Mies

Una niña explica que la mies es un lugar tranquilo para pasear. Que sirve para ir al cole en bici o para juntarte con tus amigas que viven en pueblos cercanos.
3 may 2026 06:00

Es una tarde de cielo espacioso y sereno. Sentadas en círculo, algunas niñas y niños hablan. Unas, las que aprendieron a leer y escribir en la escuela rural del valle en el que viven, en Cantabria, les enseñan a otras, que desarrollan su día a día en una ciudad grande, algunas palabras que les conectan con el lugar que habitan. Dicen palabras como vacas tudancas, cevillas, rosetas, crotales, albarcas, zumbas. Y una niña, a la que no le importa que el sol le dé en la cabeza, dice “mies”.

Explica que la mies es un lugar tranquilo para pasear. Que sirve para ir al cole en bici o para juntarte con tus amigas que viven en pueblos cercanos. Que no pasan coches por las mieses. Que son caminos que ya unían los pueblos mucho antes de que existieran las carreteras. Que son de tierra o de piedras. Que conectan los lugares donde vive la gente del valle.

Luego, la profesora que les acompaña, añade: las mieses son caminos que discurren entre dos prados.

Y como hablan de caminos les cuentan también qué superficies pisan sus pies, cómo son los suelos por los que transcurren sus días cuando se mueven de un lugar a otro. Les cuentan que, de camino al colegio, pisan piedras y mieses y prados y montes y huertos y brañas (que son prados pero gigantes) y boñigas (a veces) y que, sobre todo, pisan tierra. Que el suelo de su escuela tiene baldosas pero que el patio es entero de tierra. Tierra de huertos. Tierra de prados. Tierra de montes. Tierra de mieses.

Como nunca había escuchado la palabra la busqué en el diccionario. Mies. Aparece. Recoge varias definiciones. “Cereal de cuya semilla se hace el pan”. “Tiempo de la siega y cosecha de granos”. “Conjunto de sembrados de un valle”. No pone nada de camino. Nada que tenga que ver con un lugar por el que transitar para encontrarte con tus amigas cuando vives en un valle con pueblos en los que, en ocasiones, solo hay dos o tres niñas. A veces pasa eso con el lenguaje, se usa de forma diferente a lo que está escrito en el diccionario.

Después, cuando ya se terminó el encuentro, uno de los niños que vive en la ciudad preguntó: ¿no se podrían construir las ciudades con mieses para llegar al colegio o a la casa de tus amigos por un camino sin coches?


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