La OTAN se rearma contra las protestas: centenares de detenidos en Turquía durante la cumbre

Las calles de Ankara, donde estos días se celebra la cumbre de la OTAN, han sido sometidas a un régimen de excepción.
Turquia OTAN - 3
Las calles de Ankara se han llenado de policías para reprimir a los manifestantes. Los policías levantaban sus escudos para impedir que los periodistas pudieran grabar las imágenes de los manifestantes que estaban siendo detenidos y golpeados. Kavel Alpaslan
Ankara, Turquía.
7 jul 2026 16:04 | Actualizado: 7 jul 2026 21:11

Las calles de Ankara, donde hoy se ha dado el pistoletazo de salida a la cumbre de la OTAN, llevan semanas sumidas en una espera silenciosa bajo estrictas normas de seguridad. El gobierno turco ha prohibido protestas y manifestaciones; los barrios pobres se ocultan tras vallas publicitarias, los empleados públicos han sido forzados a tomar vacaciones y las calles, que llevaban años sin arreglos, han sido reasfaltadas. Las personas sin hogar, los vendedores ambulantes e incluso los perros y gatos callejeros han sido enviados a lugares apartados de la vista. Esta es la primera vez en 17 años que un mandatario estadounidense visita Turquía.

Sin embargo, detrás de esas vallas, hoy se han escuchado las voces de centenares de activistas que consideran la OTAN un aparato de guerra imperialista y que, a pesar de las prohibiciones, han salido a la calle. Las fuerzas de seguridad turcas han reprimido a los manifestantes y cientos de ellos han sido golpeados y detenidos. Mientras Mark Rutte, secretario general de la Alianza Atlántica, se llenaba la boca hablando de democracia, la represión tomaba las calles de la capital turca. Hasta el momento, al menos 400 personas han sido detenidas.

“Operación Turquesa”

Las medidas de control y represión impuestas por el gobierno turco, sin embargo, llevan meses en marcha, y se conocen como “Operación Turquesa”. No solo incluyen la represión política, sino también costosas obras de embellecimiento en Ankara. A lo largo de los últimos meses, se han asfaltado avenidas antiguas, y calles cercanas a lugares clave, como la embajada de Estados Unidos.

No obstante, lo que más ha llamado la atención son las obras de “paisajismo socioeconómico”, y que han consistido en colocar enormes vallas publicitarias frente a los barrios más humildes; algunos de ellos cercanos a las vías de acceso al lugar donde se celebra estos días la cumbre. Por ejemplo, se ha prohibido el estacionamiento de vehículos frente a los comercios y se han regulado horarios para sacar la basura en ciertas partes de la capital.

El gobierno de Ankara ha hecho intervenciones hasta en nueve distritos distintos y ha cerrado centenares de espacios; también se han llevado a cabo operaciones para “ocultar” a las personas sin hogar y a los vendedores ambulantes. Se ha puesto especial atención a los gecekondu —un término para denominar barrios chabolistas—, para que no dieran una “mala imagen” ante los ojos de la delegación de la OTAN. También los animales callejeros, como perros y gatos han sido víctimas de las operaciones de “limpieza”. 

Unas semanas antes del encuentro atlántico, la Dirección de Seguridad de Ankara envió una carta a los municipios y ordenó la recogida de animales callejeros. El 1 de julio, el gobernador de Ankara, Yakup Canbolat, anunció en sus redes sociales que se habían recogido 52.000 animales callejeros y que continuarían con la búsqueda y recogida de los que quedaran. Se estima que el costo total de los preparativos ha superado los 242 millones de euros.

Escuelas cerradas y universidades cerradas y desalojadas

Como parte de la seguridad de la cumbre, entre el 28 de junio y el 10 de julio se ha impuesto una amplia prohibición en las “zonas sensibles”: desde el acceso de vehículos y personas a determinadas zonas, hasta la prohibición de volar drones o de organizar cualquier tipo de reunión, manifestación, rueda de prensa o protesta. Para todo ello, se ha desplegado un número extraordinario de policías en Ankara. Con los refuerzos llegados de otras regiones, un total de 56.000 agentes están en servicio y patrullan estos días la ciudad.

La vida educativa también se ha visto afectada por esta cumbre. Se han suspendido clases y exámenes; y las universidades tuvieron que adelantar sus ceremonias de graduación. La Universidad Técnica de Oriente Medio (ODTÜ), conocida por su fuerte tradición socialista, ha sido completamente desalojada. Así, se ha alejado a “potenciales activistas”.

Detenciones de activistas medioambientales y activistas LGBTIAQ+

La ola de detenciones en Ankara no ha comenzado hoy, sin embargo, sino el 23 de junio. Aquel día por la mañana, decenas de domicilios fueron allanados por la policía siguiendo instrucciones de la Fiscalía de Ankara. Agentes armados con rifles automáticos y escudos antibalas irrumpieron en las viviendas derribando las puertas. Un total de 225 personas fueron detenidas, de las cuales 178 ingresaron en prisión a modo preventivo. A muchas de estas personas se las acusa de ser miembros de “organizaciones terroristas” o de tener relaciones con grupos que el gobierno considera “terroristas”.

Estas cifras son extremadamente altas, incluso para los estándares turcos. La lista de encarcelados abarca un amplio espectro: desde socialistas hasta activistas LGBTIAQ+ y defensores del medio ambiente, académicos y abogados. Una de ellas es Ayten Yakut, una profesora jubilada de 75 años y voluntaria de la Fundación TEMA, una organización dedicada a la reforestación.

Las detenciones en las protestas que comenzaron días antes en todo el país han continuado a diario desde entonces

Las redadas contra quienes se oponen a esta cumbre y a la OTAN continuaron aumentando en los días posteriores al 23 de junio. Y no se limitaron a Ankara. En ciudades como Estambul, Esmirna y Bursa, cientos de personas fueron detenidas. Por ejemplo, en Urfa, a 800 kilómetros de la capital, cerca de la frontera con Siria, fueron detenidos miembros del Partido del Trabajo (EMEP), el Partido de los Trabajadores de Turquía (TİP) y el Partido de los Trabajadores Socialistas (SEP). Las detenciones en las protestas que comenzaron días antes en todo el país han continuado a diario desde entonces. En la acción contra la OTAN organizada por el Partido Comunista de Turquía (TKP) el 5 de julio en Ankara, más de 100 personas fueron detenidas.

Rutte habla de democracia mientras la gente es detenida en las calles por protestar

En este contexto, en la víspera al inicio del encuentro, ayer lunes 6 de julio, se le preguntó al secretario general de la alianza, Mark Rutte, sobre las “detenciones políticas en curso en Turquía”. “¿Cómo evalúa estas detenciones y las prohibiciones a la prensa?”, le preguntaron los periodistas a Rutte. “La democracia no son solo elecciones, las protestas y manifestaciones callejeras también forman parte de la democracia”, dijo el secretario sin titubear.

La policía ha bloqueado las marchas que partían desde diferentes puntos y las detenciones comenzaron antes de que los y las activistas pudieran llegar a los lugares de reunión

Hoy, con el inicio de la cumbre, la plataforma “No a la OTAN”, formada por varias organizaciones de izquierda y socialistas, había convocado una protesta en Ankara. Sin embargo, la policía de la capital turca ha bloqueado las marchas que partían desde diferentes puntos y las detenciones comenzaron antes de que los y las activistas pudieran llegar a los lugares de reunión. Los manifestantes fueron golpeados y subidos a los vehículos policiales. La policía impidió que la prensa grabara imágenes con sus escudos y, en algunos casos, agredió a periodistas presentes en la zona.

En la acción, en la que fueron detenidas varias decenas de personas, los diputados de partidos socialistas como EMEP, TİP y el Partido de la Libertad Social (TÖP) criticaron los ataques, y aseguraron que la OTAN no es bienvenida en Ankara. “Los progresistas, revolucionarios, socialistas y trabajadores de esta tierra les demostrarán que están en el lugar equivocado”; “¡Cierren las bases de la OTAN, salgan de la OTAN, liberen inmediatamente a los detenidos!” se puede leer en su comunicado de prensa.

Turquía y la OTAN

La relación de Turquía con la OTAN se remonta al inicio de la Guerra Fría. En 1950, Ankara envió tropas a la Guerra de Corea, declarando así su lealtad a Washington, y dos años después fue admitida en la OTAN junto con Grecia. Desde entonces, Turquía ha sido una de las fuerzas militares más antiguas y grandes de la Alianza. Las instalaciones de la OTAN en el país, especialmente la base aérea de Incirlik —en la que hay tropas españolas—, funcionan como un puente estratégico para las operaciones militares de Estados Unidos en Oriente Medio.

En los últimos meses el gobierno de=Erdoğan, ha estado dando señales de acercamiento a Washington, tanto por la presión de la crisis económica como para revitalizar la cooperación militar con Estados Unidos

Esta cercanía ha convertido históricamente a Turquía en una base cuyas políticas han sido moldeadas por Washington. Las tensiones en tiempos de crisis, como en los últimos años, han redefinido los límites de esta relación de dependencia. La compra por parte de Turquía del sistema de defensa aéreo ruso S-400 causó gran malestar en Washington, y llevó a la exclusión de Ankara del programa de aviones de combate F-35.

En los últimos meses, sin embargo, el gobierno del presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, ha estado dando señales de acercamiento a Washington, tanto por la presión de la crisis económica como para revitalizar la cooperación militar con Estados Unidos. Esta cumbre se considera precisamente el escaparate diplomático de este nuevo acercamiento. Las crecientes controversias sobre la legitimidad de Erdoğan tras el encarcelamiento del principal candidato de la oposición, Ekrem İmamoğlu, en marzo de 2025, impulsan al presidente turco a mostrar una postura fuerte en el ámbito internacional y a reforzar su prestigio ante los aliados.

Pero el terreno en el que se desarrolla este cálculo político se está estrechando cada vez más para la oposición en las calles. Las olas de detenciones, prohibiciones e intervenciones policiales que comenzaron antes y que continúan durante la cumbre revelan la magnitud de la presión política que Ankara ejerce bajo el discurso de la “seguridad”. El número de detenidos desde finales de junio se acerca a los cientos, y estas operaciones no se limitan solo a la cumbre. Por ejemplo, el pasado 3 de julio, el comediante Deniz Göktaş fue enviado a prisión por “criticar a Erdoğan”.

Las operaciones policiales se han convertido en un método habitual para silenciar las voces disidentes en todos los ámbitos en Turquía. Los ataques policiales en las calles de Ankara contra los activistas llevan a cuestionar, una vez más, la relación entre la OTAN y el concepto de “democracia”.

Unión Europea
La OTAN marca en rojo 2030 como el año de un posible ataque ruso
La tensión en el Báltico ha seguido creciendo en las últimas semanas. Figuras destacadas del ejército ruso abogan abiertamente por el conflicto contra los países que han apoyado a Ucrania, incluso, llegado el caso con el uso de bombas nucleares.
Industria armamentística
Las sospechas de corrupción en la agencia de compras en la OTAN alcanzan a la israelí Elbit Systems
Una investigación señala a la empresa israelí, que estaría suspendida como proveedora de la OTAN e incapacitada para optar a nuevos contratos.
Cargando valoraciones...
Ver comentarios 1
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra na túa conta.
Cargando...
Cargando...
Comentarios 1

Para comentar en este artículo tienes que estar registrado. Si ya tienes una cuenta, inicia sesión. Si todavía no la tienes, puedes crear una aquí en dos minutos sin coste ni números de cuenta.

Si eres socio/a puedes comentar sin moderación previa y valorar comentarios. El resto de comentarios son moderados y aprobados por la Redacción de El Salto. Para comentar sin moderación, ¡suscríbete!

Cargando comentarios...