Partidos políticos
Rufián entra en pausa para que se ordene la izquierda, que empieza a votar candidaturas
“Esperemos a septiembre a ver qué tal…”, comenta una mano derecha de Gabriel Rufián, ese dirigente que concentra una curiosidad: ser portavoz de un partido independentista catalán, pero despertar el entusiasmo de muchos votantes de izquierdas al sur del Ebro. Incluso algunos no tan de izquierdas pero sí antifascistas, como reconocen en su equipo basándose en la devolución que recibe en redes sociales y la calle.
Según han respondido a El Salto en el entorno más próximo del portavoz de Esquerra Republicana, por el momento su táctica será esperar hasta después del receso de verano y dejar de buscar influir en el debate sobre un posible frente amplio de la izquierda confederal en colaboración con las soberanistas.
“Ahora tienen que hablar entre ellos. Gabriel ya dijo que el acto con Mónica (Oltra) en València era el último. Tienen que empezar a conversar y si están interesados pero con otras ideas, que nos las propongan”, explican.
También dejan entrever la percepción que tienen sobre cómo van digiriendo los otros partidos, especialmente los que tienen su eje en Madrid, este debate: “Las cúpulas de las formaciones se han puesto refractarias, parece que les cuesta pensar en una coalición; pero esperemos que vean la demanda ciudadana por un gran acuerdo y que eso implica ceder en algunas cosas”.
Lo que llega de las declaraciones del presidente de ERC, Oriol Junqueras, también puede ser interpretado como refractario. Sin embargo, los ‘rufianeros’ no creen que todo esté cerrado allí porque, además, comparten en cierta medida que un frente más amplio incluya las siglas del centenario partido catalán, una línea roja para la ejecutiva.
Incluso recuerdan que en 2019 hubo un frente tripartito compartiendo la papeleta para las elecciones generales: se llamó ERC-Soberanistes, e integraba a esas dos formaciones y también a Comunistes de Catalunya. “Podría haber una lista con la marca ERC-Comuns, por ejemplo”, señalan. Creen que un acuerdo de este tipo en Barcelona impactaría en el resto del Estado y empujaría al resto. Además, confían en que la militancia de base (que vota las listas de ERC en las circunscripciones catalanas) presione por algo en este sentido.
Mientras tanto, los de Rufián no descartan que durante el otoño no haya algún acto con Ana Pontón, del Bloque Nacionalista Galego, y Teresa Rodríguez, de Adelante Andalucía (con esta última el portavoz de ERC tiene una relación personal cercana). Con ella y con Irene Montero, número 2 de Podemos, hay un “diálogo frecuente pero informal”.
La última aportación de Rufián ha sido esta semana a través de su cuenta personal de X, donde ha vuelto a esbozar una hoja de ruta: “O somos capaces de crear otro espacio votable en lugar de Sumar o la izquierda se va al carajo para años. Y ese espacio debe ser liderado por las izquierdas soberanistas con un programa común basado en tres ejes: vivienda, condiciones de vida y derecho a la autodeterminación. Y quien crea que su bandera y su buen resultado electoral particular le va a proteger (de PP-Vox) o es un inconsciente o es un negligente”.
“Confluencias de colaboración mutua provincia a provincia con generosidad y con la calculadora en la mano. Y donde no haya acuerdo: primarias. Esto es una propuesta y se puede criticar y enmendar. Pero la ridiculización y el no por el no es absurdo e infantil. Sobre todo viniendo de espacios, medios, programas, tertulias y periodistas que serán literalmente cerrados y cancelados por un gobierno de PP y VOX. ¿Si una propuesta es imposible para los partidos pero evidente para la gente…quién se equivoca?”, ha insistido.
Según su equipo, Rufián prefiere evitar ser un articulador entre las diferentes fuerzas. Acepta ir y hacer campaña por candidatos en otras circunscripciones pero no se sentará a poner de acuerdo a los distintos partidos
¿Y en aquellos lugares que reparten muchos escaños y la izquierda está vacía de liderazgo? Como, por ejemplo, Murcia, con diez asientos en el Congreso, donde probablemente Javier Sánchez Serna (electo por la alianza Sumar-Podemos) no repita. O en la vecina Alicante, con nada menos que 12 escaños, donde Txema Guijarro (electo por la misma alianza junto a Compromís) tampoco repetiría. Pero ese parece ser un límite para Rufián: según su equipo, él prefiere evitar ser un articulador entre las diferentes fuerzas. Acepta ir y hacer campaña por candidatos en otras circunscripciones pero no se sentará a poner de acuerdo a los distintos partidos.
Las izquierdas empiezan a decidir
Mientras tanto, tres de los partidos que integran el Consejo de Ministros tendrán votaciones internas de sus afiliados en estos días: PSOE, Más Madrid y Movimiento Sumar. Los dos primeros, para elegir a sus candidatos para la comunidad de Madrid; y el tercero para renovar sus autoridades.
Desde ayer sábado y hasta el lunes transcurren las votaciones entre quienes integran el censo de Más Madrid (uno de los principales puntos de discordia entre los bandos de Emilio Delgado y Mónica García es justamente quiénes lo conforman) para decidir la lista de unidad para la Asamblea regional y la de concejales para los municipios en los que se presentan (un cuarto de los 179 de la comunidad).
Cabe recordar que la lista En Madrid Hay Partido estará encabezada por García, la portavoz Manuela Bergerot y el portavoz adjunto Delgado, quien como parte del acuerdo alcanzado en mayo ya tiene asegurado su trampolín a la papeleta para las generales. Aunque su lugar en aquella todavía está por verse.
Ese, pero sobre todo la disputa en torno a los censos y contra la Secretaría de Organización, sigue siendo un escollo entre las partes. Los síntomas se vieron en los últimos días: en Leganés renunció a renovar el concejal Carlos Poblete en disonancia pública con la Ejecutiva. En el populoso Alcorcón se llegó a más: el sector de la teniente de alcalde (‘delgadista’) ha llevado a la justicia electoral un pedido de suspensión de las primarias por denuncias de presuntas irregularidades que, según ellos, intenta un sector identificado con García.
Un mismo momento convulso atraviesa Movimiento Sumar, el partido más joven de los que integran el Gobierno de Sánchez. Creado por Yolanda Díaz en 2023, ha vivido sus días más agrios por las denuncias de presunto maltrato por parte de seis integrantes a la ya ex coordinadora general, Lara Hernández, quien ha dimitido a su cargo y se ha dado de baja al partido esta semana, con acusaciones de “campañas de desprestigio, mentiras y bulos” a sus opositores internos, encabezados por la portavoz Verónica Barbero.
Según pudo confirmar El Salto, las denuncias por acoso laboral (que Hernández niega rotundamente) fueron retiradas del comité de garantías interno del partido pero han decidido continuar en la Inspección de Trabajo. Funcionarios de ese organismo ya se han puesto en contacto con los demandantes.
Salvo que haya alguna sorpresa de última hora, la lista de unidad para renovar la ejecutiva, y que será votada el 11 de julio por los afiliados, es la liderada, como adelantó El Salto el mes pasado, por Barbero y la ecologista vasca cercana a Bustinduy, Rosa Martínez. En tercer lugar estará el ministro Ernest Urtasun. Esta vez no acompañará Yolanda Díaz.
Fuentes de Movimiento Sumar explican que, una vez votada esa lista, se espera consolidar una nueva ejecutiva que impulse el partido, lo despliegue en otros territorios (tomando como ejemplo lo hecho por Barbero en Galicia) y evite su disolución. Además, deberá negocia la constitución del frente con los partidos aliados para las generales, que no es poco.
Por su parte, y dejando sorprendidos a más de uno, el PSOE madrileño tendrá primarias entre dos listas distintas tanto para la presidencia de la comunidad autónoma como para la alcaldía de la capital.
Este viernes se ha conocido que Silvia López Quivira, una dirigente del distrito Chamartín, buscará sumar avales para disputarle a Oscar López la precandidatura, aunque nadie cree que pueda tener éxito. Caso contrario es el de Enma López, portavoz adjunta de los concejales socialistas que irrumpió estos días para intentar ganarle a su jefa, la exministra Reyes Maroto y candidata en 2023.
La búsqueda y presentación de avales durará toda esta semana (se precisa el 12% del censo de militantes) y luego se votará. Fuentes del PSOE señalan que hasta se está pensando en un debate entre ambas. El PSOE madrileño parece salir de un largo letargo.
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