Opinión
Disturbios
En la clase de tutoría de 4ºESO hablamos sobre los disturbios que están ocurriendo en varias ciudades europeas. Disturbios. Utilizamos esa palabra para introducir el tema de debate. Disturbios, por llamarlos de alguna manera. Disturbios. Una palabra que en el diccionario está definida como: “Alteración, turbación de la paz y concordia”.
Podríamos haber usado también cualquiera de sus sinónimos: revueltas, altercados, desórdenes, perturbaciones, motines, escándalos.
Hay otra palabra que sale al nombrar “todo eso que está ocurriendo en las calles de algunas ciudades”. La palabra saqueos. Una término que significa “entrar en una plaza o lugar robando cuanto se halla” o “apoderarse violentamente de lo que hallan en un lugar”. La palabra saqueos también tiene algunos sinónimos: asaltar, atracar, robar, desvalijar.
Usamos la palabra disturbios y la palabra saqueos, supongo, porque son las que más se escuchan en los medios cuando se aborda este tema.
A lo mejor hay que empezar por ahí. Por no tratar de entender nada sin escuchar a quienes han salido a las calles y a quienes, con la misma edad, han decidido no hacerlo
Comenzamos la ronda preguntando qué saben sobre lo que está pasando. Salen muchas ideas. “Es gente que lo destroza todo, se juntan, se visten de negro y rompen de todo y se llevan lo que pillan”. “Sobre todo son inmigrantes. Bueno, puntualizo, moros principalmente”. “Es la extrema derecha la que está haciendo todo esto”. “¡Qué dices! es todo lo contrario, roban en tiendas de empresas grandes porque son de extrema izquierda”. “Yo tengo amigos que van a ir a la próxima”. “Hay un montón de detenidos y muchos son menores, los van a meter en unas cárceles que hay para cuando tienes menos de dieciocho y lo que han roto lo van a tener que pagar sus padres”. “Solo van chicos”. “¿Qué es blocus?”.
Preguntamos: ¿por qué creéis que han salido a la calle de esta forma? Nadie sabe explicar por qué. Es difícil de analizar. Casi todos critican lo que han hecho, dicen que esa no es la manera de cambiar las cosas, que la violencia no lleva a ningún lugar. Lo dicen, supongo, porque están en el ámbito escolar, porque lo que han aprendido como correcto es que la violencia siempre es mala. Que usarla nunca puede ser la manera de cambiar las cosas. Que marca el límite de lo que está justificado y lo que no. De lo que es legítimo y lo que no se debería permitir. Son adolescentes que llevan muchos años de aprendizaje sobre las normas y las consecuencias de romperlas.
“Cuando tu vida es una mierda y piensas que no tienes futuro y nadie te hace caso creo que puedes llegar a hacer cosas que el resto de la gente que no tiene la misma situación que tú no comprende”. Se hace un silencio largo
Entonces una alumna, una que no suele hablar mucho cuando eso supone que la escuche toda la clase, toma la palabra. Dice que, para ella, lo interesante es pensar qué están queriendo decir todas esas personas, algunas de su edad, haciendo todo eso. Saliendo a destrozarlo todo. Que la pregunta que ella se hace es por qué está ocurriendo que personas de su edad y un poco mayores salgan a la calle con la idea de romper todo lo que pillan. Que nadie les ha preguntado. Que a ella le gustaría hablar con la gente que ha ido a esas convocatorias en distintos países para que le expliquen qué les lleva a salir y hacer todos esos destrozos. Dice también que, aunque ella no lo haría porque su vida es bastante fácil y estable, cree que entiende que haya personas que lo hagan. “Y además no me parece mal”, añade, “cuando tu vida es una mierda y piensas que no tienes futuro y nadie te hace caso creo que puedes llegar a hacer cosas que el resto de la gente que no tiene la misma situación que tú no comprende”. Se hace un silencio largo.
Me pareció muy interesante. Mucho. A lo mejor hay que empezar por ahí. Por no tratar de entender nada sin escuchar a quienes han salido a las calles y a quienes, con la misma edad, han decidido no hacerlo. Por preguntarnos cómo son sus vidas. El lugar que ocupan en la sociedad en la que viven. Por poner otras palabras además de disturbios y saqueos a todo lo que está ocurriendo.
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