Finanzas éticas
Ética bancaria y finanzas éticas: dos realidades distintas
El sector financiero es especialmente sensible a la aplicación de la ética empresarial. La adopción de comportamientos éticos y el cumplimiento normativo y de códigos éticos es fundamental en el funcionamiento de los bancos. Pero es importante distinguir, con Joan Ramón Sanchís (2018), que ética bancaria y finanzas éticas son dos realidades distintas.
La ética bancaria está muy relacionada con la reputación empresarial, la introducción de prácticas de responsabilidad social empresarial y la mejora de resultados económicos derivada. Los contenidos de este enfoque se centran en el control de malas prácticas bancarias, comportamientos poco profesionales, blanqueo de dinero negro, fraude fiscal a través de paraísos fiscales, colocación excesiva de créditos y otros productos financieros que provoca quiebras bancarias y problemas con las cuentas y depósitos de los clientes, o irregularidades en la apertura de cuentas y transferencias de fondos (Rosero y otros, 2013; EBF, 2013; Cuesta y Río, 2001).
Las Finanzas Éticas tratan otros temas (Castro y Romero,2011):
- Un enfoque del derecho al crédito desde la dinámica de la exclusión y la inclusión financieras y la mitigación del sobre-endeudamiento, es decir, incrementar la inclusión financiera facilitando el acceso al crédito y a los productos/servicios financieros básicos a aquellos colectivos que han quedado excluidos de los circuitos financieros clásicos o habituales, así como garantizar el acceso de pequeños y medianos emprendimientos a la financiación.
- Controlar los impactos derivados de la financiación de los proyectos en ámbitos sociales, ambientales y de gobernanza (como el medioambiente, los derechos humanos, la corrupción, etc.)
- Fomentar la inversión socialmente responsable como componente fundamental para una adecuada responsabilidad social empresarial.
- Máxima participación social.
- Selección de las inversiones por criterios no sólo por criterio de rentabilidad sino también por criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG).
- Transparencia en la gestión administrativa y en la toma de decisiones.
- Ratios salariales no superiores a 1:10.
Las diferencias entre las finanzas convencionales y las finanzas éticas se pueden expresar de esta manera:
CASTRO, M.; ROMERO, N. (2011). «Cooperativas de crédito y banca ética ¿un camino por explorar?». CIRIEC-España, Revista de Economía Pública, Social y Cooperativa (núm. 72, págs. 263-300). Citado en Sanchís, J.R. (2018).
DE LA CUESTA, M.; DEL RÍO, N. (2001). «Dinero más ético y solidario para una sociedad más humana y responsable». Noticias de Economía Pública, Social y Cooperativa (núm. 33, págs. 46-52). Citado en Sanchís, J.R. (2018).
EBF (2013). Corporate Social Responsibility across the Europeanbanking sector: An EBF overview of best practices. Bruselas: European Banking Federation [en línea]. [Consulta: 28 de enero del 2016] <http://www.ebf-fbe.eu> . Citado en Sanchís, J.R. (2018).
SANCHÍS, J.R. (2018) “Ética bancaria y banca ética. Dos realidades distintas y posibles.” Oikonomics. Revista de los Estudios de Economía y Empresa (N.o 10, noviembre de 2018). Universitat Oberta de Catalunya.
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