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Los Equipos de Calle de Madrid se plantan y acusan de “maltrato” al Ayuntamiento de Almeida y al Grupo 5
Los servicios sociales en Madrid no viven sus mejores momentos. Después de meses de protestas y paros en el Samur Social y otros servicios de la Comunidad de Madrid, es la plantilla de Madrid en Calle quien pide auxilio. Sus trabajadores aseguran que el Ayuntamiento de Madrid y la empresa que tiene el pliego externalizado, Grupo 5, les “asfixian”. “Tenemos por un lado, la empresa que se salta acuerdos que tenemos firmados con ellos incluso los que han acabado judicializados, y, por otro lado, está el Ayuntamiento De Madrid que siempre hace pliegos a la baja”, indica a El Salto uno de los miembros del comité de empresa que asegura que “tanto el consistorio como la empresa son cómplices y nos maltratan”.
Las protestas, que tiene como su punto de arranque este miércoles 17 con paros de tres horas y la concentración frente al Área de Política Social del Ayuntamiento de Madrid, están apoyadas por los sindicatos Co.bas y CNT. “Tenemos compañeros que están con sueldos cercanos al Salario Mínimo Interprofesional, que es algo que se tiene que solucionar desde el Ayuntamiento poniendo la categoría profesional en el pliego” indican y concretan que estos paros son justamente para lograr cambiar las canciones de contratación publicadas por el consistorio madrileño pero que defienden que pueden ser modificas legalmente para incluir mejoras laborales.
Al sueldo bajo y las malas condiciones laborales al ser un servicio público pero externalizado, los trabajadores inciden en los riesgos sociolaborales que sufren en su día a día, en las dificultades para conciliar y en la falta de reconocimiento profesional de determinados puestos. Se trata de una plantilla de 58 personas en las que hay perfiles de auxiliares, conductoras, psicólogas, trabajadoras sociales, mediadoras además de puestos estructurales en intendencia, abogacía y tareas administrativas. “En teoría en cada unidad debe haber cuatro componentes, dos auxiliares y dos trabajadores sociales, pero muchas veces no pueden abarcar todo el distrito y se acaban dividiendo”, explican a este medio.
Esta precariedad también la sienten a la hora de poder conciliar vida personal y trabajo. “Hay personas con menores a su cargo que piden un cambio de horario que les rechaza la empresa diciendo que el ayuntamiento no les deja”, indica el miembro del comité y delegado por Co.bas que insiste en que “nos niegan un derecho para conciliación y solo nos dejan la posibilidad de reducir la jornada, dejando el sueldo bajo en más bajo aún”.
“Cada vez que levantas la voz para reclamar derechos te encuentras con castigos, con silencio administrativo”, confirman desde el sindicato Co.bas
Por otro lado, desde ambos sindicatos explican los riesgos a los que se exponen los Equipo de Calles en su trabajo cotidiano, ya que pueden sufrir agresiones tanto físicas como verbales. “Tenemos una serie de riesgos laborales que no se valora ni cuantitativa ni cualitativamente, lo mismo que pasa con los conductores cuando llevan de un lado a otro a compañeros y usuarios”, explican.
La plantilla de Madrid en Calle asegura que convocan estos paros ante la imposibilidad de negociar y avanzar en sus reivindicaciones tanto con el ayuntamiento como con la empresa concesionaria. “La empresa se ha negado a negociar y el Ayuntamiento directamente no se ha sentado a la mesa”, indica el trabajador y miembro de Co.bas que asegura que “con la primera concentración se enfadaron y nos castigaron con los espacios para comer, con la segunda tuvimos una carta de la empresa diciendo que no podíamos hacer concentraciones a la hora del bocadillo”.
Ahora, aseguran ha sido una tercera respuesta “sibilina”: “han quitado las sillas para los trabajadores del equipo de calle y dándoselas a otros funcionarios que han metido en el espacio recientemente”. “Cada vez que levantas la voz para reclamar derechos te encuentras con castigos, con silencio administrativo”, confirma este trabajador.
Los paros serán para los trabajadores, según indican, “un esfuerzo grande, porque será significarse contra los abusos”, y añaden que la situación actual es un “mal trato para los usuarios y para la ciudadanía, porque se nos ha olvidado lo importante que decían que éramos en la pandemia”, reivindica. Desde la plantilla de Samur Social llevan meses explicando la falta de rigurosidad del Ayuntamiento a la hora de cuantificar sus intervenciones además de otras denuncias graves como el pasar a no avisar de las limpiezas en vía pública en barrios ricos impidiendo a las personas en situación de calle recuperar sus pertenencias antes.
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