Seguridad, drones y fabricantes de armas: los 31 proyectos europeos que conectan al Gobierno Vasco con Israel

Tres departamentos del Ejecutivo de Gasteiz, Osakidetza y una veintena de centros tecnológicos, fundaciones sanitarias e institutos de investigación participan en proyectos vigentes de Horizon Europe junto a ministerios, empresas y universidades del país. Tres de los consorcios arrancaron en 2026 y uno no concluirá hasta 2035. La parte vasca suma 28,7 millones de euros, y sus socios israelíes perciben otros 23,6 millones.
israel-ehu

La Universidad del País Vasco (EHU) se comprometió en abril de 2024 a romper relaciones con las instituciones israelíes que no rechazaran el genocidio en Palestina y renunció después a proyectos de investigación valorados en 247 millones de euros. Treinta y cuatro municipios vascos aprobaron mociones para suspender sus relaciones con Israel. Sidenor dejó de vender acero a la matriz de las armas israelíes. Pero hay una pieza del entramado institucional vasco que no se ha movido: el propio Gobierno Vasco y la red de centros tecnológicos, institutos de investigación y fundaciones sanitarias en cuyos patronatos se sienta, porque participan, a día de hoy, en al menos 31 proyectos vigentes del programa europeo Horizon Europe junto a entidades públicas y privadas israelíes. 

Según los datos de la base oficial europea Cordis, la parte vasca de esos consorcios suma más de 25,5 millones de euros en fondos públicos europeos, mientras sus socios israelíes perciben otros 23,6 millones. No se trata de colaboraciones residuales a punto de extinguirse. Cuatro de los proyectos finalizan en agosto de este año, pero la mayoría se extiende hasta 2027, 2028 y 2029, y el más longevo, el programa sanitario EP BrainHealth, no concluirá hasta 2035.

Tres de los consorcios ni siquiera son herencia de acuerdos antiguos: EP BrainHealth, INT2ACT e Intrabrain echaron a andar entre enero y marzo de 2026. Y los centros vascos no son socios menores: Tecnalia coordina Notiones, Vicomtech dirige Caramel, Azti encabeza CoDiet, Gaiker coordina E-OILE y el Donostia International Physics Center lidera BOLD.

Tres departamentos del Gobierno Vasco

El caso más sensible afecta al Departamento de Seguridad. El área de la que depende la Ertzaintza figura como participante en Notiones, una red europea de servicios de inteligencia y seguridad cuya coordinación ejerce precisamente el centro de investigación y desarrollo tecnológico Tecnalia, en cuyo patronato está el Gobierno Vasco. En esa misma red participa la Universidad Bar-Ilan, lo que sitúa a la seguridad vasca y a la institución israelí como socias en el mismo proyecto.

Bar-Ilan desarrolla inteligencia artificial para vehículos de combate no tripulados en colaboración con el ejército israelí, según documenta la antropóloga israelí Maya Wind en Torres de acero y marfil (Verso, 2026) y la red europea ECCP.  Además, fundó el “Colegio de Judea y Samaria”, ahora Universidad independiente de Ariel, en el asentamiento israelí ilegal de Ariel, en territorio palestino ocupado.


No es la única conexión con el complejo militar. Tecnalia comparte el proyecto Converging con Israel Aerospace Industries, el mayor fabricante estatal de armas cuyos drones Heron sobrevuelan Gaza desde el 7 de octubre de 2023. Su consejero delegado, Boaz Levy, presumió semanas después ante inversores del “papel fundamental” de sus aviones no tripulados en la ofensiva, según documenta el observatorio estadounidense AFSC Investigate.

En su página web, Israel Aerospace presume de “su experiencia y su tecnología probadas en combate”, un eufemismo perverso para expresar que sus productos se “prueban” en Gaza y Cisjordania.

A su vez, Tecnalia participa en Biopyrania junto a Hydrolite, una empresa de hidrógeno de Cesarea nacida como filial energética de Elbit Systems —el mayor fabricante privado de armas de Israel—, que sigue siendo su accionista mayoritario según la ficha de socios de otro consorcio europeo

En 2018, Elbit Systems adquirió Israeli Military Industries (IMI), que anteriormente era de propiedad estatal. Las armas, los sistemas de inteligencia y de defensa fabricados por Elbit Systems son utilizados por la Fuerza Aérea israelí en sus ataques contra Gaza, tal y como ha documentado “Who Profits Research Center”.

En al menos nueve de los proyectos con participación vasca colabora Technion, fabricante de aviones no tripulados y de excavadoras teledirigidas utilizadas para demoler viviendas de palestinos 

Un año después de la condena del Parlamento Vasco contra el genocidio en Gaza, la Consejería de Desarrollo Económico del Gobierno Vasco participa en el proyecto M-ERA.NET3, donde colaboran la Agencia Vasca de Innovación (Innobasque) y la israelí National Technological Innovation Authority. Según desveló Diario Red, a través de negociaciones con la UE, National Technological Innovation Authority está tratando de proteger a Israel de las sanciones relacionadas en colaboraciones de este tipo. 

National Technological Innovation Authority y el Ministerio de Defensa cuentan con un programa para apoyar ideas que puedan aplicarse en mercados militares. Por su parte, la Consejería de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno Vasco —heredera del área de Desarrollo Económico— comparte con el Ministerio de Energía israelí el programa CETP, donde participó un tiempo el Ente Vasco de Energía.

Mientras se bombardean hospitales en Gaza, la Consejería de Salud del Gobierno Vasco participa en THCS, un consorcio sobre sistemas sanitarios donde colabora el Ministerio de Salud de Israel. La Fundación Vasca de Innovación e Investigaciones Sanitarias (BIOEF), dependiente de Salud, coopera en el mencionado THCS, pero también en EP PerMed, EP BrainHealth, siempre con el Ministerio de Salud de Israel como socio. 

Además, Osakidetza figura en Lucia, un proyecto sobre cáncer de pulmón coordinado por Technion, el Instituto Tecnológico de Israel. Con Technion comparte dos proyectos el Instituto de Investigación Sanitaria BioGipuzkoa: Mitgest e INT2ACT. Technion es conocida por su participación en la fabricación de las excavadoras teledirigidas utilizadas para demoler viviendas de palestinos, las Bulldozer D-9. En colaboración con Elbit Systems, Technion ha desarrollado los aviones no tripulados Hermes 450, utilizados en ataques en Gaza, según denuncia el Observatorio de Derechos Humanos y Empresas en el Mediteráneo (ODHE).

Technion está presente en al menos nueve de los proyectos con participación vasca. Aparte de los ya mencionados, figura en Quench (colaborando con la ya mencionada Tecnalia), ANGeLiC (con Basque Center for Macromolecular Design and Engineering, fundado por el Gobierno Vasco), INTRABRAIN (junto al centro vasco de nanobioingeniería y biomateriales CIC biomaGUNE, creado con apoyo del Gobierno Vasco), NABIHEAL (en compañía de Histocell, creada por impulso del fondo público Ezten), CoDiet, que coordina el centro vasco de investigación del medio marino y alimentario Azti (en cuyo patronato está el Gobierno Vasco), y PATAFEST, en este último junto al centro vasco de investigación agrario del Gobierno Vasco, Neiker. 

Universidades colaboracionistas del genocidio

“Las universidades israelíes son pilares del colonialismo de poblamiento y del apartheid”, explicaba la antropóloga israelí Maya Wind en una entrevista a Hordago el pasado mes de junio. Resulta que las colaboraciones vascas con estas entidades son abundantes. Por ejemplo, la Universidad Ben-Gurion comparte con el Donostia International Physics Center (en cuyo patronato está el Gobierno Vasco) el proyecto BOLD. La Universidad Ben-Gurion funciona, según Wind, como avanzadilla de la colonización del Néguev. Señala Wind que la citada universidad se construyó en el centro del Naqab, la región con menor densidad de población judía israelí.

Junto a la Universidad Ben-Gurion, el centro de investigación sanitario BioGipuzkoa participa en Caramel, donde colabora el centro de investigación aplicada en tecnologías digitales Vicomtech, en cuyo patronato figura el Gobierno Vasco y en su dirección el marido de Arantxa Tapia: exconsejera de Desarrollo Económico del Gobierno Vasco, asesora de la división armamentísta de KPMG y presidenta de Sabino Arana Fundazioa.

En Caramel también participa el grupo sanitario Keralty, donde recalaron como directivos el exconsejero de Salud del Gobierno Vasco Jon Darpón y el exconsejero de Sanidad Jon Azua. La Universidad Ben Gurion ha declarado su apoyo a las acciones perpetradas por las Fuerzas Armadas de Israel (FDI) en la Franja de Gaza, y cuenta con un HI-Tech Park que alberga una rama del Departamento de Comunicación y Guerra Cibernética del Ejército israelí. Además, se dedica a formar a ingenieros y matemáticos para las FDI, así como cuadros en todos los ámbitos científicos que luego terminan sirviendo en la Armada tras terminar la carrera.

Entidades vascas colaboran con las universidades israelíes Bar Ilan, Ben-Gurion, Haifa y The Hebrew University, “pilares del colonialismo de poblamiento y del apartheid”, explica Maya Wind

Por otra parte, la Universidad Hebrea de Jerusalén es socia del Basque Center for Applied Mathematics (participada por el Gobierno Vasco) y Tecnalia en OpenSuperQPlus100. Esta universidad tiene su campus del Monte Scopus sobre suelo ocupado de Jerusalén Este. Alberga una base militar en su campus, se encarga de formar cuadros para el Cuerpo de Inteligencia del Ministerio de Defensa israelí y declaró su apoyo al ejército israelí en su ataque contra la Franja de Gaza.

Por último, la ya mencionada Azti está presente en el proyecto Transeation, donde colaboran el centro biotecnológico vasco Gaiker (en cuyo patronato figura el Gobierno Vasco) y la University of Haifa, esta última construida en en la ciudad mayor de Galilea, la única región que en 1948 conservaba una mayoría palestina tras la Nakba. La Universidad de Haifa, con una base militar en su campus, acoge y patrocina académicamente a los tres colegios élite de los cuadros del ejército y los servicios de seguridad israelíes

Cosméticos, gastronomía, nanotecnología, energía y agro

Las colaboraciones también abarcan otros sectores como el cosmético, el gastronómico, el nanotecnológico, el energético y el agrario. En el caso de Gaiker coordina E-OILE junto a Ahava Dead Sea Laboratories, la cosmética del mar Muerto que fue objetivo histórico de la campaña Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) por fabricar en el asentamiento cisjordano de Mitzpe Shalem, de donde —según la propia empresa— no terminó de trasladar su producción hasta 2022. 

El Basque Culinary Center, con el Gobierno Vasco en su patronato, comparte dos proyectos alimentarios —FlavourFerm y Like A Pro— con la empresa israelí Kinoko Tech. Por otra parte, en el proyecto Track The Twin colaboran Basque Center for Materials Applications and Nanostructures (con el Gobierno Vasco entre sus socios-promotores) y la israelí Materials Zone.

Tekniker, centro de investigación tecnológica e industrial en cuyo patronato está el Gobierno Vasco, colabora con Brightsource Industries —la solar termoeléctrica que levantó la planta de Ashalim en el Néguev— en Heliotrope y directamente con el Ayuntamiento de Eilat en Solaris. Mientras que Neiker, Instituto Vasco de Investigación Y Desarrollo Agrario del Gobierno Vasco, participa en LILAS4SOILS junto al Consejo Regional de Alta Galilea, el instituto Migal y varias cooperativas agrícolas del grupo Granot.


Tras cuatro décadas de entendimiento entre el Gobierno Vasco e Israel, en las que destaca las relaciones con la Ertzaintza, la Estrategia de Internacionalización de 2020 de Lakua definía al Estado genocida como “un socio preferente del que aprender”. Ese mismo año, durante la presentación de la III emisión del Bono Sostenible Euskadi, la Consejería de Hacienda y Economía reconoció una “llamativa demanda” por parte de Israel, sin más concreción. Todo ello denota que estaríamos simplemente rozando la punta del iceberg de unas relaciones bilaterales consolidadas sobre una base profunda, todavía sumergida y que no ha aflorado a la opinión pública.

Genocidio
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Israel
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Ocupación israelí
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