Educación
El Informe PISA revela que las diferencias socioeconómicas explican por qué la pública saca peores notas
El alumnado de la escuela privada gana en todas las asignaturas al de la pública, sin embargo, si en lugar de comparar los resultados en bruto se igualan las condiciones en cuanto a ingresos y cultura, la brecha se reduce. Por tanto, las condiciones socioeconómicas explicarían buena parte de esta brecha. Esta es una de las conclusiones que se desprenden de los datos de PISA 2025, el informe de la OCDE que cada tres años mide el rendimiento de miles de estudiantes de 15 años en distintos países.
Con una media de los países analizados por la OCDE de 463 puntos en Matemáticas, 461 en Lectura y 482 en Ciencias, el alumnado de la privada estaría por encima de estos promedios mientras que el de la pública, quedaría por debajo. Preguntada por estas diferencias entre ambos tipos de centros, Leticia Díez, profesora de educación primaria en un colegio público de Madrid, señala distintos motivos: “Los alumnos de la privada, suelen venir de familias más pudientes (...) y, además, estas escuelas funcionan como empresas, a los alumnos con necesidades especiales o ‘complicados’ se les invita a buscar otras alternativas”.
Ahora bien, en un escenario donde las condiciones socioeconómicas de los y las estudiantes se igualan, la brecha disminuye. La pública se quedaría a entre cinco y ocho puntos de la privada, según la competencia.
¿Quién estudia en la pública?
Al mirar las condiciones socioeconómicas del alumnado se observan características propias de cada tipo de centro, algo que ya anticipaban las profesoras consultadas para este artículo: “No cualquiera puede permitirse pagar 600 o 700 euros al mes por el colegio”, señala Díez.
El Informe PISA recoge la dimensión económica mediante un índice donde los valores positivos corresponden a alumnos por encima de la media y los negativos, por debajo. Al comparar ambos tipos de centros, se confirma que el alumnado de la escuela privada procede, por lo general, de hogares con más nivel económico que los de la pública.
De igual manera, existen diferencias notables en el nivel educativo de los padres y madres de cada uno de los tipos de centros. En el 67,7% de los casos del alumnado de la privada, el nivel educativo máximo alcanzado por sus progenitores corresponde a estudios universitarios, frente al 48,1% en la pública. Mientras tanto, el 14,6% de los progenitores de los y las alumnas de la pública no tienen estudios, mientras que esto, en el caso de la privada se reduce al 6,4%, menos de la mitad.
Laura Arroxo, profesora de secundaria y secretaria general de CIG Ensino, un sindicato gallego por la pública, destaca que estas diferencias socioeconómicas influyen directamente en el desarrollo intelectual de los y las niñas. “Ya no es sólo el acceso a academias o profesores particulares, etc. Las familias con nivel socioeconómico más alto tienen más acceso a la cultura”, por ejemplo, “van más al teatro, al cine, compran más libros, etc.”, indica.
Arroxo también habla de la disponibilidad de los padres y madres y cómo esto influye en la educación. Esto deja atrás a un tipo de alumnado muy concreto: “La gente con menos capacidad económica y nivel educativo suele tener trabajos más precarizados y, por tanto, menos disponibilidad”, señala.
Faltan medios para atender a todo el alumnado
Ambas profesoras ponen el foco, además, en la dificultad de enseñar cuando faltan medios de atención a la diversidad. Estos son profesionales de la Educación Especial, orientadores, logopedas, etc. Pero también proporcionar medios para la adaptación al idioma al alumnado migrante, que según el Informe PISA son el 23,2% de los estudiantes de la pública. “Muchos entran con el curso ya empezado y sin ningún tipo de ayuda para adaptarse al idioma”, cuenta Arroxo
“No hay medios suficientes para atender al alumnado migrante y, en muchos casos, para el no migrante tampoco”, señala Díez. “Hay un profesor para 25 alumnos y, por ejemplo en mi caso, tengo a tres que no hablan el idioma, uno de ellos con discapacidad física, dos con dificultades en el aprendizaje, uno con hiperactividad, dos con altas capacidades… Y para enseñar a todos estos, en la mayoría de casos, no tenemos más recursos que nosotras mismas”, relata. Añade que es cierto que hay medios, como traductores para tutorías o se pueden solicitar clases de refuerzo, pero que el exceso de burocracia en muchos casos hace que estas ayudas no se pidan.
De igual manera, las diferencias son notables en el alumnado con necesidades especiales de otros tipos. Arroxo pone el foco en que faltan docentes y trabajadores de atención a la diversidad y señala que esos niños y niñas, en muchas ocasiones, tienen que recurrir a profesionales privados, que suelen ser “caros”. Esto, además, se agrava en determinados lugares.
Las diferencias socioeconómicas se hacen aún más notables en la llamada “España vaciada”, sitios con alta dispersión geográfica
Desde Galicia, la docente reclama que las diferencias socioeconómicas se hacen aún más notables en la llamada “España vaciada”, sitios con alta dispersión geográfica. A los gastos habituales de la enseñanza se suman los de desplazamiento y el tiempo: “hay niños que para ir al colegio tienen una hora, por lo que tienen que recurrir al transporte escolar”, indica. “Esto hace que no puedan acudir a ayudas complementarias fuera del horario escolar”, ya sea de atención a la diversidad o de otro tipo, ya que estos se encuentran igualmente lejos.
Cuenta que, en muchos casos, un mismo profesor del entorno rural cubre varias asignaturas y cursos, lo que provoca que la calidad de enseñanza baje y acudir a otras vías de enseñanza sea necesario para un buen desarrollo, lo cual requiere recursos. “Un niño puede tener capacidad para ser Mozart, pero si no pueden llevarlo a clases de música, no llegará a potenciar esas habilidades”.
Educación
Vuelta al cole cargada de reivindicaciones por la pública: “Si hay que volver a las calles, volveremos”
Para comentar en este artículo tienes que estar registrado. Si ya tienes una cuenta, inicia sesión. Si todavía no la tienes, puedes crear una aquí en dos minutos sin coste ni números de cuenta.
Si eres socio/a puedes comentar sin moderación previa y valorar comentarios. El resto de comentarios son moderados y aprobados por la Redacción de El Salto. Para comentar sin moderación, ¡suscríbete!