BDZ Euskal Herria exige excluir del jurado del Zinemaldia a la directora de una escuela israelí

El colectivo por el boicot a Israel señala a Dana Blankstein Cohen, directora ejecutiva de la escuela de cine Sam Spiegel de Jerusalén, nombrada jurado del Premio Kutxabank-New Directors. El festival condenó el genocidio en Gaza en una carta institucional, pero su dirección ha rechazado siempre los vetos por país de origen.
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El Palacio Kursaal es la sede central del Zinemaldia, o Festival Internacional de Cine de San Sebastián. (Fuente: San Sebastian Festival)
8 sep 2026 10:22 | Actualizado: 8 sep 2026 11:08

BDZ Euskal Herria, la plataforma del movimiento de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) en el territorio, ha pedido al Festival de Cine de Donostia la “exclusión inmediata” de Dana Blankstein Cohen del jurado de su 74ª edición, que arranca el 18 de septiembre. El colectivo difundió el comunicado el pasado 7 de septiembre y sostiene que Blankstein Cohen no acude al Zinemaldia “como una particular”, sino como representante de la Escuela de Cine y Televisión Sam Spiegel de Jerusalén, una institución que considera “cómplice” del Estado de Israel.

El festival anunció sus jurados el 4 de septiembre. Blankstein Cohen forma parte del jurado del Premio Kutxabank-New Directors –dotado con 50.000 euros–, presidido por el productor argentino Juan Pablo Miller y completado por la directora francesa Marina Charriton, el crítico británico Jonathan Romney y el actor Tamar Novas. En la nota de designación, el Zinemaldia la presenta como directora, productora y ejecutiva de nacionalidad suiza, sin mencionar el cargo que ocupa desde noviembre de 2019: la dirección ejecutiva de la escuela israelí, que asumió en relevo de su fundador, Renen Schorr.

Los datos que aporta BDZ sobre la financiación de la escuela coinciden con los que publica la propia institución. La Sam Spiegel fue fundada en 1989 por el Ministerio de Educación y Cultura de Israel y la Fundación de Jerusalén, y enumera entre sus socios al Ministerio de Cultura y Deporte, el Ayuntamiento de Jerusalén, la Autoridad de Desarrollo de Jerusalén y la lotería estatal Mifal HaPais. “No es una institución cultural neutral”, resume el comunicado: “Es un brazo del Estado de Israel”.

“Nunca pondríamos una película que apoye el genocidio de Gaza o que apoye a Putin entrando en Ucrania”, dijo Rebordinos en 2025, en la misma entrevista en la que rechazó los vetos por origen

El argumento se apoya en las directrices de la Campaña Palestina por el Boicot Académico y Cultural a Israel (PACBI), que considera cómplices a las instituciones culturales israelíes “a menos que se demuestre lo contrario” y extiende el boicot a “los individuos que representen explícitamente a estas instituciones”. El colectivo insiste en que no señala a la cineasta por su nacionalidad y cita las directrices contra la normalización del movimiento BDS: “No pide ni acepta boicots a individuos por su origen o identidad israelí o judía. Se dirige a la complicidad, no a la identidad”.

Bajo la dirección de Blankstein Cohen, la escuela firmó en septiembre de 2020 un acuerdo de cooperación con la Comisión de Cine de Abu Dabi y el Fondo de Cine de Israel –un tercer firmante que el comunicado de BDZ omite–, cinco semanas después de que Israel y los Emiratos Árabes Unidos anunciaran la normalización de sus relaciones diplomáticas en el marco de los Acuerdos de Abraham. Un centenar de profesionales del cine palestino rechazaron el pacto en una declaración firmada, entre otros, por Hany Abu-Assad, Annemarie Jacir, Najwa Najjar, Muayad Alayan y Cherien Dabis: se declaraban “entristecidos y conmocionados” y llamaban a “renunciar a la asociación con el cine colonialista”.

Según BDZ, la relación entre la escuela y el Zinemaldia se extiende más de una década, con cortometrajes premiados en el Encuentro Internacional de Estudiantes de Cine en 2010 y 2013, largometrajes desarrollados en su laboratorio y estrenados en el festival en 2015 y 2016 y una película en la competición por la Concha de Oro en 2020.

BDZ no pide vetar una película, sino  retirar del jurado a la representante de una escuela creada y sostenida por instituciones israelíes

La petición interpela una posición que el festival ya ha fijado por escrito. En septiembre de 2025, la 73ª edición del Zinemaldia publicó una carta institucional –un paso sin precedentes en un festival de su tamaño– en la que expresaba su “rechazo al genocidio” y a las “matanzas inimaginables” a las que el gobierno de Benjamin Netanyahu somete al pueblo palestino, y exigía un alto el fuego inmediato. Su director, José Luis Rebordinos, defendió entonces esa condena y añadió que el festival “nunca pondría” una película que apoyara el genocidio.

Pero en la misma entrevista con Europa Press descartó el boicot cultural por procedencia: “Hay gente que nos dice que no se pueden poner películas israelíes ni rusas. Y yo me pregunto, ¿y estadounidenses podemos poner o no tienen nada que ver con lo que pasa en Gaza?”. Ahí está el nudo de la exigencia de BDZ, que no pide vetar una película, sino retirar del jurado a la máxima responsable de una institución estatal. El festival no ha respondido públicamente a la petición.

La plataforma lleva tres años presionando a instituciones y empresas vascas por sus vínculos con Israel, con resultados desiguales. En julio de 2025 Sidenor anunció que dejaba de vender acero para la industria armamentística israelí tras meses de campaña, un giro que BDZ recibió con reservas; en mayo de 2026, junto a Irun Palestinarekin Ekimena, denunció que el Ayuntamiento de Irun adjudicara 70.000 euros sin concurso a un campeonato con equipos israelíes; y en junio participó en el bloqueo de la junta de accionistas de CAF.

El boicot al ámbito cultural y académico es el que más resistencia encuentra: “La campaña por el boicot académico a Israel es una batalla por la desmilitarización”, explicaba la investigadora Maya Wind en una entrevista con este medio. En Donostia, la crítica al festival tiene además su propio cauce desde hace años en el Zinemaldi Alternatiboa, que en sus últimas ediciones ha situado Palestina en el centro de su programación.

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