Opinión
La frontera como espacio de emergencia permanente

Cuando el estado de emergencia se convierte en la norma, se produce una erosión de los procesos democráticos y se facilita la toma de decisiones mediante canales excepcionales.

Centre Delàs

Investigadora del Centre Delàs d’Estudis per la Pau, experta en militarización fronteriza.
18 may 2023 06:27

Hace apenas un mes nos llegó, sin demasiado revuelo por parte de la comunidad europea, la declaración del estado de emergencia nacional por parte del gobierno italiano de Giorgia Meloni, debido a lo que el gobierno consideró una llegada masiva de personas desplazadas por la fuerza a territorio italiano. Los estados de emergencia permiten precisamente aprobar políticas desde lo excepcional, es decir, sin debate ni social ni político y sin importar demasiado el impacto, alcance y erosión de los derechos las medidas aprobadas puedan producir. En el caso de Italia, permite la devolución de personas desplazadas por la fuerza en tiempo exprés (72h), entre otras.


Lo cierto es que las políticas migratorias de todo el mundo cada vez se escudan más en prácticas que, haya o no un estado de emergencia declarado, son propias de actuaciones rápidas, sin debate ni transparencia y, cabe señalar, con el silencio cómplice de la gran mayoría de partidos políticos. Por ejemplo, en Estados Unidos es común que la gestión fronteriza se mueva en el pantanoso terreno de lo urgente y lo excepcional, teniendo en cuenta que el Departamento de Defensa aporta estrategias, componentes y efectivos de manera cada vez más común para actuar en las fronteras.

Es de vital importancia comprender la gravedad del uso que se está dando a los estados de emergencia con las personas desplazadas por la fuerza

En esta línea, el 2 de mayo, el Pentágono anunció el envío de 1.500 soldados a la frontera sur, una acción sin precedentes para apoyar los agentes del departamento de Homeland Security, bajo la autorización del estado de emergencia declarado en abril de 2023 por Biden, para detener el narcotráfico en la zona fronteriza. Resulta importante señalar que este estado de emergencia permite desplegar las mismas medidas que ya declaró en su momento Trump, que justificó en base al exceso de intentos de cruce en la frontera, y que el mismo Biden derogó nada más entrar en el poder.

Giorgio Agamben, ha sido uno de los grandes pensadores sobre los estados de emergencia, estados en los que, apunta, lo que rige es lo excepcional. Cuando el estado de emergencia se convierte en la norma, se produce una erosión de los procesos democráticos y se facilita la toma de decisiones mediante canales excepcionales a los habituales. Sin embargo, conviene señalar, que para Agamben el estado de excepción se presenta con una perspectiva que, a pesar de no regirse por los procesos de decisión democráticos, tampoco establece una línea de conexión entre democracia y absolutismo, ya que es la misma democracia la que emplea el estado de excepción. Y es aquí donde reside la perversión. El propio sistema se protege a sí mismo bajo la pretensión de estar aplicando el derecho para proteger ese mismo derecho.

En otras palabras, se utiliza la propia normativa estatal para reivindicar la excepcionalidad a fin de proteger el sistema existente. Los objetivos, en el caso que nos ocupa, están bien claros, que los Estados más enriquecidos y que ejercen la hegemonía mundial, no apliquen ni se cuestionen ningún cambio en su política exterior, que podría permitir analizar de forma rigurosa su papel mundial en la generación de un mundo tan inseguro que hace que la media de personadas desplazadas por la fuerza mundial aumente de media dos millones cada año.

El papel de la sociedad civil formada y crítica es esencial, considerando la manipulación cada vez más común de los estados de emergencia con el fin de frenar la contestación social. Es de vital importancia comprender la gravedad del uso que se está dando a los estados de emergencia con las personas desplazadas por la fuerza. Y, sobre todo, la normalidad y regularidad con la que se está aplicando la excepción como herramienta política. La normalidad de los estados de emergencia debe hacernos saltar todas las alarmas, como sistemas de erosión de derechos.

Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra na túa conta.

Relacionadas

Opinión
Opinión La vigencia del Tierra y Libertad
El encaje de Andalucía en la nueva globalidad se ve actualizado en cuanto oferente de mano de obra barata y espacios para el turismo o la producción energética, el viejo lema de Blas Infante, Tierra y Libertad, parece estar más vigente que nunca.
Opinión
Opinión Los discursos belicistas matan
Debemos recordar que los lobbies armamentísticos siempre han encontrado en el temor y la inseguridad un motor de expansión económica.
Opinión
Opinión Carta al alcalde de Madrid tras sus risas por la lucha en las residencias
En mi vida he sentido la vergüenza y el asco ajenos que me ha producido su actuación y la de sus secuaces frente a unas personas que cargan con un dolor insoportable en el que su partido tiene gran responsabilidad.
Contaminación
Contaminación Un municipio galego demanda á Xunta pola contaminación do encoro das Conchas
A veciñanza das Conchas, na comarca da Limia, leva á Xunta ao Tribunal Superior de Xustiza de Galicia pola contaminación provocada debido á cría intensiva de gando porcino e avícola.
Madrid
Derecho a la vivienda Consumo abre expediente a Alquiler Seguro por prácticas abusivas contra los inquilinos
La decisión del Ministerio de Pablo Bustinduy, según el Sindicato de Inquilinas, “abre la puerta a la devolución de millones de euros a las inquilinas que reclamen sus derechos”.

Últimas

En saco roto (textos de ficción)
En saco roto Trayecto
“El objetivo principal de cualquier reunión es dejar convocada la siguiente”, dijo uno de ellos. Y el otro estuvo de acuerdo y añadió una anécdota sobre un encuentro en una casa palaciega que tenía de todo excepto una sala para reunirse.
Opinión
Opinión La impunidad machista de dar voz a un feminicida
‘El odio’ no es periodismo ni literatura, es violencia pretendidamente enmascarada bajo adjetivos altisonantes y referencias literarias que solo usan los egocéntricos para esconder sus carencias, es el orgullo del indocumentado.
València
València La jueza de Catarroja pide a la Guardia Civil que documente cuántas cámaras hay en el Cecopi
La instructora del caso de la dana ha encargado la elaboración de un informe sobre las instalaciones del Centro de Coordinación de Emergencia (Cecopi).
Madrid
Madrid La Sareb ejecuta con violencia el desahucio de dos jóvenes activistas en Carabanchel
Desde el Sindicato de Vivienda de Carabanchel apuntan a que la estrategia actual del ‘banco malo’ es vaciar cuanto antes este y otros pisos de su propiedad para especular con ellos antes su disolución definitiva.
Cine
Cine ‘No other land’: poner rostros y cuerpos al sufrimiento palestino
El documental ganador de un Oscar (y muchos premios más) vuelve a la actualidad a raíz de la agresión y detención sufrida por uno de sus codirectores, Hamdan Ballal. Ya ha sido puesto en libertad, si esta expresión aplica en un territorio ocupado.

Recomendadas

El Salvador
Ivania Cruz “El estado de excepción se está utilizando en El Salvador para gobernar en base al miedo”
A esta defensora de derechos humanos y comunitarios le allanaron su casa mientras se encontraba en un viaje internacional. Desde el exterior, denuncia la persecución del gobierno salvadoreño hacia su organización y hacia las comunidades que defiende.
Yemayá Revista
México Sobrevivir en la frontera: el cuerpo como moneda de cambio
En Tapachula, punto clave de la frontera sur de México, miles de mujeres migrantes permanecen atrapadas sin poder seguir su camino hacia Estados Unidos.