Derecho a la vivienda
Expectación en la acampada de Sol mientras se espera conocer los detalles del decreto
Cientos de personas esperan con expectación en la Puerta del Sol a conocer los detalles que se conocerán en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros después de que PSOE y Sumar hayan alcanzado un acuerdo sobre el decreto de vivienda pasadas las 11h de esta mañana y tras una negociación que ha retrasado más una hora la celebración del Consejo de Ministros de este martes.
Esta mañana, la acampada despertaba con calma. Educadoras infantiles o activistas por la educación pública se han sumado a las reclamaciones de medidas urgentes por el derecho a la vivienda. También un grupo de bomberos, que ha llevado hasta la acampada el lema: “Bomberos contra los desahucios, ni cómplices ni ejecutores”. Entre ellos están Alberto y Gonzalo, que explican cómo, además de para apoyar las reivindicaciones por la vivienda, están ahí para “concienciar a nuestro colectivo y a nuestros jefes”, explican a El Salto. “Lo que reivindicamos es que no nos activen en los desahucios para colaborar; defendemos nuestras competencias y nuestra hoja de servicio como funcionario público, que es participar en el rescate de y salvamento de personas, bienes y animales y extinción de incendios”.
Rosa es educadora de la etapa de educación infantil, un sector que ha conseguido este año, movilización tras movilización, dar a conocer sus precarias condiciones de trabajo. Pero no entiende su lucha desligada de otras por lo público
En la acampada también estaba en la mañana del martes Mario Obrero, poeta para quien la acampada ha servido para “constatar que hay una mayoría, la otra mitad que decía Lorca en Poeta en Nueva York: de jóvenes, de gente de mi edad”. “La mayoría de las que estamos aquí tenemos una edad cercana similar o igual a la de Leonor Borbón y Ortiz, pero no tenemos las condiciones materiales de Leonor”, razona Obrero, que busca “encontrar otras rimas internas donde sí que estamos atravesadas por la necesidad de respetar el artículo 47 de la Constitución”, es decir, el que consagra el derecho a una vivienda digna.
Rosa es educadora de la etapa de educación infantil, un sector que ha conseguido este año, movilización tras movilización, dar a conocer sus precarias condiciones de trabajo. Pero no entiende su lucha desligada de otras: “La vivienda es un tema que nos afecta a todas y no podemos entender una educación de calidad si las familias no tienen garantizado una vivienda, una sanidad pública, un transporte público, unos servicios sociales para los más vulnerables”, cuenta. “Siempre estaremos defendiendo todo lo público”, explica desde la acampada.
La acampada celebraba ayer el anuncio de un acuerdo para que Maricamen vuelva a la vivienda de la que fue desahuciada el miércoles, después de que su abogada consiguiera tras lograr un acuerdo
Desde el sábado por la noche, cientos de personas mantienen una acampada para presionar al Gobierno para que tomes medidas contundentes por el derecho a la vivienda, el decreto se recibe con cautela. La acampada celebraba ayer el anuncio de un acuerdo para que Maricamen vuelva a la vivienda de la que fue desahuciada el miércoles, después de que su abogada consiguiera tras lograr un acuerdo que incluye una renta por uan cantidad equivalente al 30% de los ingresos de la mujer.
Las movilizaciones desde el desahucio de Maricarmen se han repetido por todo el estado. En Catalunya, miles de personas salieron en la tarde del lunes a las calle, cortando en la noche del lunes la avenida Diagonal, frente al Palau de Congressos, donde el presidente del Gobierno asistía a una entrega de premios. El desahucio de la mujer madrileña, junto al suicidio de Olga, vecina de L’Hospitalet desalojada en abril, se han convertido allí en el punto de inflexión en la lucha por una vivienda justa. Galicia ha vivido una semana de movilizaciones históricas mientras diferentes acciones se han podido ver en Andalucía, Baleares o canarias, entre otros territorios.
(Noticia en actualización)
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