Análisis
Ucrania, el campo de pruebas de Palantir

El propio Alex Karp ha declarado que su software de recopilación de inteligencia asistido por IA es el “responsable de la mayoría de la selección de los objetivos en Ucrania”.
Donbass asediado: la otra cara de la guerra - 8
Vigilancia sobre hotel bombardeado donde residian civiles. Primeras lineas del frente cerca de la río Dnieper. Julio Zamarrón
12 abr 2026 05:03

Si Estados Unidos tiene algo así como una estrategia económica para el futuro, ésta se encuentra en la inteligencia artificial (IA). Y Trump, si es que está a favor de algo más que las criptomonedas, se ha posicionado como el presidente estadounidense más favorable a la IA. Mientras tanto, a pesar de su antigua retórica sobre ser un presidente de paz, se ha demostrado más bien lo opuesto, lo que tiene su lógica, puesto que la IA ciertamente es más lucrativa en el sector militar que en el civil.

Palantir es bien conocida por su uso en la guerra de EEUU e Israel contra Irán, así como en las masacres contra los palestinos. Pero si existe un país donde las tecnologías de IA se han aplicado con liberalidad ése es Ucrania. De ahí que ‘tecnofascistas antidemocráticos’ como Peter Thiel y Alex Karp adoren tanto un país que los Demócratas afirman que es un bastión del liberalismo anti-trumpista. El director ejecutivo de Palantir, Karp, fue el primer líder de una gran empresa occidental en visitar a Volodímir Zelenski tras la invasión rusa.

Falsas antinomias

La realidad de la implicación de Palantir en la guerra de Ucrania radica en una verdad simple: en vez del conflicto imaginario entre Trump y los Demócratas, Trump y Ucrania o los EEUU de Trump y la Unión Europea, todas las partes implicadas están interesadas en una y la misma cosa: el dominio occidental sobre el mundo. Así es como Palantir, que predica de manera explícita y entusiasta este credo, coopera estrechamente con todos los anteriores.

Antes de continuar, un paralelismo muy obvio y elemental. Palantir tiene un contrato multimillonario con el ICE. Estos escuadrones de secuestradores se parecen mucho a los que llevan a cabo la movilización forzada eminentemente democrática en Ucrania. En ambos casos, hombres armados, con frecuencia en pasamontañas, arrojan a empellones a sus objetivos, de clase trabajadora, en furgonetas sin matrícula, donde las víctimas son golpeadas y a veces asesinadas en el proceso.


Mientras tanto, el ministro de Defensa de Ucrania y político de incubadora de Palantir Mikhailo Fedorov no se cansa de decir cómo el proceso de movilización en el país está siendo digitalizado. Por supuesto, esto cambia muy poco el proceso de movilización como tal. En el siglo XXI la retórica tecnofetichista coexiste junto con la brutalidad más tradicional. La ideología importa más bien poco aquí. Thiel, homosexual, siempre ha apoyado a los Republicanos, y Karp, de orígenes judíos y afroamericanos, abandonó sus simpatías hacia los Demócratas por Trump. Todo lo que importa es quién proporciona más contratos estatales a la maquinaria de guerra de la IA. Y últimamente los Republicanos han sido más entusiastas que los Demócratas.

En el año 2000 Elon Musk fusionó su empresa, X, con la de Thiel, Paypal. Durante 2025 los liberales estadounidenses han fustigado a Musk, acusándolo de ser un traidor anti-ucraniano y pro-ruso, y a Thiel como un agente profundo secretamente alineado con Rusia. Pero Palantir es probablemente la compañía militar estadounidense que más estrechamente trabaja con el ejército ucraniano, y siempre ha destacado que rechaza la cooperación con Rusia o China. Mientras tanto, Starlink, de Elon Musk, denegó el acceso a los operadores rusos de drones a comienzos de 2026, ocasionando serios problemas a su ejército.

La estrategia de IA de enero de 2026 de Pete Hegseth recomienda que EEUU aplique la IA tanto como sea posible en cuestiones militares

Los intereses de semejantes fuerzas en Ucrania son mucho más simples que las holgadas narrativas ideológicas que los Demócratas han difundido. La revista Time titulóun artículo de febrero de 2024 titulado ‘Cómo los gigantes tecnológicos han convertido Ucrania en un laboratorio militar para la IA’, en el que se encuentra esta cita del entonces ministro de Transformación digital y actual ministro de Defensa, Mikhail Fedorov, un gran defensor de Palantir: “Nuestra principal misión es convertir Ucrania en el laboratorio tecnológico mundial de investigación y desarrollo. Es el mejor campo de pruebas para la última tecnología porque aquí puede testarse en condiciones reales”. Karp se mostraba de acuerdo, afirmando que “hay cosas que podemos hacer en el campo de batalla que no podríamos hacer en un contexto doméstico.”


La IA es también una esfera en la que EEUU y la UE, supuestamente antagonistas, se solidarizan. La legislación comunitaria sobre IA excluye las aplicaciones militares y de seguridad nacional de su marco regulatorio. Por lo que parece, la legislación humanitaria internacional es suficiente para regular los abusos de la IA en esa esfera. Mientras, en Washington, en el Departamento de Guerra, la estrategia de IA de enero de 2026 de Pete Hegseth recomienda que EEUU aplique la IA tanto como sea posible en cuestiones militares.

Alemania ya despliega en Ucrania drones militares guiados por IA como parte de un acuerdo entre la principal empresa de IA de Francia y una nueva compañía alemana. Aunque Politico cita fuentes sobre el terreno que sostienen que los drones franco-alemanes han sido muy ineficaces en el campo de batalla ucraniano, la empresa alemana Helsing detrás de ellos ahora está valorada en 12 mil millones de euros y sólo en 2025 obtuvo 12 mil millones en inversiones. En una muestra del desplazamiento masivo de capital de las inversiones civiles a las militares que actualmente se da en Europa, el antiguo director ejecutivo de Spotify, Daniel Ek, y ahora presidente de la empresa, es uno de los principales inversores de Helsing.

Detrás de Trump

Palantir, creada por la CIA, está profundamente implicada en todo tipo de operaciones militares en Ucrania, incluyendo ataques con drones. El propio Karp ha declarado a Time que su software de recopilación de inteligencia asistido por IA es el “responsable de la mayoría de la selección de los objetivos en Ucrania”. Cuanto más militarizada y turbulenta sea la situación, más subirán las acciones de Palantir en bolsa y mayores serán los contratos públicos. Esto significa que detrás de Trump, “el presidente de la paz”, anidan fuerzas escasamente interesadas en que termine la guerra en Ucrania. Puede que ése sea el motivo de por qué Trump, a pesar de su muy cacareado deseo de poner fin “a la guerra de Biden en Ucrania”, no haya hecho a la hora de la verdad nada para presionar materialmente a Ucrania para que acepte las demandas de Rusia. Ucrania depende de Starlink para las comunicaciones militares mucho más de lo que lo ha hecho Rusia, y desconectarla sin duda precipitaría un caos aún mayor en la logística de las líneas de frente para Ucrania que el que supuso el sobrevalorado apagón de Starlink para Rusia en febrero.


Por si alguien dudaba, Karp explicó recientemente a un entrevistador escéptico que él apoya a Trump sobre todo en tres cosas: Israel, Ucrania y la frontera sur (ICE). Teniendo en cuenta la enorme inversión de Palantir en la guerra contra Rusia, puede apostarse a que Karp no está elogiando precisamente sus iniciativas de alcanzar la paz. Es más, a medida que pasan los años, cabe sospechar que las llamadas de Trump a abrir negociaciones no son más que una cortina de humo táctica para engañar a Moscú mientras, simultáneamente, siguen militarizando a Ucrania. Después de todo, esta táctica de abrir negociaciones para distraer de un inminente ataque militar fue precisamente lo que Trump hizo con Irán en 2024 y en 2026. Como quiera que es imposible simplemente bombardear a una potencia nuclear como Rusia, Ucrania, como proxy, es quien se ocupa de hacerlo.

Es interesante pensar en cómo todo esto se relaciona con la supuesta “voz por la paz” en el equipo de Trump, JD Vance. Pero Vance es un conocido hombre de Thiel. ¿Por qué la figura escogida por la empresa militar más agresivamente imperialista de EEUU estaría interesada en la mítica idea de ‘aislacionismo estadounidense’? Probablemente por lo mismo que otros miembros de la esfera de los medios de comunicación de la derecha estadounidense ocasionalmente se presentan como “aislacionistas antiguerra” justo antes de hacer exactamente lo contrario. Después de todo, sabemos por un artículo de The New York Times de diciembre que Trump aumentó enormemente la asistencia en inteligencia de la CIA a los ataques de drones ucranianos contra la infraestructura energética rusa a lo largo de 2026. Se cree que esto es una manera de presionar a Rusia para que “alcance un compromiso” con Ucrania y en consecuencia “termine la guerra”, ¿pero y si no se trata más que de algo que se dice a sí mismo?

Dejando de lado toda la retórica, puede identificarse una continuidad: la CIA y Palantir, una empresa asociada a la CIA, han estado ayudando tanto en la administración de Biden como en la de Trump a Ucrania a librar su guerra contra Rusia.

“La civilización superior”

Todas las partes implicadas comparten una misión común. Palantir, el incondicional defensor de la democracia ucraniana, echó a andar tras el 11-S gracias a Q-Tel, el brazo inversor de la CIA. En una entrevista reciente, Karp admitía con satisfacción que “los primeros contratos” de Palantir “fueron con los servicios de inteligencia estadounidenses”. El medio holandés NRC proporcionaba el siguiente resumen de su ideología en un artículo de noviembre de 2025: “De acuerdo con Peter Thiel y su co-fundador, Alex Karp, EEUU y sus aliados son ‘superiores’ a otras culturas. Estados Unidos sólo puede ‘sobrevivir’ si las empresas tecnológicas, junto con el gobierno, desarrollan la tecnología de IA más puntera para ‘acojonar a nuestros enemigos’, como Karp ha expresado en sus entrevistas. En consecuencia, Palantir no opera ni en Rusia ni en China y proporciona un apoyo incondicional a los aliados de EEUU, incluyendo Israel.”

En una reciente intervención de un manifestante contrario a la guerra, Karp admitió que su compañía ayuda a matar palestinos en Gaza. Con ojos visiblemente chispeantes de placer, Karp añadió que es culpa de los palestinos que “millones sean los tontos útiles” de los “terroristas de Hamás”. En cuanto a su apoyo entusiasta por Ucrania, Karp afirmó que su compañía está cooperando con Kiev “de modos que permiten a David vencer a un Goliat moderno”.

Si el software de Palantir es realmente más efectivo o no debido a su despliegue en el campo de batalla, la narrativa hace que así se sienta, como ocurre con cualquier estratagema publicitaria

Cuando Fedorov dice que Ucrania se ha convertido en el laboratorio militar “del mundo”, se refiere, por supuesto, al Occidente civilizado. Dirigiéndose a los analistas de inversión después de los resultados del cuarto trimestre, Karp declaró que la estrategia a largo plazo de Palantir es “elevar a Occidente a su obvia superioridad innata”. Desde el punto de vista de las cosas de Palantir, esto significa ante todo que EEUU, Reino Unido e Israel, y la UE y Ucrania allí donde es apropiado. El producto de laboratorio de Palantir y ministro de Defensa Mikhailo Fedorov ve otros paralelos con su nación hermana al sur. Tras declarar que “el sector tecnológico será el principal motor de nuestro futuro crecimiento”, explicó a Time que “Israel, un semillero de start-ups tecnológicas, es un modelo”.

Como apunte, me gustaría observar que, en mi experiencia personal, de los “300.000 trabajadores del sector tecnológico, muchos empleados por compañías estadounidenses antes de la guerra” mencionados por Time, muchos tienen simpatías fascistas. Esto significa que muchas de las organizaciones neonazis más notorias de Ucrania, al menos en términos de su columna organizativa, están formadas por gente del sector tecnológico. Basándome en mis interacciones con ellos, ello se debe a que se ven a sí mismos como superiores al resto de la sociedad empobrecida de Ucrania. Para estos techbros ucranianos, la mayoría son ‘bydlo’, borregos estúpidos, demasiado dispuestos a votar por una sociedad democrática “al estilo soviético” o “prorrusa”. Por este motivo “las organizaciones patrióticas” “con conciencia nacional” son necesarias para mantener a una democracia en la que no se puede confiar controlada.


Cierro el paréntesis. Pero al final de este artículo echo un vistazo a las venerables credenciales hitlerianas de la vieja guardia de la que se jacta la rama continental de Palantir. Estas personalidades coinciden con el mayor benefactor de Palantir después de EEUU e Israel, Reino Unido.

“Pro bono”

Palantir posee otras motivaciones más allá del imperativo geopolítico de destruir a aspirantes a rival de la hegemonía occidental. Como cualquier artículo occidental sobre Palantir en Ucrania menciona, la empresa ayuda al gobierno ucraniano pro bono. Éste es, en realidad, un acuerdo muy beneficioso.

De acuerdo con Deborah Fairlamb, la cofundadora de la start-up militar ucraniana Green Flag Ventures, un fondo de inversión, “nadie miraría siquiera a un producto a menos que tenga la etiqueta ‘Probado en Ucrania’ en él”. Para ser justos, Forbes Ukraine entrevistó a tres desarrolladores de un popular software militar ucraniano en 2023 que dijeron que “nadie en las líneas de frente ha oído hablar de Palantir”. Si el software de Palantir es realmente más efectivo o no debido a su despliegue en el campo de batalla, la narrativa ciertamente hace que así se sienta, como ocurre con cualquier estratagema publicitaria. Y si la historia funciona, el dinero llega. Ésta es una de las razones por las que Palantir no necesita cobrarle nada al gobierno ucraniano por sus operaciones sobre el terreno. Consigue más que suficientes contratos de gobiernos occidentales por lo que probablemente sean unos gastos muy bajos en Ucrania. Según un artículo de 2023 de la revista Forbes, el 56% de los ingresos de la compañía procede de encargos gubernamentales.

Y el negocio, sin duda, ha sido floreciente con Trump. Palantir consiguió un contrato de diez mil millones de dólares por 10 años con el ejército estadounidense en agosto de 2025. Mucho mejor que el ya generoso contrato con el Pentágono de 480 millones con Joe Biden en 2024. En una entrevista reciente Karp ha elogiado el entusiasmo de Trump por la IA, comparándolo favorablemente con el de la administración anterior.

Después de que Palantir llevase a cabo una campaña de lobbying en el Congreso para conseguir una mayor financiación, el límite del contrato fue incrementado a 1.300 millones en mayo de 2025. Y el 9 de marzo de 2026 el Departamento de Guerra de EEUU aprobó el Maven Smart System como nuevo programa para planificación de operaciones. El sistema, propiedad de Palantir, tomó el relevo de Anthropic, el sistema de Claude prohibido por Pete Hegseth porque supuestamente intentó aplicar guías éticas para uso militar. Otra victoria gloriosa contra la hidra woke. Uno se pregunta si esto era un ardid publicitario de Claude. En cualquier caso, el estatus mejorado de Maven de Palantir es bueno para el negocio y la guerra. Reuters informa de que Maven ya es el sistema operativo de IA primario para el ejército estadounidense, incluyendo en miles de ataques contra Irán en las últimas semanas.

En 2025 el ejército suizo concluyó que era el momento de poner fin a su cooperación con Palantir, al temer que su información fuese demasiado accesible a Estados Unidos

La última decisión de Hegseth de privilegiar Maven proporcionará a Palantir una financiación estable y a largo plazo, confirmada por el vicesecretario de Defensa Steve Feinberg en su carta del 9 de marzo a los líderes del Pentágono “Es imperativo que invirtamos ahora y con un foco en profundizar la integración de la IA en nuestras fuerzas y que establezcamos un proceso de toma de decisiones facilitado por IA como el pilar de nuestra estrategia”, escribió Feinberg. Todo esto ha cuadruplicado el valor en bolsa de Palantir durante el último año hasta alcanzar los 360 mil millones. En un acto de 2026 de Palantir, el director del Pentágono para IA, Cameron Stanley, mostró cómo se estaba utilizando Maven para fijar objetivos en Asia. “Cuando comenzamos, necesitábamos literalmente horas para hacer lo que acabáis de ver”, declaró.

Salvando a David

Según la revista Time, Palantir comenzó su cooperación con el gobierno ucraniano en el verano de 2022. Existen diferentes fechas de cuándo comenzó exactamente Palantir a trabajar en Ucrania. Las publicaciones occidentales se contradicen las unas a las otras, cada artículo nuevo proporciona una fecha anterior al inicio de la cooperación. Mi sospecha es que la fecha real de cuándo Palantir entró en Ucrania es muy anterior a las proporcionadas. De acuerdo con un artículo del Observer del 22 de marzo de 2026, Palantir se encontraba ya en Ucrania “al comienzo de la guerra” en febrero de 2022. Aparantemente, utilizó material de archivo de cámaras de circuito cerrado de televisión procedentes de las cámaras de tráfico en los puentes de las carreteras para subirlo a la plataforma y detectar las columnas de tanques rusos que avanzaban. Las rutas de drones se cartografiaron en tres dimensiones para evadir la interferencia electrónica de los sistemas de bloqueo de señales enemigos.

Una de las primeras menciones a la actividad de Palantir en Ucrania la encontramos en The Times en diciembre de 2022. No debería sorprendernos, ya que la administración Demócrata en la Casa Blanca estaba más que contenta de que la compañía la ayudase en su guerra con Rusia:

“La exactitud, velocidad y letalidad de los ataques ucranianos se ha incrementado dramáticamente gracias al software desarrollado por Palantir, una empresa tecnológica estadounidense fundada por el multimillonario Republicano Peter Thiel. Quienes han testimoniado la IA en acción no albergan ninguna duda de su poder revolucionario. 'Los rusos están usando su artillería como si fuese la Primera Guerra Mundial, lo que los ucranianos están haciendo es algo completamente diferente’, afirmó una fuente de defensa. ‘Un ejército digital está combatiendo a un ejército analógico. Lo que estamos viendo es que el ejército digital, a pesar de ser una fracción del tamaño del otro, es capaz de superar, y con creces, a su adversario analógico’.

Palantir tiene vínculos estrechos con la CIA, que fue un inversor temprano, y ha abierto una oficina en Kyiv. La empresa desempeñó un papel clave en el Departamento de Sanidad durante la pandemia. Un software llamado Foundry señalaba dónde se estaban terminando las vacunas y los responsables dependían de él para estar al día con los suministros. La empresa de software en Ucrania MetaConstellation se apoya en la inteligencia cosechada de las posiciones de las tropas enemigas por los satélites comerciales, sensores de calor y drones de reconocimiento, así como de los espías que trabajan detrás de las líneas enemigas y los ucranianos de a pie que facilitan las coordenadas de las tropas rusas en la aplicación E-Enemy desarrollada por el país. El software emplea la IA para transformar los datos en un mapa que destaca la situación probable de la artillería, los tanques y las tropas rusas. Un soldado ucraniano usando una tablet puede recibir una lista de coordenadas y, a continuación, dirigir un ataque”.

El artículo termina observando que Peter Thiel es un fan de El Señor de los Anillos, de ahí el nombre ‘Palantir’, las bolas de cristal que todo lo ven de la serie literaria. La historia de Tolkien de occidentales tecnológica y racialmente superiores que combaten a hordas de orcos inferiores es también tremendamente popular en Ucrania, siendo el término ‘orco’ la palabra más común para referirse al enemigo ruso. Esto no se menciona en el artículo de The Times.

En un artículo de finales de 2022 sobre Palantir en Ucrania, The Washington Post afirmaba que la compañía desempeñó un papel clave a la hora de retomar la ciudad de Jersón, la última gran victoria ucraniana de la guerra:

“Los ucranianos disponían de inteligencia precisa sobre por dónde se movían los rusos y la habilidad de lanzar un ataque de precisión desde una gran distancia. Esto fue posible porque tenían la inteligencia sobre la posción del enemigo, procesada por la OTAN desde fuera del país y luego enviada a los comandantes sobre el terreno. Armados con esa información, los ucranianos podían tomar la ofensiva, moviéndose, comunicándose y ajustándose rápidamente a las maniobras defensivas y contraataques rusos. Y cuando las fuerzas ucranianas golpearon los nodos de mando o depósitos de suministros rusos, existe la casi certeza de que recibieron esta información sobre la posición del enemigo de este modo. Mykhailo Fedorov, el ministro de Transformación Digital de Ucrania, me explicó que esta máquina de matar electrónica fue ‘especialmente útil durante la liberación de las regiones de Jersón, Izium, Járkiv y Kyiv’. Lo que hace que este sistema sea verdaderamente revolucionario es que agrega datos de proveedores comerciales.

Usando una herramienta de Palantir llamada MetaConstellation, Ucrania y sus aliados pueden ver qué información comercial está disponible en ese momento en un teatro de operaciones militares dado. Los datos disponibles incluyen un abanico sorprendentemente amplio, desde fotografías ópticas tradicionales a señales sintéticas de radar que pueden ver a través de nubes e imágenes térmicas que pueden detectar la artillería o el fuego de misiles. Para comprobar el abanico de datos disponibles no hay más que visitar Internet. Las empresas que venden imágenes ópticas y de radar de apertura sintética incluyen a Maxar, Airbus, ICEYE y Capella. La National Oceanic and Atmospheric Administration vende imágenes térmicas simples que sirven para detectar fuegos, pero que también pueden registrar explosiones de artillería. En Jersón, por ejemplo, Palantir afirma que cerca de 40 satélites comerciales pasarán por encima de la región en un período de 24 horas. Palantir normalmente usa menos de una docena de suministradores de satélite comerciales, pero puede expandir ese rango para cosechar imágenes de un total de 306 satélites comerciales que pueden concentrarse en un espacio de 3,3 metros. Los soldados en el campo de batalla pueden usar estas tablets para solicitar más cobertura si la necesitan. De acuerdo con un oficial británico, los ejércitos y servicios de inteligencia occidentales trabajan codo con codo con los ucranianos sobre el terreno para facilitar compartir esta información. Un vínculo esencial definitivo en este sistema es la red de conectividad de banda ancha proporcionado desde los cielos por el despliegue de cerca de 2.500 satélites de Starlink volando a una órbita terrestre baja. El sistema, propiedad de la empresa SpaceX de Elon Musk, permite a los soldados ucranianos que quieren subir inteligencia o bajarse información para fijar objetivos hacerlo rápidamente”.

Palantir en Reino Unido y Europa

Según el medio holandés NRC, las operaciones británicas de Palantir son particularmente importantes para la compañía. Londres siempre disfruta interpretando el papel de ser quien mantiene la anglo-alianza transatlántica a salvo. Palantir también mantiene a Washington implicada tanto en Asia occidental como en Europa occidental. Resulta significativo que Reino Unido sea más entusiasta sobre Palantir que sus vecinos continentales. De la misma manera que Londres siempre ha sido el más acérrimo partidario de acelerar la guerra en Ucrania, incluso más que Washington en ocasiones, y no digamos ya Alemania o Francia, pacifistas en comparación.

En 2025 el ejército suizo concluyó a partir de una auditoría que era el momento de poner fin a su cooperación con Palantir, al temer que su información fuese demasiado accesible a unos Estados Unidos trumpianos impredecibles. El resto de Europa parece menos preocupada, pero todo indica que han habido algunas tensiones entre la vieja Europa y el eje Washington-Kiev-Tel Aviv. El flujo de libras esterlinas, con todo, no se ha detenido. En diciembre de 2022, el Ministerio de Defensa de Reino Unido firmó un contrato de 75 millones de libras esterlinas con Palantir. En diciembre de 2025 esa cifra se multiplicó por diez: el Ministerio de Defensa de Reino Unido concedió un contrato de 750 millones de libras esterlinas a Palantir, que se sumaba a un contrato de 1.500 millones de libras esterlinas a la compañía.

Karl destacó la experiencia en Ucrania al hablar del contrato: “Este acuerdo refleja nuestro profundo compromiso con Reino Unido. Se invertirán 750 millones de libras en la tecnología de defensa de IA más avanzada, perfeccionada en el campo de batalla en Ucrania y utilizada ampliamente por EEUU y la OTAN, reforzará la posición de Reino Unido como una de las principales fuerzas armadas que protegen a Occidente de nuestros adversarios y subrayará el estatus de Reino Unido como el país con nuestra mayor presencia después de EEUU”.


Los oficiales militares británicos se han expresado este 2026 de manera muy entusiasta sobre cómo Palantir ha participado en su guerra favorita: “El almirante Sir Tony Radakin, ex Jefe del Estado Mayor de la Defensa de Reino Unido, declaró: ‘La información militar que tiene Ucrania es una de las joyas de la corona de la nación, una que está siendo utilizada en la guerra del futuro y para perfeccionar lo que las empresas de defensa ofrecen, un recurso extraordinario. Palantir actualmente está ayudándolas a minar esos datos y detectar los patrones como parte de la lucha actual. A largo plazo otros la seguirán, y Ucrania debe evaluar cómo saca partido a su gran cantidad de datos’.”

Delta

A comienzos de 2026 Mikhail Fedorov fue nombrado ministro de Defensa de Ucrania. Fedorov se había labrado fama antes como el hombre que hacía de puente en Ucrania a Silicon Valley como ministro de Transformación Digital. En febrero de 2023, Fedorov anunció un acuerdo con Palantir. Los documentos oficiales se centran en los usos civiles de Palantir. Un ejemplo proporcionado, por el motivo que sea, es el apoyo al reasientamiento de refugiados ucranianos, incluyendo 110.000 en Reino Unido. Ese mismo año Palantir también firmó contratos con el Ministerio de Defensa de Ucrania y con su Ministerio de Educación.

Palantir también juega un papel destacado en analizar los datos para decidir qué partes de Ucrania han de desminarse. Incluso United24, el medio financiado por el Estado ucraniano, destaca que estos acuerdos plantean interrogantes éticos, particularmente a medida “que la influencia de la compañía en la trayectoria de recuperación de la nación crece.”

Naturalmente, Palantir no anunció cómo estaba ayudando exactamente al ejército ucraniano. La página de análisis de defensa militarynyi.ua planteaba la hipótesis de que Palantir “proporcionará protección al componente digital del ejército y ayudará a transferir información a un entorno de nube con el apoyo a servidores clave en el futuro.” Esto protegería esta información de los ciberataques rusos y los ataques de misiles a los centros de datos.

Todo ello incluye sin duda el principal programa militar de Ucrania, Delta, oficialmente aprobado por el gobierno ucraniano para su plena integración con el ejército a comienzos de 2023, antes de que se anunciase públicamente el acuerdo con Palantir. Según The New York Times, Delta se creó en 2017 (hay quien dice que en 2016) con la ayuda de representantes de la OTAN: “Más que un sistema de alerta, Delta combina mapas en tiempo real con imágenes de activos militares enemigos, incluyendo cuántos soldados están en movimiento y qué tipo de armas transportan, de acuerdo con los datos oficiales. Todo ello se combina con información de inteligencia –incluyendo satélites de vigilancia, drones y otras fuentes gubernamentales– para decidir dónde y cómo deberían atacar las tropas ucranianas. Ha sido incluido en los ejercicios de instrucción entre el ejército ucraniano y otros planificadores de la OTAN desde 2017”.

Brave1 Dataroom

Brave1, la startup de fabricación de drones creada por Fedorov en 2023, ha estado cooperando con Palantir desde su creación. El 20 de enero Brave1 anunció un nuevo proyecto conjunto con Palantir, Dataroom. Su objetivo es registrar y analizar datos sobre el uso de la inteligencia artificial para fijar objetivos militares. Surgió como parte de la campaña para analizar y mejorar los sistemas de interceptores de drones autónomos y aparentemente se centrará en esta cuestión durante algún tiempo.

Teniendo en cuenta la enorme cantidad de drones rusos producidos y simultáneamente desplegados contra objetivos ucranianos, fijar objetivos de manera autónoma es una necesidad para hacer frente a miles de objetivos. De acuerdo con el comandante en jefe del ejército ucraniano, Oleksandr Syrsky, Rusia puede producir actualmente 400 tipos diferentes de dron ‘Geran’ (su adaptación del iraní ‘Shahed)’ a diario, y planea incrementar esa crifa a un millar de drones diarios. Es interesante señalar que Dataroom parece ser principalmente un proyecto estadounidense y no ucraniano. El programa está construido a partir del propio software de Palantir, que ya incluye bases de datos visuales y térmicas de objetivos aéreos como la adaptación rusa del dron iraní ‘Shahed’. Actualmente se planifica una expansión de esta lista. Las empresas de defensa ucranianas serán capaces de adquirir acceso a Brave1 Dataroom sólo después de rellenar un formulario de conformidad.

Dataroom también tiene como objetivo compartir el algoritmo que genera desde el campo de batalla con sus aliados. Puesto que el programa está básicamente gestionado por Palantir, a quien financia la CIA, con esto no se refiere a que EEUU vaya a tener acceso a la información, porque ya la tiene en cualquiera de los casos. Probablemente se refiera a otros bastiones de la influencia global estadounidense, particularmente quienes se están enfrentando ya a drones de tipo ‘Shahed’, como Israel y, quizá, las fuerzas más “fiables” en el Golfo (probablemente los Emiratos Árabes Unidos).

Fedorov se ha asegurado de congraciarse con sus benefactores: “Estamos agradecidos a Palantir por su asociación tecnológica lanzando Brave1 Dataroom, que contribuirá al desarrollo de nuevos ‘game changers’ basados en la IA. Inicialmente el foco se centrará en la detección e intercepción autónoma de amenazas aéreas.”

Palantir y los neonazis ucranianos

El artículo de noviembre de 2022 de The New York Times sobre los experimentos tecnológicos militares en Ucrania se abría con fotografías del “soldados ucranianos del Batallón de Infantería Sich de los Cárpatos” usando Delta para rastrear objetivos rusos. Esta batallón es la unidad paramilitar neonazi que tradujo el manifiesto genocida del asesino de masas austrialiano Brenton Tarrant al ucraniano en 2019.

Este tipo de tendencias ideológicas no son ciertamente ajenas a Palantir. Su vicepresidente ejecutivo para Reino Unido y Europa no es otro que Louis Mosley, el nieto de Oswald Mosley, el famoso líder de la Unión Británica de Fascistas (BUF) de la década de los treinta del siglo pasado. Por si sirve de algo, Karp se explayó en un reciente entrevista sobre cómo él y Thiel comparten “una visión germánica” del mundo. Mosley, por su parte, ha sido claro en su admiración hacia el laboratorio ucraniano. En un encuentro en Davos en enero de 2026 destacó el carácter único de Ucrania en términos de datos del campo de batalla en tiempo real: “No hay ningún otro país que tenga, tristemente, esta cantidad de datos”. Según Mosley, la decisión de implicarse en Ucrania “fue simplemente una cuestión de pura supervivencia”. ¿Supervivencia para quién? Mosley acostumbra a usar el término para referirse a Ucrania, pero también a la viabilidad del propio Palantir: “Durante los últimos tres años Ucrania ha servido como ‘laboratorio de desarrollo’ de la tecnología de IA de Palantir, explica Mosley. ‘Sólo en escenarios reales puede verse a la hora de la verdad si el software que has construido realmente funciona. Y necesitamos situaciones de combate para mejorar nuestro software’”.

Luego hay conflictos de intereses intrafascistas a tener en cuenta aquí. El abuelo Mosley era tan leal a la OTAN que trató de excomunicar al popular filósofo fascista estadounidense Francis Yockey, quien favorecía una alianza antiestadounidense entre Europa, la Unión Soviética y el Tercer Mundo. Yockey estaba obsesionado con la lucha contra Israel y creía que ciertas ejecuciones en los cincuenta de comunistas judíos en el bloque socialista demostraban que era un aliado de confianza contra el sionismo. El conflicto entre Mosley y Yockey desprende cierto aire al conflicto actual entre los groyper anti-israelíes y anti-Palantir (dependiendo del día) y los derechistas pro-Palantir y pro-israelíes, desde Nick Land a Curtis Yarvin. Yarvin, reconocido como una fuente de inspiración por el vicepresidente JD Vance, argumentó en un texto de noviembre de 2023 que “si no pueden separarse el suelo de la sangre, esto significa que Gaza ha de ser sometida a un genocidio.” En abril de 2024 fantaseó sobre una “nueva Gaza”, vaciada de su población, “desarrollada, por supuesto, por Jared Kushner” y “transformada en un sublime proyecto inmobiliario.” Olvidó mencionar a Ucrania, cuyas propiedades inmobiliarias alojan a cada vez menos población.

Pero nada de esto debería de preocupar a Palantir. Después de todo, menos soldados significa una mayor necesidad de experimentación tecnológica.

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Peter Korotaev es periodista. Colaborador de varios medios de comunicación, escribe regularmente sobre Ucrania en su Substack, Events in Ukraine. Artículo traducido por Àngel Ferrero con permiso del autor.
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