lobby planet

La consolidación y ampliación, en términos políticos, del extraordinario poder económico que han ido acumulando las grandes corporaciones en las últimas décadas se apuntala a través de múltiples mecanismos. Entre ellos, el trabajo de lobby y la promoción de think tanks que se dedican a la construcción y difusión de un relato que legitima socialmente sus objetivos de negocio. De esta forma obtienen del Estado un apoyo político-económico permanente: diplomacia, acción exterior, créditos blandos, políticas de internacionalización, sanciones comerciales, incluso intervenciones militares. Toda una maquinaria que viene engrasada por las “puertas giratorias” entre gobernantes y empresarios, que van intercambiando sus posiciones en el sector público y en el privado mientras subordinan sus decisiones a los intereses de los grandes poderes económicos.
Las “puertas giratorias” son la expresión más evidente de cómo se ha conformado la clase político-empresarial que nos gobierna.

Los mecanismos para readecuar las políticas gubernamentales, gane quien gane las elecciones, a los intereses de las grandes empresas están lejos de ser tan mediáticos como las campañas electorales. Ya el propio término de lobby (en inglés, vestíbulo o pasillo) hace referencia a una actividad que opera en la trastienda de las instancias gubernamentales y parlamentarias. Los think tanks, por su parte, se despliegan a través de un lenguaje técnico-especializado y una supuesta independencia con la que tratan de revestir de “neutralidad” los informes y estudios que producen para validar el rol central de las multinacionales en el sistema económico.

En este marco, las “puertas giratorias” son la expresión más evidente de cómo se ha conformado la clase político-empresarial que nos gobierna. Atendiendo a esta realidad, acaba de publicarse Lobby Planet. Tu guía al turbio mundo del lobby en Bruselas, un informe del Corporate Europe Observatory (CEO) en el que se ofrecen nuevos datos para conocer a los variados actores empresariales que, más allá de las elecciones, van a tratar de seguirnos gobernando. Una guía para introducirse en las calles de Bruselas y Madrid que conforman “ese nebuloso planeta habitado por los lobbies para explicar los métodos, con frecuencia oscuros, que utiliza el cabildeo profesional en el seno de la Unión Europea”.

Este lobby planet está compuesto por más de 25.000 lobistas solo en Bruselas, que trabajan fundamentalmente para las corporaciones transnacionales y manejan un presupuesto anual de 1.500 millones de euros. Unos recursos consustanciales a la asimetría en el nivel de interlocución que tienen las grandes empresas comparado con el que tienen las organizaciones sociales, ecologistas o sindicales. Sin ir más lejos, el sector financiero se gasta más de 120 millones de euros al año en acciones de lobby ante la UE, treinta veces más que todas las ONG y sindicatos juntos.

Entre los lobbies que más invierten en el trabajo mano a mano con las instituciones europeas se encuentra la Federación Europea de Industrias y Asociaciones Farmacéuticas. Y es que el sector farmacéutico es uno de los más agresivos para mantener las condiciones que posibiliten el crecimiento de sus beneficios. Por ejemplo, con los “certificados de protección suplementaria” que permiten extender el tiempo del monopolio del precio de los medicamentos, dificultando que puedan ser accesibles para muchos pacientes. Las relaciones del lobby farmacéutico con la Comisión Europea son tan buenas que esta ha contratado a una consultora vinculada a las grandes compañías del sector para hacer un estudio sobre los medicamentos de precio elevado.

Desde sus orígenes, el capitalismo español siempre ha concebido el lobby y las “puertas giratorias” como el elemento central de su forma de operar.

Para poner cara a estas y otras compañías, saber su nombre, dónde se localizan sus sedes corporativas y anticiparse a las regulaciones que quieren controlar, desde hace años CEO viene realizando periódicamente un lobby tour en Bruselas. El próximo, en medio de la campaña para las elecciones europeas, será este jueves 16 de mayo y estará dedicado a conocer las corporaciones que hacen negocio con nuestra salud.

Lobby, versión española

En esta edición de Lobby Planet se incorporan las calles de Madrid, otro “barrio” que concentra numerosos y poderosos grupos de presión empresariales. Sus exclusivos restaurantes y hoteles de cinco estrellas, el palco del Bernabéu y las zonas VIP del Teatro de la Ópera, la plaza de toros de Las Ventas o el Open de Tenis son espacios privilegiados para el encuentro y la confraternización de las élites que dirigen los destinos de este país. Desde sus orígenes, el capitalismo español siempre ha concebido el lobby y las “puertas giratorias” como el elemento central de su forma de operar.

Soraya Sáenz de Santamaría, de la vicepresidencia del gobierno al bufete de abogados Cuatrecasas. Pedro Solbes y Elena Salgado, de las vicepresidencias económicas del gobierno a las eléctricas Enel y Endesa. Josep Piqué, del ministerio de Industria y Energía a Vueling, OHL, Seat y Abengoa. Rodrigo Rato, de exministro y exdirector del Fondo Monetario Internacional a ser contratado por Telefónica y el Santander, tras haber sido imputado por estafa, apropiación indebida, falsedad contable y delito societario. Podríamos citar de carrerilla decenas de nombres de expresidentes del gobierno, exministros y altos cargos empresariales.

Efectivamente, el hecho de que haya gobernantes que nada más dejar el ejecutivo son contratados por grandes corporaciones es percibido negativamente por la mayoría de la opinión pública, que entiende que se trata de un pago por los servicios prestados. No por conocido, sin embargo, ha dejado de operar este mecanismo: grandes bancos, eléctricas, consultoras y despachos de abogados continúan funcionando a la vez como cantera y como retiro dorado de nuestra clase política.

En lo que se refiere a los negocios más boyantes del capitalismo, en realidad, nunca ha existido una separación real entre el ámbito público y el privado.

En cualquier caso, la metáfora de las “puertas giratorias” se queda pequeña para explicar en toda su dimensión el poder político-económico de las corporaciones transnacionales. En lo que se refiere a los negocios más boyantes del capitalismo, en realidad, nunca ha existido una separación real entre el ámbito público y el privado. Ambos espacios siempre han estado interconectados, hasta el punto de que los gobernantes y los ejecutivos de estas empresas forman una única clase político-empresarial con intereses cruzados. Es lo que, en el ciclo 15M-Podemos, se dio en llamar “casta” o “trama”; oligarquía, diríamos en términos más clásicos. Basta recordar, siguiendo el rastro del capitalismo español, la rotación en los consejos de administración de Gas Natural, el Banco Santander, el Canal de Isabel II o las grandes compañías eléctricas.

No se trata de casos aislados sino de una cuestión estructural: los intereses de la clase político-empresarial que nos gobierna son defendidos, en muchas ocasiones por las mismas personas, tanto desde los puestos de responsabilidad en las instancias gubernamentales como desde los consejos de administración de las compañías multinacionales.

Telefónica ha operado como una agencia de colocación para todo tipo de ex altos cargos gubernamentales: del PP, como los exministros Eduardo Zaplana, Manuel Pizarro y Rodrigo Rato; del PSOE, como los también exministros Narcís Serra y Trinidad Jiménez. El Banco Santander, con la cercanía a los sucesivos gobiernos españoles que cultivó el fallecido Emilio Botín y ahora continua su heredera, logró que el poder judicial adoptara la doctrina que lleva su nombre y así evitar que tanto su presidente como otros directivos del banco fueran sancionados por evasión fiscal. Naturgy, Endesa, Iberdrola y Repsol también han desplegado estrategias para tratar de acomodar las políticas y leyes a sus propios intereses, como en el caso del conocido “impuesto al sol”, que ha sido recientemente derogado.

¿Límites al lobby?

El registro de transparencia de la UE se ha presentado como un instrumento para mejorar el escrutinio público del lobby. Y es cierto que se han producido algunos avances, aunque tímidos, en este aspecto: el registro es de carácter voluntario, y como tal no está sometido a controles fehacientes ni sistemáticos, por lo que contiene muchos datos incompletos y poco precisos. Por eso Corporate Europe Observatory, junto con la ONG alemana LobbyControl, ha creado Lobby Facts, un sitio web que ayuda a sortear los datos inútiles y a buscar, filtrar y organizar la información del registro.

En el Estado español, en repetidas ocasiones se ha venido hablando en debates parlamentarios de crear un procedimiento similar. En el año 2013 se llegó a plantear la aprobación de un registro de lobbies por parte del Congreso de los Diputados, cosa que hasta la fecha no ha sucedido. Así, los citados avances en transparencia son apenas unos primeros pasos que podrían permitir un mayor seguimiento público, pero resultan claramente insuficientes para limitar el poder político-económico de las grandes empresas. Como lo es la regulación sobre la incompatibilidad entre el desempeño de cargos públicos y privados en un mismo sector de actividad, que es demasiado laxa tanto en la UE como en el Estado español. De hecho, ni siquiera ha servido para parar el intenso trasiego de “puertas giratorias” que se ha producido en las dos últimas décadas.

La prohibición de la circulación sin obstáculos de altos cargos públicos entre el sector público y el privado, el freno a la coescritura de legislación, limitar la interlocución con los gobiernos a consultas públicas con todos los actores en condiciones de equidad. Son apenas algunas de las muchas propuestas que podrían servir para avanzar en un control democrático de los lobbies empresariales. Pero, con la excepción de algunas candidaturas municipalistas y confluencias de izquierdas que sí apuestan por medidas para confrontar con los grandes poderes económicos, están fuera de la mayoría de los programas y actos electorales que estamos viendo en estos días.

Sobre o blog
La estrategia de la España-marca para “salir de la crisis” pasa por ampliar el poder y los negocios de “nuestras empresas”. Pero, nos preguntamos en este blog, ¿qué futuro le espera al capitalismo español? ¿Sobre qué pilares se pretende sostener el modelo de crecimiento y acumulación en los años venideros? ¿Podrán las organizaciones políticas y movimientos sociales construir contrapoderes efectivos y propuestas alternativas para confrontar los dictados de la clase político-empresarial que nos gobierna?
Ver todas as entradas
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra na túa conta.

Relacionadas

Lobbies
Lobbies Atlas Network, el think tank ultraliberal que gana terreno en la UE de la mano de la agenda anticlimática
Una investigación de un laboratorio de control corporativo francés revela que una poderosa asociación global de lobistas libertarios empieza a abrir puertas en la UE en el afán de retroceder la justicia social y las políticas ambientales.
Minería
Minería Reciclar metales o destrozar montañas: Galicia y La Mancha contra el lobby minero de las tierras raras
Bruselas presiona a los Estados de la UE para elaborar un plan de reservas de minerales en sus territorios mientras agita una lucha social recurrente en los dos únicos lugares donde hay registros y que cuentan con un alto valor ecológico.
#34295
16/5/2019 16:16

Todos los votos en españita vana parar al saco del fascismo español. Basta de tomar el pelo a la gente. Votando no cambiaremos nada. Huelga general sin limite de tiempo.

1
0
#34241
14/5/2019 21:51

Enhorabuena por el análisis!! Espero que pronto nos familiaricemos con los europeitos, americanos etc en la sombra así como ya estáis desvelando a los españolitos de la casta, porque desgraciadamente con un click se pueden meter más de lo que uno cree en sus vidas (digámoselo a los deshauciados o a los que les ha subido el alquiler de su casa de toda la vida un click de un empresario del fondo buitre de Blackstone desde EEUU o desde la City de Londres; o los transgénicos que nos meten en la mesa; los eco-alimentos que intentan tener el monopolio agroalimentario; o las empresas farmacéuricas generando nuestra deuda pública con sus patentes o pagando estudios o a los miembros que deciden la evidencia de nuestras guías de práctica clínica). Sin contar las puertas giratorias y sobornos y su papel fundamental en la generación de crisis como las crisis de deuda (GRecia) y el expolio de países enteros (Grecia o el Tercer Mundo).

2
0
#34238
14/5/2019 19:48

Grande Palop y compañia........un abrazo si se puede---

3
3
Sobre o blog
La estrategia de la España-marca para “salir de la crisis” pasa por ampliar el poder y los negocios de “nuestras empresas”. Pero, nos preguntamos en este blog, ¿qué futuro le espera al capitalismo español? ¿Sobre qué pilares se pretende sostener el modelo de crecimiento y acumulación en los años venideros? ¿Podrán las organizaciones políticas y movimientos sociales construir contrapoderes efectivos y propuestas alternativas para confrontar los dictados de la clase político-empresarial que nos gobierna?
Ver todas as entradas
Palestina
PALESTINA Petiscos para pedir o cese do apoio da USC a Israel
A Asemblea Internacionalista do Estudantado de Compostela organiza unha xornada de portas abertas na xerencia da USC para pedir que se aproben as demandas contra o xenocidio.
Unión Europea
Unión Europea El giro von der Leyen en política de fronteras y el 'modelo Ruanda'
La actual estrategia de Bruselas se basa en pagar a terceros países en África y Asia para que contengan la llegada de migrantes sin garantizar que se respeten los derechos humanos.
Artes escénicas
Artes escénicas María San Miguel quiere hacer un teatro “que te pase por el cuerpo, hasta la arcada si es necesario”
La actriz, directora y productora afronta con su compañía Proyecto 43-2 un montaje documental que parte de Federico García Lorca y entra de lleno en la cuestión de la memoria histórica, las fosas comunes del franquismo y el teatro que se hace hoy.
Aborto
Derecho al aborto El Constitucional tumba el recurso de Vox contra la reforma de la ley del aborto
La mayoría progresista de este tribunal asegura que la Ley 1/2023 de salud sexual y reproductiva es constitucional y avala, entre otros aspectos, que mujeres de 16 y 17 años puedan abortar sin la necesidad de consentimiento paterno.
Sidecar
Sidecar Tras el euroescepticismo: la extrema derecha y la Unión Europea
Lo que se está produciendo en la Unión Europea, es un giro a la derecha en la composición del Parlamento, pero el euroescepticismo estridente ha sido sustituido por un reformismo tibio.
Frontera sur
Masacre de Melilla Melilla-Nador, 24 de junio de 2022: anatomía de un crimen racista
Setenta personas permanecen desaparecidas dos años después de la masacre que tuvo lugar en el paso fronterizo que une Marruecos y España. Un informe aporta pruebas de que se trató de una trampa premeditada contra los migrantes.

Últimas

Comunidad El Salto
Comunidad El Salto Las cuentas de El Salto 2023-2024: cada vez más, un gran medio financiado por la gente
El Salto supera el millón de euros anuales de ingresos y aumenta su plantilla hasta llegar a las 28 personas empleadas. Todo eso con criterios éticos de financiación, funcionamiento horizontal y una cooperativa de propiedad colectiva.
Minería
Mina de Touro A Xunta oculta desde xaneiro a solicitude dun novo megaproxecto mineiro en Touro
Cobre San Rafael solicita ademais que sexa considerado Proxecto Industrial Estratéxico para “facilitar a súa tramitación exprés e impedir a participación pública”, segundo indican máis dun cento de colectivos nun comunicado conxunto.
Ecología
Euskal Herria La expansión del Guggenheim a Urdaibai avanza con la demolición de la histórica fábrica Dalia
Las obras para el desmantelamiento de la histórica cubertera ya están en marcha. Vecinas y asociaciones siguen luchando para detener un proyecto que, antes de las elecciones, había quedado en stand by.
Más noticias
Biodiversidad
Consejo Europeo Luz verde a la Ley de la Restauración de la Naturaleza tras meses de bloqueo
El cambio de postura de la ministra de Medio Ambiente austriaca, que ha votado en contra de la opinión de su canciller, y la abstención de Bélgica han sido claves para acabar con el bloqueo de conservadores y ultras al paquete medioambiental.
Cine
Cine ‘Alumbramiento’, una ficción recupera la historia real de las madres de Peñagrande (y de los bebés robados)
La segunda película del director Pau Teixidor aborda el internamiento en centros de adolescentes embarazadas y el robo de recién nacidos en un Madrid que celebraba la victoria electoral del PSOE de Felipe González.
Análisis
Análisis La tortura: causar el mayor daño posible al pueblo palestino
Las imágenes de soldados de la ocupación israelíes humillando a hombres palestinos en calzoncillos, con las manos atadas a las espaldas y ojos vendados, nos recuerdan que la tortura persiste en nuestras sociedades. No solo eso, ya no se esconde.

Recomendadas

Migración
Fronteras Libia-Creta, la nueva ruta migratoria del Mediterráneo Oriental
Recientemente, una nueva ruta migratoria se ha dibujado en los mapas del Mediterráneo Oriental, la que une Libia con las islas griegas de Creta y Gavdos, ajenas antes al trasiego migratorio.
Alimentación
Claudia Polo “Nunca ha habido tanta información sobre el comer y nunca hemos estado tan desconectados de la alimentación”
En su nuevo libro, ‘Entorno’, la comunicadora gastronómica Claudia Polo invita a analizar la relación que tenemos con la comida, redescubrirla y acercarnos con intuición a la cocina.
América Latina
Raúl Zibechi “Gaza es el fin de la humanidad. Hay un proyecto de exterminio de los pueblos molestos”
Raúl Zibechi es uno de los pensadores latinoamericanos que mejor ha explicado desde su labor como ensayista y periodista las transformaciones experimentadas en las últimas décadas y el papel de los movimientos en el pasado y futuro de la región.
Justicia
Problemas con la justicia Joaquín Urías: “La mayor campaña de desprestigio de la judicatura la están haciendo los propios jueces”
Desde 2017, una serie de jueces parecen haberse subido al monte. El jurista Joaquín Urías desgrana en su último libro las circunstancias de este destape y las consecuencias que esto puede tener para la democracia en su conjunto.