Culturas
“Seré una bruja que canta en su borda”

Oihana Fernández Iturri, cantante de Afu.

Ohiana Fernández
Ohiana Fernández, cantante de Afu Ione Arzoz
25 jul 2020 06:30

Nació en 1983 y es primogénita. Entre sus antepasados hay contrabandistas y músicos de feria. Pasó el primer año de su vida en una buhardilla y luego en un pueblo del Pirineo, antes de que su familia se fuera a vivir a Barañain, entonces un barrio dormitorio de Pamplona. Hizo bachiller artístico y luego estampación y tintajes en Cataluña. Estudia Grado Superior de Jazz en el Conservatorio. Habitualmente alterna trabajos en hostelería y como profesora de música y guitarra en actividades extraescolares. Disfruta tejiendo, particularmente jerseys. Desde 2007 canta en Afu, grupo de mestizaje y bailoteo.

¿Cómo empieza el canto en tu vida?

Nos viene por parte de la abuela paterna, que era de la “Borda de los Mudos”, en Eugi.

No sabía que los mudos cantaran...

Eran ocho hermanas y hermanos. Cuatro eran mudas, la primera, la tercera, la quinta y la séptima, y cuatro no. Uno de ellos, mi tío abuelo, era el ttunttunero del Valle de Esteribar, el que iba cantando por las fiestas con txistu, tamboril, guitarra y lo que hiciera falta.

¿Esas son tus referencias musicales?

Mis verdaderas musas han sido Sorkun y Lauryn Hill, pero he escuchado muchas cosas y he aprendido de mucha gente, como todo el mundo. Y cada vez me guío más por las lecturas.

¿Por ejemplo?

Teoría King Kong de Virginie Despentes.

¿Es útil el feminismo en una escenario?

Claro, está todo por hacer.

¿Tan atrás estamos?

A las mujeres nos cuesta no sentirnos juzgadas. Nos cuesta exponernos. Somos muy autocríticas, tenemos que hacerlo todo muy bien. Estuve en un taller de mujeres músicas y a la pregunta de “¿Desde cuándo os consideráis músicas?” la mayoría de las participantes ni siquiera se consideraban músicas. Gente que lleva años tocando.

“De la música aprendes de dónde vienes, te conoces a fondo, mejoras constantemente, ves el poso que queda de los valores que quieres transmitir. Es muy intenso y agradecido”

¿Un problema de empoderamiento?

Yo llevo años haciendo política con la música, con mis letras, eligiendo dónde tocar, para quién y de qué forma. Buscando la coherencia entre lo que cantamos y cómo repartimos el dinero, o con quién grabamos los álbumes. Y a pesar de todo, me sigue pasando que estoy hablando con conocidos y, de repente, me doy cuenta de que dan por hecho que las letras de las canciones que he escrito yo, son de mi pareja. O me siguen pidiendo colaborar con coros o voces bonitas en un estribillo. O el técnico de sonido de turno me explica a qué distancia del micro tengo que cantar. Es el pan nuestro de cada día. Por eso, todavía, hace falta mucho feminismo en el mundo de la música.

Poco estimulante para vivir de ello...

Hubo momentos en que pudimos habernos profesionalizado, y que se hubiera convertido en un oficio, pero no quisimos dar el paso.

No suena muy rockero...

Cantar delante de diez mil personas puede ser muy energético, a veces. Pero en realidad se suelen recordar otro tipo de noches especiales. Una vez nos tocaba cerrar el concierto en la Sorgin Gaua, un festival anticomercial. Empezamos a tocar, llegó la policía y quitó la luz del pabellón. Se fueron, los organizadores volvieron a conectarla y continuamos tocando. Volvió la policía y quitaron la corriente de nuevo, esta vez menos amablemente. Al final, tocamos desenchufadas y fue muy bonito. La música te da fuerza, pero no menos que la enseñanza, por ejemplo, que también es una fuente de energía tremenda.

Dicen que es fatigosa.

Se aprende a entender las necesidades de los demás antes que las tuyas. Aprendes de dónde vienes, te conoces a fondo, mejoras constantemente, ves el poso que queda de los valores que quieres transmitir. Es muy intenso y agradecido. Y cuando nos cansemos de todo, siempre nos quedará ir al monte, a recolectar flores y plantas para hacer jabones y aceites.

¿Vuelta a la Pachamama?

Amalurra siempre está ahí. Si tengo algo inflamado o necesito regenerar la piel, aceite de hipérico. Si me quiero dar un masaje, alcohol de romero. Para regular y aliviar el dolor de la menstruación, infusión de miel en rama. Casi todo tiene remedio.

Cuidado, que acabarás en una hoguera...

Cuando llegue el momento, yo seré una bruja que canta en su borda. Y si alguna vez vienen a por mí, ya me habré escapado.

No será fácil, porque quizás será obligatorio llevar chips de localización subcutáneos.

En 2009 soñé, dos veces en una semana, que un grupo de policías encapuchados y armados hasta los dientes entraban en casa por la noche y me apuntaban con el láser de sus metralletas cuando me incorporaba de la cama. Me pareció raro porque nunca había tenido ese tipo de sueños. A los días, hubo una redada de la Audiencia Nacional, los antidisturbios tiraron la puerta de casa y me encañonaron. Acabé, con otra gente del gaztetxe, incomunicada en los calabozos de Madrid. La próxima vez no me pasará.

Arquivado en: Culturas
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra na túa conta.

Relacionadas

Música
Kiliki Frexko “No me interesa el arte político que te dice qué pensar o cómo deben ser las cosas”
Tras años de trabajo colectivo, Kiliki Frexko presenta su primer proyecto en solitario. ‘Iltze 1’ es un paso adelante en su trayectoria, donde mezcla referencias, explora nuevos sonidos y habla desde un lugar más personal, sin perder el filo.
A Catapulta
A Catapulta Silvia Penas, a creatividade na procura
A poeta, performer e creadora repasa na Catapulta a súa carreira e o súa visión sobre a poesía
Notas a pie de página
Notas a pie de página Mansiones encantadas y casas sin cocina
La casa encantada como símbolo de la opresión del espacio doméstico recorre la literatura de muchas escritoras. Pero hubo un tiempo en el que algunas feministas trataron de imaginar otro hogar posible, en el que se liberase el trabajo doméstico.
Economía
Análisis Europa, ¿última defensora del liberalismo o cómplice de un orden fracasado?
El peligro no proviene únicamente de líderes externos “autoritarios”, sino de la erosión interna de la democracia bajo un sistema que pone al mercado por encima de la gente.
Madrid
Derecho a la vivienda Consumo abre expediente a Alquiler Seguro por prácticas abusivas contra los inquilinos
La decisión del Ministerio de Pablo Bustinduy, según el Sindicato de Inquilinas, “abre la puerta a la devolución de millones de euros a las inquilinas que reclamen sus derechos”.

Últimas

Comunidad de Madrid
Comunidad de madrid El taxi advierte de que las nuevas licencias a Cabify van a “reventar el mercado”
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid da la razón a las plataformas de VTC y obliga a la Comunidad de Madrid a concederles más de 2500 nuevas licencias en la comunidad.
Sevilla
Proyectos estratégicos Ilegalidades pasadas y peligros futuros de la mina que la Unión Europea quiere revivir en Sevilla
Las Cruces tiene un historial de más de 6,5 millones de euros en sanciones e indemnizaciones por extracciones ilegales de agua. El espaldarazo de la UE y del Gobierno al proyecto podría empeorar los vertidos que ya realiza la mina en el Guadalquivir.
El Salto Radio
El Salto Radio Algoritmo y precariedad
Acostumbrados ya sin remedio a pedir por teléfono, a comprar chismes que nos llegan desde el otro lado del planeta en dos días, o comida que, aunque sea diluviando, nos traen a casa en 15 minutos… ¿Nos asomamos a lo que hay detrás?
En saco roto (textos de ficción)
En saco roto Trayecto
“El objetivo principal de cualquier reunión es dejar convocada la siguiente”, dijo uno de ellos. Y el otro estuvo de acuerdo y añadió una anécdota sobre un encuentro en una casa palaciega que tenía de todo excepto una sala para reunirse.
Más noticias
Opinión
Opinión La impunidad machista de dar voz a un feminicida
‘El odio’ no es periodismo ni literatura, es violencia pretendidamente enmascarada bajo adjetivos altisonantes y referencias literarias que solo usan los egocéntricos para esconder sus carencias, es el orgullo del indocumentado.
València
València La jueza de Catarroja pide a la Guardia Civil que documente cuántas cámaras hay en el Cecopi
La instructora del caso de la dana ha encargado la elaboración de un informe sobre las instalaciones del Centro de Coordinación de Emergencia (Cecopi).
Madrid
Madrid La Sareb ejecuta con violencia el desahucio de dos jóvenes activistas en Carabanchel
Desde el Sindicato de Vivienda de Carabanchel apuntan a que la estrategia actual del ‘banco malo’ es vaciar cuanto antes este y otros pisos de su propiedad para especular con ellos antes su disolución definitiva.

Recomendadas

Contaminación
Contaminación Un municipio galego demanda á Xunta pola contaminación do encoro das Conchas
A veciñanza das Conchas, na comarca da Limia, leva á Xunta ao Tribunal Superior de Xustiza de Galicia pola contaminación provocada debido á cría intensiva de gando porcino e avícola.
América del Sur
América del Sur La batalla por el litio: pueblos originarios resisten un “genocidio medioambiental y cultural”
Sudamérica se ha convertido en la proveedora mundial de materias primas para la transición energética. Las comunidades afectadas se revelan ante una actividad que genera desposesión de tierras, contaminación, sequía y conflictos internos.
El Salvador
Ivania Cruz “El estado de excepción se está utilizando en El Salvador para gobernar en base al miedo”
A esta defensora de derechos humanos y comunitarios le allanaron su casa mientras se encontraba en un viaje internacional. Desde el exterior, denuncia la persecución del gobierno salvadoreño hacia su organización y hacia las comunidades que defiende.
Yemayá Revista
México Sobrevivir en la frontera: el cuerpo como moneda de cambio
En Tapachula, punto clave de la frontera sur de México, miles de mujeres migrantes permanecen atrapadas sin poder seguir su camino hacia Estados Unidos.