Extremadura
La plantilla de Nestlé en Miajadas se moviliza contra los despidos del ERE
El municipio cacereño de Miajadas se ha convertido en el último escenario de la voracidad de las grandes corporaciones agroalimentarias. La dirección de Nestlé ha puesto en marcha un proceso de despido colectivo que pretende destruir 301 puestos de trabajo en todo el Estado español. En la región extremeña, la diana se ha colocado sobre la histórica factoría de Tomate Solís, donde la firma planea la salida forzosa de ocho operarios de su plantilla fija.
Esta agresión laboral pone en jaque la estabilidad económica de una comarca donde esta fábrica ejerce como un motor indispensable para el empleo de casi ochocientas familias. La dirección empresarial ampara su decisión en supuestos desajustes del mercado de consumo y en la necesidad de ganar competitividad frente a las marcas blancas. No obstante, estas argumentaciones chocan con el balance financiero de una multinacional que sigue acumulando ganancias históricas a escala global y que roza los 3.000 millones de euros anuales en su volumen de negocio en el país.
Protestas: la plantilla en Miajadas sale a la calle
Ante la gravedad de la situación, la respuesta de la plantilla no se ha hecho esperar. Los trabajadores y trabajadoras de la planta cacereña han bloqueado los accesos a la factoría con concentraciones masivas para visibilizar su indignación y exigir la paralización del expediente de regulación. Desde los comités locales advierten de que la justificación técnica de la empresa carece de rigor y responde únicamente a un intento de recortar gastos de personal estructural a costa del bienestar de la plantilla.
Las movilizaciones en Miajadas conectan con un descontento generalizado en otros puntos de la península, donde la combatividad obrera también empieza a coordinarse. Los representantes de los trabajadores en la localidad afirman que no darán un paso atrás durante el periodo oficial de consultas y que incrementarán las medidas de presión si la dirección insiste en imponer salidas traumáticas en lugar de garantizar el futuro integral de la factoría.
Unidas por Extremadura denuncia la precarización en Miajadas y el uso de ayudas públicas
El conflicto laboral ha saltado de inmediato a la primera línea de la política autonómica. Alba Soto, diputada de Unidas por Extremadura, se trasladó hasta la localidad cacereña para mantener una sesión de trabajo con el Comité de Empresa y trasladar el soporte unánime de la coalición de izquierdas
Desde la confluencia han tachado de inmoralidad que una multinacional con saldos netos millonarios y que se lucra habitualmente con subvenciones de la administración pública recurra a la destrucción de empleo fijo
Para comentar en este artículo tienes que estar registrado. Si ya tienes una cuenta, inicia sesión. Si todavía no la tienes, puedes crear una aquí en dos minutos sin coste ni números de cuenta.
Si eres socio/a puedes comentar sin moderación previa y valorar comentarios. El resto de comentarios son moderados y aprobados por la Redacción de El Salto. Para comentar sin moderación, ¡suscríbete!