Violencia machista
Las mujeres más expuestas a la violencia machista son las jóvenes, migrantes o con discapacidad
El 14,8 % de las mujeres con discapacidad acreditada igual o superior al 33 % ha sufrido violencia física a lo largo de la vida por parte de alguna pareja, frente al 9,7 % de las mujeres sin discapacidad. Además, la prevalencia de la violencia física aumenta con el grado de discapacidad, situándose en el 13,4 % entre las mujeres con una discapacidad de entre el 33 % y el 64 % y en el 18,2 % entre aquellas con un grado del 65 % o superior.
Así lo refleja un informe del Ministerio de Igualdad, a través de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género (DGVG). El estudio se llama Mujeres especialmente vulnerables a la violencia y su objetivo, explica Igualdad, es profundizar en la información proporcionada en la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer 2024, ampliando los resultados de algunos grupos de mujeres.
El estudio analiza la violencia que sufren, además de las mujeres con discapacidad, las mujeres gitanas, las nacidas en el extranjero, las jóvenes de entre 16 y 24 años; o las mayores de 65 años o más. De este modo, el estudio observa diferencias estadísticamente significativas en lo relativo a la violencia sexual ejercida por alguna pareja que es del 11,3 % entre las mujeres con discapacidad igual o superior al 33 %, frente al 8,2 % de las mujeres sin discapacidad; así como en la violencia económica a lo largo de la vida, padecida por el 16,6 % de las mujeres con una discapacidad de entre el 33 % y el 64 % y por el 19,2 % de aquellas con un grado de discapacidad del 65 % o superior, frente al 12,4 % de las mujeres sin discapacidad.
Las mujeres con discapacidad acreditada igual o superior al 33 % denuncian la violencia en una proporción más elevada que las que no tienen discapacidad
En ese contexto, las mujeres con discapacidad acreditada igual o superior al 33 % denuncian la violencia en una proporción más elevada que las que no tienen discapacidad. Ese porcentaje es del 27,6 % en el primer colectivo, frente al 16,2 % del segundo. Un patrón similar se observa en la búsqueda de ayuda formal: el 58,0 % de las mujeres con la mencionada discapacidad acreditada, ha recurrido a servicios de ayuda como médicos, psicológicos, servicios sociales, etc., debido a la violencia ejercida por alguna de sus parejas; frente al 40,3 % del resto de mujeres.
Con respecto a la violencia sexual fuera del ámbito de la pareja, la prevalencia a lo largo de la vida de las violaciones alcanza el 6,2 % entre las mujeres que declaran estar gravemente limitadas, frente al 2,8 % de las mujeres sin limitaciones.
Por lo que respecta a las mujeres gitanas, el 16,5 % de ellas manifiesta haber sufrido violencia de alguna pareja a lo largo de la vida, frente al 30,4 % de las que no lo son. Esto se explica principalmente por la menor prevalencia de la violencia emocional o de control, ya que para el resto de tipos de violencia, como la física o la sexual, no se observan diferencias. En su caso, denuncian y buscan ayuda formal o informal como consecuencia de la violencia de la pareja en una proporción inferior, 51,6 %, a la observada entre las no gitanas, 78,6 %. Igualmente, declaran haber sufrido violencia sexual fuera de la pareja a lo largo de la vida en menor medida que las no gitanas: un 6,4 %, frente a un 14,5 %. Esto tiene que ver, sobre todo, con la menor prevalencia de otras formas de violencia sexual distintas de las violaciones y de los intentos de violación, ya que la prevalencia de las violaciones es prácticamente idéntica en ambos grupos.
Mujeres nacidas fuera de España y diferencias por edad
De su lado, el 13,3 % de las mujeres nacidas en el extranjero ha padecido violencia física por parte de alguna pareja, frente al 8,2 % de las mujeres nacidas en España, siendo la prevalencia especialmente elevada entre las mujeres nacidas en Sudamérica, un 18,5 %, y en América del Norte, Centro América y Caribe, con un 15,6 %. Para la violencia total ejercida por cualquier pareja, la prevalencia es del 29,1 % entre las mujeres nacidas en España y del 34,9 % entre las nacidas en el extranjero.
Las mujeres nacidas en el extranjero han sufrido lesiones físicas como consecuencia de la violencia física o sexual de la pareja en una proporción superior a la observada entre las mujeres nacidas en España.
A la luz de lo recogido en el estudio de la delegación, el 8,8 % de las mujeres de 16 a 24 años que han tenido pareja y el 5 % de las de 65 años o más han sufrido violencia física por parte de alguna pareja a lo largo de la vida. Las que están ubicadas en la horquilla de entre los 25 y 64 años, lo han hecho, en cambio, en un 12,3 %. Pero, si se pone el foco en la violencia sexual, las mujeres de 16 a 24 años presentan las prevalencias más elevadas: el 16,0 % de las que han tenido pareja asevera haberla sufrido, frente al 9,9 % de las mujeres de 25 a 64 años y al 2,9 % de las de 65 años o más. Ocurre lo mismo para la violencia psicológica emocional, la violencia de control y el miedo: las más jóvenes son las que manifiestan haber padecido mayores niveles de violencia, seguidas del grupo de 25 a 64 años, mientras que las mujeres de mayor edad registran los niveles más bajos.
En cambio, la violencia económica muestra un patrón diferente, probablemente relacionado con la estructura de convivencia. Así, el 15,1 % de las mujeres de 25 a 64 años dice haber sufrido violencia económica por parte de alguna pareja, frente al 8,8 % de las de 65 años o más y al 6,9 % de las de 16 a 24 años; entre las mujeres de 16 y 17 años la prevalencia se sitúa en el 2 %.
Sobre la denuncia, las jóvenes de entre 16 y 24 años son las que menos denuncian, el 5,5 %, mientras que las que tienen de 65 a 74 años presentan las tasas de denuncia más elevadas, el 23,1 %
Sobre la denuncia, las jóvenes de entre 16 y 24 años son las que menos denuncian, el 5,5 %, mientras que las que tienen de 65 a 74 años presentan las tasas de denuncia más elevadas, el 23,1 %. A ellas le siguen las mujeres de 25 a 64 años, con el 18,2 %. Entre quienes tienen 75 años o más, el 10,3 % ha denunciado la violencia sufrida en algún momento de sus vidas.
En cuanto a la violencia sexual fuera de la pareja, las mujeres de 18 a 24 años son las que presentan la mayor prevalencia de violencia sexual fuera de la pareja, un 25 % a lo largo de la vida, mientras que las mujeres de 75 años o más registran las tasas más bajas, 3,3 %.
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