Venezuela
Capitán Marcos: “Ni libertad ni democracia ni justicia: las cañoneras gringas ya ni eso simulan”
“El sistema no respeta ni sus propias leyes internacionales”. Con estas palabras, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional ha condenado la invasión y el bombardeo de Estados Unidos contra Venezuela y el posterior secuestro de su presidente, Nicolás Maduro, y su esposa, la abogada y política Cilia Flores. Aseguran también que Trump pretende así “apoderarse de todo un territorio, como reinicio de las guerras de conquista del Gran Capital”.
En un comunicado difundido junto a más de 300 organizaciones y colectivos mexicanos e internacionales, el zapatismo ha señalado directamente a Estados Unidos como país agresor y ha denunciado que sus justificaciones para la guerra “son cada vez más ridículas y ocultan la verdadera razón: la ganancia”.
El comunicado ha sido publicado pocos días después de que el Capitán Marcos reapareciera en Chiapas, en el marco del “Semillero de pirámides, historias, amores y, claro, desamores“, organizado por el EZLN entre el 26 y el 30 de diciembre en el CIDECI-Unitierra de San Cristóbal de las Casas. “Acabarán por destruir y despoblar el Caribe. Ni libertad ni democracia ni justicia: las cañoneras gringas ya ni eso simulan”, afirmó el Capitán Marcos durante su discurso, en referencia al intervencionismo estadounidense en América Latina.
“El supuesto afán democrático y liberador de las derechas se estrella contra la realidad de una oposición que necesita de una intervención militar exterior para sostenerse y liberarse”, expresaba Marcos
Al referirse a la situación en Venezuela, Marcos cuestionó el discurso de liberación promovido por las derechas en el ámbito internacional. Señaló que “el supuesto afán democrático y liberador de las derechas se estrella contra la realidad de una oposición que necesita de una intervención militar exterior para sostenerse y liberarse”, en referencia a los apoyos internacionales que reclama la oposición venezolana.
En ese mismo sentido, Marcos puso en duda el relato difundido por los medios de comunicación. “Si como dicen los grandes medios los pueblos ucraniano, venezolano y cubano están tan oprimidos y tiranizados por sus respectivos Estados y ansían obtener su libertad”, planteó, “¿por qué es necesaria la invasión armada de una fuerza militar extranjera con otra cultura, otra lengua, otra historia, otra geografía y otro objetivo?”. A continuación, afirmó que “más que un movimiento libertario, todo eso semeja una reconfiguración territorial”.
En su análisis, Marcos situó estos conflictos dentro de una nueva fase de expansión del capitalismo. Explicó que “el resorte de la nueva etapa de conquista está acabando de contraerse” y que, aunque se presente como un repliegue, “la aparente retracción de los Estados nacionales se expandirá con la guerra”, a la que definió como una fuente de ganancias y de reorganización del territorio. Añadió que se trata “del mismo capitalismo de siempre, el de ganancias al ritmo más rápido posible y cueste lo que cueste”.
Afirmó que, una vez agotada la eficacia de la eliminación de las fronteras a los capitales y mercancías, será necesaria “una reconfiguración de los territorios”, es decir, “destruir y despoblar para reconstruir y reordenar”
En este contexto, sostuvo que las escalas territoriales actuales resultan insuficientes para el capital. Indicó que “las regiones dentro de los Estados nacionales parecen ya no ser suficientes” y que Ucrania, Palestina, el Caribe latinoamericano o Groenlandia tampoco bastarán. Además, afirmó que, una vez agotada la eficacia de la eliminación de las fronteras a los capitales y mercancías, será necesaria “una reconfiguración de los territorios”, es decir, “destruir y despoblar para reconstruir y reordenar”.
Encuentro anual a 32 años del levantamiento zapatista
En el Semillero, organizado en el marco del 32 aniversario del levantamiento zapatista de 1994, participaron una decena de ponentes de distintos ámbitos. Entre ellos estuvo Bárbara Zamora, abogada que apoyó al EZLN en las negociaciones con el Gobierno mexicano que culminaron en los Acuerdos de San Andrés. En sintonía con el reciente pronunciamiento zapatista sobre Venezuela, Zamora afirmó que “quienes están en el poder no obedecen la ley, ellos están al margen de ella”.
Durante su intervención, Zamora expuso algunos de los principales mecanismos legales que, según señaló, han facilitado el despojo de comunidades campesinas e indígenas en México. Se refirió a la reforma de la Ley Agraria, que incrementó el poder de la propiedad privada sobre la tierra, así como a la Ley de Hidrocarburos, que definió como “una ley hecha casi para realizar despojos”, al autorizar la ocupación de tierras para actividades petroleras. También mencionó la Ley Minera, que ha otorgado concesiones masivas a empresas para explotar recursos naturales y expulsar a las comunidades de sus territorios.
El sociólogo mexicano Raúl Romero hizo hincapié en el uso político de la historia por parte del poder para legitimarse en el presente. Señaló que determinados relatos históricos son reactivados en función de las disputas actuales y puso como ejemplo la recuperación de la doctrina del Destino manifiesto y de la Doctrina Monroe, difundidas nuevamente en el discurso político estadounidense. Según explicó, estas ideas presentan “América para los americanos” como justificación del dominio de los pueblos y territorios del continente por parte del imperialismo norteamericano.
El escritor y periodista uruguayo Raúl Zibechi, dedicado al trabajo con movimientos sociales en América Latina, participó también en las jornadas con un recorrido por diversas experiencias de autonomía indígena para las que el EZLN ha sido “una gran referencia e inspiración”. Entre los ejemplos mencionados destacó a Cecosesola, una red cooperativa comunitaria con sede en Barquisimeto (Venezuela), que se organiza para ofrecer bienes y servicios a precios accesibles mediante un modelo económico solidario. Asimismo, Zibechi aprovechó su intervención para expresar su “rechazo a la agresión que está sufriendo Venezuela”.
El 31 de diciembre, tras los días del Semillero en San Cristóbal de las Casas, el EZLN conmemoró el 32 aniversario de su levantamiento en el caracol de Oventic, en los Altos de Chiapas. Más de mil personas, entre bases de apoyo y participantes de más de 40 geografías, se reunieron en una noche marcada por la niebla que envolvió la zona desde temprano. A las once de la noche, un centenar de milicianos desfiló hasta la explanada y se formó frente a la tribuna desde la que el Subcomandante Insurgente Moisés tomó la palabra: “No venimos a celebrar, venimos a denunciar”.
“Hace 32 años lo hicimos porque no nos quedó de otra y seguimos porque no hay libertad, justicia ni democracia”: Subcomandante Moisés
En su discurso, el Subcomandante recordó: “Hace 32 años lo hicimos porque no nos quedó de otra y seguimos porque no hay libertad, justicia ni democracia”. Aludió después a la impunidad persistente en México: “¿qué pasó en el 68?, ¿qué pasó con las mujeres en Ciudad Juárez?, ¿qué pasó con Ayotzinapa? y muchos miles más así que no se sabe ni su nombre ni donde están. Nos siguen engañando”. Finalmente, añadió: “Cada día nos han hostigado a lo largo de estos 32 años porque no quieren que esto se vuelva ejemplo para los que somos de abajo”.
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