Opinión
¡Odia a tu compañero de trabajo!

La actual campaña del Partido Popular y la CEOE contra las bajas laborales y los derechos de la clase trabajadora busca que señales a los de abajo y al lado tuya para que no les apuntes a ellos.
Feijóo Garamendi

@econocabreado.bsky.social

Coordinador de la sección de economía

9 jul 2026 14:43

Se puede dibujar una simple y visible línea de puntos entre las estrategias de la derecha y la patronal para enfrentar a las clases trabajadoras, que odien al de al lado, pero que pretenden evitar que miren hacia arriba y dirijan su rabia hacia las verdaderas causas y causantes de sus problemas y malestares. El ya clásico “el extranjero te quita el trabajo” se ha quedado corto en el actual panorama de policrisis cruzadas que afectan a la clase obrera: las crisis de vivienda, de precariedad laboral, de legitimidad de las instituciones públicas y de la propia democracia y una vertiginosa crisis de salud mental.

A la creación de odio hacia el extranjero pobre, nunca hacia el rico que compra 15 viviendas en tu municipio para especular, se suman otras oleadas impulsadas por las agendas compaginadas de la derecha y la CEOE. Te han pedido que odies a tus abuelos porque, según ellos, las pensiones son la razón de que tu ganes poco, no el empresario que firma tu escasa nómina. Tacharon de “paguita” el Ingreso Mínimo Vital porque querían que odiaras a esas familias que no tienen ni para comprar un paquete de arroz. 

Te dirán que la culpa viene desde la permisividad y complacencia del sector público con esos colectivos o personas, pero nunca apuntarán a un sector empresarial privado que precariza nuestras vidas con trabajos y salarios de mierda

Siguieron la misma estrategia con el ecologismo y el feminismo, como si las personas preocupadas por el futuro del planeta o que buscan una sociedad igualitaria entre hombres y mujeres fueran las causantes de que te estén cobrando unos impuestos supuestamente altos. No señalan que cerca del 80% de la evasión fiscal proviene de las grandes fortunas y multinacionales, tal y como asegura el sindicato de técnicos de Hacienda. Siempre apuntan al que tienes al lado o debajo, nunca te piden que mires arriba. Te dirán que la culpa viene de la permisividad y complacencia del sector público con esos colectivos o personas, pero nunca apuntarán a un sector empresarial privado que precariza nuestras vidas con trabajos y salarios de mierda.

En la grave crisis de vivienda también ha tenido sus chivos expiatorios. Te dicen que el problema son las trabas burocráticas y los impuestos, pero nunca los bancos, fondos y empresas públicas que atesoran cientos de miles de viviendas. Como eso no es suficiente, como hay que generar odio y de paso vender más alarmas, te bombardearon con los malvados okupas. Te cuentan en prime time ese caso de esa señora a la que le okuparon la casa para hacer que odies a gente que no tiene donde vivir y que representa un porcentaje mínimo de las viviendas totales del país. Como ese porcentaje es tan mínimo, se inventaron otro perfil al que odiar: el inquiokupa. Una figura que no existe ni tiene sentido, ya que en todo caso sería un moroso, para que odies a Mari Carmen, una pensionista de 87 años con una discapacidad del 50% a la que su casero quiere echar del piso donde lleva viviendo de alquiler desde que se mudó con sus padres en 1956, cuando ella tenía solo 17 años. Ahora su pensión, esa que por otro lado te dicen que es muy elevada, no puede pagar el alquiler y, por eso, la derecha mediática y política quiere que la odies.

Quieren que culpabilices a esa persona que ya no puede más con ese dolor, con esa ansiedad, con ese malestar que le dificulta enormemente o imposibilita seguir cumpliendo con su trabajo y decide ir a un médico

Ahora les toca a las personas que están de baja. Ahora quieren que odies a tu compañero de trabajo. Quieren señales al que le dan una baja médica. Que culpabilices a esa persona que ya no puede más con ese dolor, con esa ansiedad, con ese malestar que le dificulta enormemente o imposibilita seguir cumpliendo con su trabajo y decide ir a un médico. La ofensiva actual de la CEOE y el Partido Popular contra ese supuesto abuso de las bajas laborales es, una vez más, una estrategia para enfrentarnos con la intención de que el coste de esas bajas acabe recayendo sobre el Estado, sobre todos nosotros, mientras los empresarios se ahorran dinero y baten, más todavía, sus récords de beneficios.

Todo ello en un contexto en el que las bajas por salud mental han crecido desde la pandemia. Si las personas trabajadoras obtienen más bajas laborales por problemas de salud mental es porque por fin hemos puesto en el medio del debate el problema tan grave que sufrimos con este tema. En este país, hasta hace relativamente poco, visitar al psicólogo era tachado de “ir al loquero” y, para mucha gente, la sobremedicación era el único método para poder levantarse cada mañana para ir al curro. España es el país del mundo donde más benzodiazepinas se consumen, fármacos usados para tratar la ansiedad y el insomnio. Que ahora se estén dando más bajas por salud mental no es un problema, y menos todavía un “cáncer” como ha afirmado Feijóo, sino el avance de una sociedad que se mueve mucho más rápido que la patronal.

Lo que pretenden Feijóo y Garamendi es que empieces a odiar a tu compañero de trabajo para que aceptes recortes de tus derechos laborales cuando ellos gobiernen

Si tú coges una baja laboral, o mejor dicho si un médico concede esa incapacidad temporal, al que le tienes miedo y en quién estás pensando no es en tu compañero de trabajo. Ellos van a seguir cobrando lo mismo y, seguramente, hayan tenido una baja parecida en algún momento de su vida profesional o entienden perfectamente lo que te ocurre porque se enfrentan a unas condiciones precarias en lo laboral y materiales en la vida muy similares. Contra esa empatía obrera entre compañeros de trabajo es hacia donde dirigen sus ataques desde la derecha empresarial, política y mediática de este país. Es una campaña con el ojo puesto en las próximas elecciones generales y un posible gobierno de las derechas. Lo que pretenden Feijóo y Garamendi es que empieces a odiar a tu compañero de trabajo para que aceptes recortes de tus derechos laborales cuando ellos gobiernen. Te recortarán a ti los derechos y pretenden que tú pienses algo tipo: “Es normal que lo hagan porque hay mucho jeta que se pilla bajas laborales”.

La campaña contra las bajas laborales es la nueva guerra del último contra el penúltimo. Seguramente habrá alguna más de aquí a las elecciones. Veremos también cómo se volverán a reavivar las campañas contra los pensionistas cuando llegue la hora de hablar de la revalorización de estas. Te volverán a pedir que odies a todo el que tienes por abajo o al lado para generar un caldo de cultivo de odio donde la extrema derecha y los grandes empresarios se mueven muy bien. Quieren que nos odiemos entre nosotros para justificar el mayor recorte de derechos que hemos conocido si acaba gobernando el PP y Vox a los servicios de la CEOE. No odies a tus compañeros de trabajo, no se lo podemos permitir.

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