Libia
Situación crítica de los activistas del Convoy Global Sumud detenidos por el señor de la guerra de Bengasi
La Agencia de Seguridad Interna del Este (ISA) de Libia mantiene detenidos a diez militantes del Terrestre Global Sumud desde el pasado 24 de mayo. El jueves 11 de junio, esta agencia, que depende de las Fuerzas Armadas Árabes Libias (LNA) en el este de Libia, anunció que el encarcelamiento de estas diez personas se prorrogará durante 30 días más.
Según han informado desde Flotilla Global Sumud, la decisión de retenerlos por un mes fue tomada por la Agencia de Seguridad Interna del Este “sin la debida notificación a las familias ni a sus representantes legales, y se produce tras una comparecencia previa ante el fiscal sin el conocimiento de las familias ni de los representantes de los voluntarios”.
Beheşti İsmail Songür, portavoz de la Flotilla, denunciaba este domingo que los diez voluntarios detenidos están “siendo sometidos a violencia psicológica y física, así como a torturas por parte de las fuerzas de Haftar”. Este portavoz se refiere a Jalifa Haftar, general y hombre fuerte de la administración del este de Libia. Su Gobierno cuenta con el apoyo estratégico de EEUU, Arabia Saudí, Francia o Rusia, antre otros.
La ISA ha sido señalada por Amnistía Internacional como responsable de muertes bajo custodia, desapariciones forzadas y detenciones arbitrarias. Haftar es una figura clave en el manejo de los flujos migratorios en el trayecto a Europa, en el control del petróleo del país y en el conflicto de Sudán, dado que se le acusa de proporcionar apoyo logístico y militar a las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).
Los complejos equilibrios en Oriente Próximo inciden en el hecho de que la presión por parte de los Gobiernos para la liberación de estos activistas, procedentes de España, Polonia, Estados Unidos, Argentina, Uruguay, Portugal, Túnez e Italia, no haya sido todo lo activa que la situación requiere. Desde la Flotilla se ha puesto en marcha un sistema de correo automático para exigir a los gobiernos con que hagan más para asegurar su liberación.
“Los gobiernos cuyos nacionales se encuentran entre los detenidos ya no deben tratar este asunto como un simple trámite consular”, señalan desde la organización de Global Sumud, “deben actuar de forma pública, urgente y colectiva para lograr la liberación y repatriación de estos civiles no violentos detenidos tras intentar entregar ayuda humanitaria en Gaza”.
Las informaciones sobre el estado de las detenidas han sido escasas, pero sí se ha reportado el inicio de una huelga de hambre —en algunos casos también de sed— que hace temer por su estado de salud. La pasada semana se reportaron desmayos, pérdida de peso, debilidad extrema y deterioro físico, así como una hipoglucemia severa de uno de los activistas que requirió intervención médica de emergencia. Tras esa huelga, las autoridades de Bengasi autorizaron llamadas semanales con las familias y la situación ha mejorado, si bien permanece la incertidumbre sobre cuándo se producirá su regreso.
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