Fraktal: una trinchera comunitaria en Iruñea contra la intemperie y la “necropolítica” europea

Katakrak impulsa un nuevo espacio autónomo que albergará un refugio de 24 plazas para personas migrantes sin hogar y el despliegue de la Agencia Europea Antifronteras frente a la ofensiva reaccionaria de la UE.
Fraktal
Parte del equipo que forma parte del proyecto Fraktal, un albergue de emergencia habitacional.
30 sep 2026 05:03

«Si te subes a un globo aerostático y recorres este planeta en llamas, verás una nube negra que se extiende hasta donde se pierde la vista. El capital avanza, la guerra avanza, el fascismo avanza. Lo retransmiten en directo, a cara descubierta. Todo es rápido, el shock es permanente». Con este diagnóstico, tan crudo como certero sobre el presente global, la editorial, librería y cantina Katakrak ha presentado Fraktal, un salto de escala en su infraestructura y en su práctica militante en el corazón del Casco Viejo de Iruñea. 

No se trata únicamente de una reforma material —que abarca desde la renovación del tejado de su sede actual hasta la reactivación de la primera planta y el patio comunitario del número 54 de la Calle Mayor—, sino de la edificación de una herramienta material diseñada para hacer frente a la desposesión sistémica desde la autogestión. Sin tutelas institucionales ni subordinaciones a siglas partidarias: una apuesta por la infraestructura comunitaria como condición de posibilidad para la política emancipadora.

El eje más urgente y tangible de Fraktal nace pegado a la acera. Durante los dos últimos inviernos, el colectivo Derecho a Techo, que ha sido noticia por su desembarco en Ceuta y los intentos de linchamientos sufridos por grupos ultras, ha levantado un dique de contención para amortiguar la violencia que supone la falta de hogar entre la clase trabajadora migrante de la ciudad. Lo que comenzó habilitando la propia sala de actos de Katakrak para pernoctar durante dos meses en su primer año, se amplió a cuatro meses el pasado invierno (del 1 de enero al 30 de abril), garantizando 16 camas, desayunos y cobijo para unas 60 personas gracias a campañas de solidaridad económica.

La red ha sostenido el acompañamiento burocrático de más de un centenar de personas en un laberinto administrativo diseñado habitualmente para desgastar o expulsar

A la par del refugio inmediato, la red ha sostenido el acompañamiento burocrático de más de un centenar de personas en un laberinto administrativo diseñado habitualmente para desgastar o expulsar: empadronamientos, tarjetas sanitarias, antecedentes penales, acceso a la Renta de Inserción y mediación para el alquiler de habitaciones.

Fraktal dotará a este dispositivo de una estructura permanente. El nuevo espacio contará con un albergue comunitario equipado con 24 plazas, cuatro baños completos y una cocina compartida, transformando la respuesta de emergencia en un recurso sostenido frente a la inacción sistemática de los servicios sociales y las trabas del aparato burocrático.

Agencia Europea Antifronteras

La respuesta a pie de calle en Iruñea se conecta de forma directa con la lucha contra el régimen fronterizo global. Fraktal será también base de operaciones para la Agencia Europea Antifronteras, un nodo de articulación entre colectivos que combaten los dispositivos de control migratorio, tanto en las divisorias geopolíticas como en las fronteras invisibles que fragmentan las ciudades.

La agencia, como ya se ha mencionado con anterioridad, ha enviado una brigada a Ceuta en trabajo coordinado sobre el terreno con organizaciones como No Name Kitchen y L’Aurora Support. El objetivo: monitorizar la vulneración de derechos humanos y activar dinámicas de desobediencia civil directa contra el nuevo Pacto Europeo de Migración y Asilo y la denominada «necropolítica» de los estados miembros. 

Esta línea vendrá acompañada del trabajo teórico y pedagógico del Centro de Estudios de Katakrak. De cara al otoño, el espacio lanzará el curso semipresencial «El mar no mata. Represión y solidaridad en la frontera sur de Europa». Orientado a colectivos sociales, militantes, comunicadores y profesionales de la intervención social, el seminario pondrá el foco en las tecnologías de control y exclusión en el Mediterráneo, al tiempo que sistematizará las experiencias de resistencia comunitaria y defensa de derechos que desafían a la Europa fortaleza.

La transformación espacial en la Calle Mayor 54 incorporará además dos proyectos complementarios. Por un lado, la sala de actos principal de Katakrak (con aforo para 160 asistentes) sumará un segundo espacio contiguo con capacidad para 80 personas, concebido específicamente para el debate contracultural, la formación interna y la agitación social.

Por otro, las instalaciones acogerán la Cicloficina de Iruñea, un punto de encuentro y taller popular para la promoción de la movilidad ciclista como alternativa ecológica, social y popular en la movilidad urbana. 

Frente al avance reaccionario, la precariedad habitacional y el blindaje de fronteras, Fraktal se reivindica desde su nacimiento como un artefacto de soberanía colectiva. Un nodo en el tejido del Casco Viejo dispuesto a demostrar que la solidaridad militante no gestiona la miseria ajena, sino que levanta estructuras materiales «para una réplica infinita de la igualdad».

Ceuta
Derecho a Techo deja de llamarse Negu Gorriak tras la campaña ultra y mantiene su brigada solidaria
El colectivo de Iruñea, que da comida y techo a trabajadores migrantes en la calle, abandona su nombre en euskera a petición de los exintegrantes del que fuera grupo de Fermin Muguruza. Varios medios lo presentaron como “proetarra” y la turba que atacó un coche en el puerto de Ceuta buscaba a sus brigadistas.
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