Estados Unidos
El Gobierno Trump revictimiza a las mujeres que fueron abusadas por Epstein y su club de poderosos
La polémica en torno al caso Epstein sigue abierta en EEUU. La divulgación de más de tres millones de documentos organizada por el Departamento de Justicia estadounidense bajo el amparo de la Ley de Transparencia de los Expedientes Epstein (EFTA) aportó el pasado fin de semana nuevas evidencias sobre las relaciones del empresario condenado por violación, Jeffrey Epstein, con algunas de las figuras más importante de la política y el capitalismo internacional, comenzando por el actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
Pero el tratamiento de esta información, que incluía más de 180.000 fotos y 2.000 vídeos, ha sido objeto de duras críticas. Los abogados de algunas de las centenares de víctimas de abusos y violaciones en la isla privada de Epstein han criticado el tratamiento por parte de la administración, como una confluencia poco virtuosa de “incompetencia y encubrimiento activo”. En el plano de la ética, consideran que el proceso de publicación de documentos que está teniendo lugar es “incompleto retraumatizante y profundamente injusto”.
La oposición Demócrata en EEUU ha pedido la dimisión de Bondi tras la publicación de docenas de fotografías sin editar de mujeres jóvenes o adolescentes desnudas
Uno de los aspectos señalados tiene que ver con las fechas de publicación. Los documentos presentados el 30 de enero han llegado con seis semanas de retraso sobre la fecha previamente fijada por la Administración Trump. En segundo lugar, critican que no han sido publicado todos los documentos. Entre dos y tres millones de archivos están retenidos por el Departamento de Justicia, por “cuestiones legales”, por la presencia de material de abuso sexual infantil y por la obligación de proteger los derechos de las víctimas, según la oficina de la Fiscal General, Pam Bondi.
Pero, aunque se esgrime como motivo del retraso el proceso “completo de identificación y revisión de documentos para garantizar la transparencia”, lo cierto es que los documentos publicados el viernes pasado incluyeron material sensible sobre las víctimas del violador Epstein y su grupo de amigos, lo que ha supuesto la mayor carga de crítica a la Administración Trump. La oposición Demócrata en EEUU ha pedido la dimisión de Bondi tras la publicación de docenas de fotografías sin editar de mujeres jóvenes o adolescentes desnudas, informa Common Dreams.
Las 18 víctimas firmantes han señalado cómo, en los documentos hechos públicos, han leído sus nombres o el de otras víctimas que no han sido tachados
Al revisar las más de tres millones de páginas, los periodistas de The New York Times encontraron “docenas de imágenes de desnudos sin editar, que mostraban mujeres jóvenes o posiblemente adolescentes” y que fueron borradas solo después de que ese medio lo comunicara. “Las personas en las fotos parecían ser jóvenes, aunque no estaba claro si eran menores de edad”, explicó el periódico neoyorquino, “algunas imágenes parecían mostrar la isla privada del Sr. Epstein, con playa incluida. Otras fueron tomadas en dormitorios y otros espacios privados”.
Después de que esa investigación revelara las fallas del proceso de publicación de documentos, un grupo de víctimas de Epstein y sus allegados emitieron un comunicado criticando duramente el proceso dirigido por el Departamento de Justicia. “Esta última publicación de los archivos de Jeffrey Epstein se presenta como transparencia, pero lo que realmente hace es exponer a las supervivientes. Una vez más, se exponen los nombres e información que las identifica, mientras que los hombres que abusaron de nosotras permanecen ocultos y protegidos. Es indignante”.
Guante de seda con los victimarios
Las 18 víctimas firmantes han señalado cómo, en los documentos hechos públicos, han leído sus nombres o el de otras víctimas que no han sido tachados; no así con los nombres de perpetradores de delitos cuyos nombres sí que han sido censurados. “Como supervivientes, nunca deberíamos ser quienes sean identificadas, investigadas y retraumatizadas mientras los facilitadores de Epstein siguen beneficiándose del secretismo. Esto es una traición a las mismas personas a las que se supone que este proceso debe servir”, denunciaban en su carta, que cita directamente a Pam Bondi.
Dos abogados de las víctimas apuntaron que hay más de cien nombres en los documentos. El sábado 1 de febrero, The Wall Street Journal cuantificó al menos 43 nombres de víctimas, de las cuales la mitad aproximadamente eran menores en el momento en el que sufrieron los abusos. “No hay ningún grado concebible de incompetencia institucional suficiente para explicar la escala, la consistencia y la persistencia de las fallas que ocurrieron, en particular cuando la única tarea ordenada por la Corte y enfatizada repetidamente por el Departamento de Justicia fue simple: censurar los nombres de las víctimas conocidas antes de la publicación”, explicaron a CNN.
En una entrevista con Democracy Now!, el abogado Arick Fudali, que representa a once víctimas de Epstein y sus secuaces califcaba como desconcertante la acción del Gobierno: “Ocultan documentos que no deberían ocultar, que el público merece ver, basándose en el privilegio abogado-cliente y otros privilegios muy vagos, pero, por otro lado, muestran documentos que no deberían mostrar porque contienen nombres de sobrevivientes sin tachar”.
Las nuevas revelaciones han puesto el foco sobre gente VIP de Hollywood, de la política estadounidense, la realeza y la política europea. Figuras que ya se identificaban como del entorno de Epstein, como el príncipe Andrew de Inglaterra, la princesa heredera de Noruega Mette-Marit o el exembajador británico Peter Mandelson (Laborista), son algunos de los que han reaccionado ante la aparición de documentos con contenido comprometedor. Varias personas de origen español como el expresidente José María Aznar o el exjefe de Estado, Juan Carlos de Borbón, aparecen en otros documentos sin apenas detalles relevantes a primera vista.
En los correos también se establece la relación del condenado por violencia sexual a la infancia con la élite de Silicon Valley en los años posteriores a su condena, en concreto en 2018, cuando Epstein programó y asistió a cenas con Elon Musk, Bill Gates, Larry Page o Jeff Bezos, entre otros.
Se añaden además nuevos testimonios sobre casos de abuso sexual y violación en las que estuvo implicado Donald Trump, cuyo nombre aparece miles de veces en los documentos, en algunos casos a través de notificaciones del FBI en las que descartan algunas acusaciones contra el presidente. Otros nombres, como el de Mar-a-Lago, la residencia de Florida en la que vive o Melania Trump, su actual esposa, también aparecen en unos documentos en los que las menciones a las “fiestas” de la isla también se derraman en correos electrónicos de Musk, Richard Branson (Virgin) o el actual secretario de comercio estadounidense Howard Lutnick, cuyas relaciones con Epstein se siguieron desarrollando años después de que él dijera que había roto su amistad.
“Jeffrey Epstein sigue siendo el único criminal que he investigado que sigue recibiendo un trato especial después de la muerte”, dice uno de los abogados de las víctimas
La Casa Blanca ha calificado las menciones a Trump, algunas referidas a hechos como violación de menores, como infundios y parece poco probable que tengan un coste judicial para el actual presidente o para cualquiera de las personas del círculo de Epstein. Como apuntó el fiscal general adjunto, Todd Blanche, no se prevé que se abran nuevos casos judiciales a raíz de los documentos desclasificados.
En la entrevista con Amy Goodman, Fudali reclamaba la necesidad de que un perito judicial se haga cargo de la supervisión del resto de documentos, dado que algunos de los que han sido retenidos pueden influir en casos abiertos. “No creo que se pueda confiar en que el Departamento de Justicia se vigile a sí mismo cuando se trata de Jeffrey Epstein, ya que Jeffrey Epstein sigue siendo el único criminal que he investigado que sigue recibiendo un trato especial después de la muerte”, señalaba este abogado.
Vínculos de Epstein con Israel
Uno de los aspectos más destacados de la información que está siendo divulgada con los “papeles de Epstein” es el rol de intermediario del financiero y violador Epstein con el Gobierno de Israel. El medio estadounidense Drop Site News ha llevado a cabo una investigación exhaustiva que, con la difusión de los papeles del día 30, se ha seguido ampliando. Entre otras informaciones se ha sabido que Epstein conectó a un multimillonario indio cercano al primer ministro Narendra Modi con el exprimer ministro israelí Ehud Barak como estrategia de Israel para acercarse al Gobierno del país más poblado del planeta.
Epstein, a quien se ha vinculado al Mossad, el servicio secreto israelí, también fue muñidor de los acuerdos entre Israel y Emiratos Árabes Unidos antes de la firma de los Acuerdos de Abraham, una serie de pactos comerciales del ente sionista con determinados países árabes que se consideran el clavo en el ataúd de las aspiraciones de libertad para Palestina. Entre la información recabada por Drop Site News en ese sentido se recoge el rol de Epstein en el cambio estratégico de Israel con respecto al reconocimiento de Somalilandia.
Como concluía Jeet Heer en The Nation en noviembre de 2025, “la historia de Jeffrey Epstein no tiene sentido a menos que se comprenda que estaba profundamente arraigado en la elite de la política exterior, un hecho que le otorgó gran parte de la impunidad de la que disfrutó durante la mayor parte de su vida”.
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