La presión social fuerza la salida del fondo proisraelí KKR de Viña Rock

Aunque aún no se ha hecho efectivo en el Registro Mercantil, uno de sus promotores históricos ha comprado al fondo las acciones que la matriz Superstruct tenía del festival de Villarrobledo y ha cesado de todos sus cargos en la matriz Superstruct.
Festival Viña Rock
Festival Viña Rock en Villarrobledo (Albacete) Foto: Viña Rock

La presión social ejercida por decenas de miles de personas y el compromiso firme de docenas de bandas de no actuar en festivales propiedad de KKR ha alcanzado su máxima victoria: el fondo proisraelí abandona el accionariado de la sociedad propiedad de Viña Rock, tras verse envuelto en una de las mayores campañas de boicot de la historia del país. Uno de sus históricos promotores, Juan Carlos Gutiérrez, le ha comprado su parte a Superstruct, la matriz con la que KKR posee hasta 80 festivales en todo el mundo.

A pesar de que el Registro Mercantil todavía no plasma el baile de sociedades y accionistas, El Salto ha accedido a la documentación —acreditada ante el notario valenciano Javier Máximo Juárez— en la que se refleja que Gutiérrez ha cesado de todos sus cargos de directivo en el consejo de administración del holding de Superstruct y que también se ha deshecho de todas sus participaciones en la matriz de KKR para la industria de los macrofestivales. 

Del mismo modo, esta redacción ha podido constatar que Gutiérrez es ahora el titular de latotalidad de las participaciones sociales de Orange Alive Art, la sociedad limitada que opera la totalidad de la empresa Reacción Rock Villarrobledo. Juntas conforman la asociación de interés empresarial Festival Musical Villarrobledo, realizadora última del festival.

Las principales dudas del público y las bandas

Tras la filtración a la prensa de la operación a mediados de febrero, una de las principales sospechas que cientos de usuarios atestiguaban en redes sociales fue que las pulseras de la próxima edición de Viña Rock aparecían distribuidas por The Music Republic, otra empresa participada por Superstruct. Preguntado al respecto, el nuevo dueño del festival ha querido aclarar que “el envío de pulseras del festival se organiza con varios meses de antelación y en él intervenían distintos proveedores, entre ellos la ticketera y el operador logístico”. Tanto la producción de las pulseras como el acuerdo logístico se habrían cerrado “bastante antes del reciente cambio societario”, por lo que parte del material se preparó con los datos del remitente anterior y comenzó a enviarse a partir del pasado mes de enero.

“Algunos envíos ya estaban empaquetados o en proceso de distribución cuando se produjo el cambio, por lo que pudieron ser entregados posteriormente con esos datos. En cuanto se hizo efectiva la desvinculación del festival, se paralizaron los pedidos pendientes y se actualizó la información con el proveedor. Desde ese momento, todos los envíos de Viña Rock se gestionan por nuestra parte”, explica Gutiérrez.

La otra gran operación de la que todavía no hay constancia en el Registro Mercantil tiene que ver con la sociedad patrimonial de Gutiérrez: Orange Music, la compañía a través de la cual tenía la participación en Superstruct TMR Holding, que es la que ha vendido el 5,01% de las acciones, dejando así de tener participación en Superstruct, según acredita la documentación mercantil a la que ha tenido acceso El Salto. Sin conocer los montantes ni los pormenores del acuerdo, los documentos privados dejan constancia de su desvinculación: “La participación del 5,01% que tenía Orange Music en Superstruct TMR Holding se ha vendido, de manera que ya no tiene participación ni yo tengo ningún cargo”.

La historia de un boicot que funcionó

El 13 de mayo de 2025 a primera hora de la mañana El Salto publicó las trece palabras que prendieron la mecha de la protesta: El fondo proisraelí KKR se hace con los grandes festivales españoles de música. Aquella información, trabajada con tiento antes, acreditaba con varias pruebas hemerográficas, históricas y mercantiles los intereses económicos, políticos y militares que el gigante estadounidense tiene en la Palestina ocupada. 

Tras invertir en firmas israelíes de ciberseguridad, aportar capital para centros de datos y poseer la propiedad mayoritaria del conglomerado mediático que ofrece viviendas en territorios palestinos, el fondo Kohlberg Kravis Roberts, más conocido por las siglas KKR, es también desde enero uno de los principales proveedores de ocio y espectáculos musicales a nivel mundial.

En 2024, KKR aterrizó en la música mediante la compra de Superstruct Entertainment, grupo que organiza hasta 80 festivales en todo el mundo, entre ellos algunos de los eventos más conocidos que se celebran en España. Sin ir más lejos, Sónar, Resurrection Fest, Monegros Desert Festival, Arenal Sound o el FIB de Benicàssim, que todavía funcionan bajo la estructura de Superstruct y, por tanto, desde hace dos años, de KKR, que cerró el acuerdo de compra de la promotora por 1.400 millones de euros.

La información, que llegó en uno de los momentos militares más salvajes del Estado de Israel sobre la población palestina en Gaza y Cisjordania, se unió con fuerza a los innumerables motivos que ya estaban llevando a la calle a la sociedad civil para protestar por el genocidio cometido bajo las órdenes de Benjamin Netanyahu. Algo que produjo una campaña masiva y descentralizada de boicot a los principales festivales de KKR en España. Desde luego, el más afectado fue Viña Rock, tanto por su autodefinida condición de festival con conciencia social como por las decenas de bandas posicionadas políticamente que avisaron de que se negarían a volver a actuar hasta que el fondo sacase sus manos del festival. 

Las cancelaciones de decenas de bandas para la edición que se celebrará en mayo de 2026, un cartel agujereado con grandes ausencias y la negativa histórica de su público a comprar abonos, han llevado a fraguar esta operación empresarial de urgencia con la que esperan salvar al festival de la quiebra.

KKR sigue sus operaciones en Israel

KKR participa en la promoción inmobiliaria en los territorios ocupados ilegalmente por Israel en Palestina. Lo hace a través de otro conocido conglomerado, el grupo alemán Axel Springer, del que KKR es principal inversor desde 2019. Como ya ha publicadocon anterioridad El Salto, Axel Springer —dueño de medios de comunicación comoBildDie WeltBusiness InsiderPolitico Upday— tiene también una línea inmobiliaria similar a la española Idealista, llamada Yad2, que oferta viviendas en territorios ocupados. “Yad2 te ayuda a mirar hacia adelante y construir un futuro en tu próximo hogar en Israel”, indicaba un anuncio publicado en la prensa israelí en diciembre de 2024. El anuncio mostraba un mapa que incluía las zonas reconocidas por el derecho internacional como palestinas, esto es, Jerusalén Este, Gaza y Cisjordania. Además, KKR controla también Guesty, plataforma de software de gestión de propiedades inmobiliarias con sede en Israel.

KKR, un fondo conocido en EEUU por ser parte del lobby profracking, está dirigido por Henry Kravis y George Roberts, ambos judíos estadounidenses. Kravis fue donantede Nikki Haley en la campaña de primarias del Partido Republicano de 2024. Haley es recordada, entre otros mensajes, por escribir el mensaje “acaben con ellos” en un misil israelí dirigido a Gaza. Donante republicano —con algunos escarceos para candidatos demócratas probussiness— Kravis, el nuevo dueño de los macrofestivales que se celebran en España, aportó un millón de dólares en la primera toma de posesión de Donald Trump en 2016. Además, es reconocido como un importante donante de iniciativas culturales promovidas por el Estado de Israel.

KKR tiene un portafolio público y otro que no se conoce ya que interviene a través de otros fondos de inversión. Entre lo que es público, la propia compañía refiere inversiones en software, ciberseguridad, tecnología financiera, internet, datos e información en empresas y startup de Norteamérica, Europa e Israel. En materia de ciberseguridad, KKR entró en el mercado israelí a través de la compañía Optiv, que estableció colaboración con la firma Israel IntSights, fundada por exoficiales de inteligencia de las Fuerzas Armadas de Israel (FDI).

En ese mismo campo, en el verano de 2021, KKR respaldó a la empresa Global Technical Realty (GTR), anunciando un nuevo centro de datos subterráneo de 10,5MW en Petah Tikva, ciudad creada por Israel en territorio históricamente poblado por el pueblo palestino. El centro, que tras el anuncio pasó a ocupar un lugar discreto en los medios israelís, tendría a día de hoy al menos 4.800 metros cuadrados de superficie, convirtiéndolo en la principal infraestructura israelí de este tipo. 

La ramificación tecnológica llamada GTR fue fundada ad hoc por el fondo para diseñar, construir y operar centros de datos a medida en toda Europa para grandes clientes tecnológicos y actualmente ya opera y teje vínculos en Oriente Próximo.

La compañía se ha mantenido en un discreto segundo plano en las valoraciones políticas de sus asociados con respecto al genocidio. El general de cuatro estrellas David Petraeus, exdirector también de la agencia de inteligencia estadounidense CIA, se incorporó a KKR en 2013 como presidente del grupo en Oriente Medio. Petraeus fue comandante de las fuerzas estadounidenses en Afganistán entre 2010 y 2011. En 2013, The Guardian publicó información exclusiva sobre su conocimiento de las torturas en Iraq. En sus “comentarios de mercado”, los analistas de KKR señalaban la victoria de Trump como positiva, en tanto podían servir para dinamizar los llamados Acuerdos de Abraham firmados por Israel con distintos países de mayoría árabe.

El peso en la industria de los macrofestivales sigue activo

El fondo de inversión KKR sigue siendo propietario desde 2024 de Superstruct Entertainment, el gigante que se esconde tras la organización de hasta 80 festivales en todo el mundo, entre ellos algunos de los eventos más relevantes que se celebran en España: Sónar, Arenal Sound, O Son do Camiño, Brunch Electronik, Morriña Fest, Sonórica Festival, I Love Reggaeton, Madrid Salvaje,  Caudal Fest, Love the Twenties, Love The 90s, Elrow Ibiza, Resurrection, Elrow Town, FIB, Monegros, Brava Madrid, Interestelar, Festival de Les Arts, Tsunami Xixón o Granada Sound.

Culturas
El cartel del Viña Rock sufre el boicot a KKR y firma su primera cancelación el día después de anunciarlo
El dúo de punk-rap Bob Vylan anuncia su cancelación como cabeza de cartel del festival de Villarrobledo y deja en la cuerda floja el evento, que recibe una avalancha de comentarios críticos en sus redes sociales.
Economía
El fondo proisraelí KKR se hace con los grandes festivales españoles de música
Controla eventos como Sónar, Viña Rock o Resurrection Fest mientras expande su negocio con la promoción inmobiliaria en territorios palestinos ocupados ilegalmente y la creación de centros de datos para las grandes tecnológicas.
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