Ali Lmrabet: “En Marruecos el régimen piensa que con el apoyo de Trump y de Israel, nadie puede con él”

El veterano periodista marroquí, quien fuera detenido durante tres días en Marruecos a mediados de julio, reflexiona sobre la persecución en su país contra críticos y activistas, en un marco de complicidad internacional con Rabat.
Ali Lmrabet 2004
Ali Lmrabet en 2004, tras salir de la cárcel en Marruecos. Pedro Armestre
5 ago 2026 07:29 | Actualizado: 5 ago 2026 08:12

Ali Lmrabet (Tetuán, 1959) es un periodista de larga trayectoria, una institución, no solo en Marruecos, donde fundó las revistas Demain (1999), Demain magazine (2001), y Duman (2022) en una apuesta por la libertad de expresión que le costó la censura, siendo cada una de las publicaciones prohibidas y él perseguido y encarcelado en 2003 por sus artículos. Tras una huelga de hambre, Lmrabet fue indultado por el rey en 2004, siendo inhabilitado por diez años para ejercer el periodismo en Marruecos en 2005, tras haber llamado “refugiados” a los refugiados saharauis en conversaciones con la prensa. 

En todo estos años, Lmrabet ha conseguido un gran reconocimiento internacional, ya en 2003, recibió el premio Reporteros sin Fronteras—Fondation de France, nueve años después, RSF también lo incluiría en la lista de los “100 héroes de la información”. En el estado español, el periodista ha sido galardonado con el Premio José Couso a la Libertad de Prensa (2005) o el Premi Veu Lliure del PEN Català (2019).

La detención del periodista y escritor en el aeropuerto de Tánger, el pasado 12 de julio, cuando volvía a Barcelona, ciudad donde reside, levantó todas las alertas y activó rápidamente toda una red de amigos y conocidos, periodistas, activistas, académicos, centrada en su liberación y articulada en el Comité Internacional de Apoyo a Ali Lmrabet. Después de tres días de arresto, Lmrabet fue liberado, pudiendo abandonar el país. 

Cuando hablamos con el periodista, este lleva solo unos días de vuelta en su hogar, y la tragedia fronteriza de Ceuta —que ha dejado ya más de cien víctimas mortales, y a situado al enclave en el centro de la geopolítica mundial— aún no ha sucedido.  Pero muchas de las claves que aborda el veterano comunicador en nuestra conversación ofrecen cierta claridad sobre el camino que está tomando el país vecino, en el que se enmarca también la crisis en la ciudad autónoma.

¿Cómo estás después de la detención? ¿cómo fue encontrarte otra vez detenido en Marruecos? 
Bueno, ya es una costumbre, ¿no? Lo que pasó esta vez es que hubo un maltrato físico al comienzo. Y esto es nuevo. Yo conozco la causa, son unos vídeos informativos que hice sobre unos puntos muy precisos, sobre lo que nosotros llamamos la estructura oculta, que es el estado profundo. Son vídeos que han tenido mucho éxito, algunos han sido vistos 300.000 veces.

Entonces, hay algunas cosas que debieron molestarles. Acabamos de saber oficialmente algo que digo en uno de los vídeos: que la estructura oculta está preparando a una persona precisa para ser jefe de gobierno en Marruecos. Esta persona es Fouzi Lekjaa, que es el presidente de la Real Federación Marroquí de Fútbol y también el ministro de presupuestos, el titular del ministerio que tiene la pasta en Marruecos. Entonces, una de las acusaciones —una de ellas porque hubo como 20— fue que yo explicaba, según datos contables públicos que uno puede consultar, que ese señor trataba financieramente mucho mejor a la policía marroquí que a los otros organismos del Estado. 

Todo está ahí. A mí, mi compañero de El País me dijo, “¿no hay ofensas al Rey?” Y no, no las hay en absoluto. Lo que hay son datos precisos que yo dije y que normalmente no entran en el Código Penal. Entran en el Código de Prensa. Además, yo efectué este trabajo desde Barcelona. No desde Marruecos. No había ido a Marruecos desde el Covid, ya no tengo casi familia en Marruecos porque la única persona con la que tenía mucha relación era mi padre, pero mi padre ya está muerto, ya estaba muerto antes de la pandemia.

Esto no es un estado policial, esto es una república bananera, es una monarquía bananera

Yo hice ese trabajo desde Barcelona, pero ellos hacen lo que nosotros llamamos “represión transnacional” —también lo hacen los chinos o los rusos. Significa que todo ciudadano marroquí, cualquier súbdito del sultán, cuando está radicado en otro país, que es un país democrático, se le puede perseguir. Y no hablo de llamamientos a la revuelta, ni insultos, ni atentado contra el honor de nadie. Basta cuando una persona opina. 

Yo además no opinaba, yo daba datos, hablaba de hechos, hasta el fiscal que me estaba persiguiendo reconoció en un comunicado que yo hacía un trabajo periodístico. Dijo: “Este señor hace un trabajo periodístico y es por eso que le hemos puesto esta querella y esta otra”. Entonces, creo que la historia con esta gente no se va a terminar así, tras ver las acusaciones tan ridículas, o cuando me pidieron que diese mis fuentes. 

Esta transnacionalización de la persecución implica una cierta forma de destierro ¿no? En los días que tú eras detenido, también el rapero y cineasta El Mahdi Lyoubi —quien pasó más de dos semanas encarcelado y no puede salir de Marruecos en espera de juicio— fue detenido en el aeropuerto cuando retornaba a Francia, donde reside. ¿Crees que está habiendo una escalada en la represión?
Yo estoy acostumbrado, dije en uno o dos de mis vídeos que volvería a Marruecos si hay una orden de busca y captura contra mí. Que regresaría a Marruecos para enfrentar a esta gente. Yo lo que no sabía es que había entre 20 y 30 órdenes de busca y captura, es ridículo, con una sola orden de busca y captura puedes arrestar a la gente. ¿Pero 20?  Esto no es un estado policial, esto es una república bananera, es una monarquía bananera. Es increíble.

Todo lo que yo dije puedo probarlo: una prueba es que yo señalé, hace dos o tres años, que la estructura oculta estaba preparando a un señor muy preciso, presidente de la Federación Marroquí de Fútbol, y director general de presupuesto. Repito: Este señor era director general del presupuesto en el Ministerio de Hacienda y Ministro de presupuestos. ¿Cómo puedes ser ministro de una cosa y director general de otra cosa en otro ministerio?

Yo esto lo había explicado detenidamente, pero veo que estaban enfadados con los nombres que hice públicos, por ejemplo, el del consejero real Fouad Ali El Himma y el jefe de todas las policías civiles de Marruecos, Abdellatif Hammouchi. Estaban muy interesados porque di los nombres de esta gente. ¿Hay una querella en nombre de esta gente? Me han dicho que no. Pero entonces, ¿quién me persigue? 

Me persigue la Fiscalía General del Estado, cuando el Código de prensa dice que para ponerte una querella, tiene que ser una persona precisa que diga, “este señor atentó contra mi honor”. Pero esta vez, ¿dónde están los querellantes? No hay querellantes. O sea, el único querellante es la Fiscalía General del Reino de Marruecos. Esto nunca se ha visto. 

¿Ni siquiera intentaron darle una pátina de legalidad?
No, la pátina, como dices tú, de legalidad, fue que querían juzgarme con el Código Penal. Tú puedes juzgar con el Código Penal a un periodista, por ejemplo, que utiliza la violencia, que hace llamamientos a la revuelta, pero entonces ya no  lo juzgas como periodista. Pero tú no puedes juzgar, no solo en España sino en los países donde hay una democracia más o menos consolidada, a un periodista que dice: “Existe una estructura oculta que es esta y esta y esta y esta y esta”, no son ni llamamientos a la revuelta, ni insultos, ni atentados al honor. Lo único que me pueden decir, la única cosa por la que me pueden, digamos, perseguir es si me dicen “usted ha mentido, nosotros no estamos en esa estructura oculta”.  

Te digo una cosa que es la prueba de que yo dije la verdad. En el tema de Pegasus, siete grandes periódicos en el mundo —en España estaba el Confidencial, en Francia estaba Le Monde, Le Figaro— dicen que hay dos personas muy importantes que se ocupan de este tema de espionaje. Las dos personas que yo cité en mis vídeos: El consejero real Fouad Ali El Himma , y el jefe de todas las policías marroquíes secretas y normales, Abdellatif Hammouchi. Entonces, lo que dije yo hace tres años es la realidad y ha sido confirmado por compañeros y grandes medios internacionales.  

Es llamativa esta importancia del responsable del presidente de la federación de fútbol, en el marco de la centralidad que ha cobrado este reporte, tras ver cómo Trump ha gestionado el reciente Mundial, o cómo los Emiratos Árabes, Qatar o Arabia Saudí usan el fútbol como baza política. Las manifestaciones del movimiento GenZ 212 también cuestionaban esta priorización del fútbol. Qué nos dice esta centralidad futbolera del mundo hacia el que vamos. 
El mundo al que vamos es que los jóvenes que han salido para manifestarse. La GenZ 212 que es el indicativo internacional telefónico de Marruecos, y que han salido a manifestarse,  lo que decían en gran parte es que el fútbol está bien, el mundial está bien, pero antes del mundial necesitamos hospitales. Necesitamos escuelas. Necesitamos luchar contra el analfabetismo. El ciudadano marroquí tiene que recuperar su dignidad. El ciudadano marroquí tiene que tener derecho al agua, a beber agua sin restricciones.

Es que tenemos tantas reivindicaciones que nos sacan el tema del mundial, nos hacen lo mismo que hizo Franco en los años 50: el fútbol, el fútbol, el fútbol…  y hacen olvidar a los españoles su situación después de la guerra civil. Eso es lo que estamos viviendo en Marruecos, eso es lo que dijeron los jóvenes. Lo han dicho y lo han vuelto a decir: tenemos tantas prioridades y nos estáis hablando de el mundial.

El Mundial tiene que hacerse en un país donde la gente tenga una auténtica seguridad social. No como en Marruecos que la gente se muere en los hospitales

El Mundial tiene que hacerse en un país donde la gente tenga una auténtica seguridad social. No como en Marruecos que la gente se muere en los hospitales. ¿Por qué explotó el movimiento GenZ 212, porque hubo ocho mujeres embarazadas que se han muerto en las puertas del hospital de Agadir, porque no había sitio para atenderlas. ¿Vas a hablarme del Mundial en un país donde la gente se muere en las puertas de los hospitales y no solamente en Agadir, en todo el país? No tenemos una Seguridad Social digna. No la tenemos, ¿qué hacemos? Existe sobre el papel, pero no te voy a dar un discurso sobre esto. El mejor discurso es ir a Marruecos y entrar en un hospital, vas a ver en qué estado están. 

¿Mundial? perfecto. Pero después de las otras prioridades del ciudadano marroquí. Y eso es lo que decían los jóvenes. Yo, te lo repito, no hago ninguna reivindicación. Mi única reivindicación es poder expresarme libremente y ejercer libremente el oficio de periodista. Yo te digo lo que dicen los ciudadanos marroquíes. Las prioridades nuestras son esas y no el Mundial. 

Es admirable y duro pensar que,  a pesar de décadas de represión contra toda disidencia política, siempre ha habido voces críticas y movimientos de protesta en Marruecos. Se diría que estamos en un momento, en los últimos años, donde se intensifican en paralelo contestación y represión, ¿hacia dónde lleva esto esta tendencia?
La represión siempre ha existido en Marruecos, pero te puedo decir que en los últimos años del tirano Hassan II, el padre del actual rey, hemos vivido unos años de libertades, no sé si porque el Rey Hassan II sabía que se estaba muriendo y llegó a la conclusión de que había que abrir un poco las puertas para que la gente pudiera respirar. 

Ahora nada. Ahora tú escribes una opinión diciendo, por ejemplo, no estamos de acuerdo con la normalización de las relaciones de Marruecos con el estado genocida de Israel y te meten en la cárcel. Te meten en la cárcel. Y una de las acusaciones que me han hecho a mí fue justamente: “usted dijo que el rey de Marruecos impuso la normalización con Israel”. ¿Y quién manda en Marruecos?, ¿quién es el mandamás?

Es que nosotros no somos España. En España el que manda más es el jefe de gobierno, en Marruecos el que manda más sigue siendo el rey. Y lo más escandaloso hoy en día es que hay tantos y tantos presos de opinión. Presos políticos, comenzando por los saharauis, presos políticos del Hirak en el Rif, hay un montón de jóvenes que están en la cárcel simplemente por haber reivindicado derechos constitucionales como estos jovencitos de las movilizaciones de GenZ 212.

Y hay un señor hoy en la cárcel, Mohamed Ziane, que tiene casi 86 años. Un antiguo ministro de Derechos Humanos, un exdecano del colegio de abogados de Rabat, que es español, hijo de una española. Está en la cárcel desde hace casi cuatro años y ha sido completamente abandonado por la presidencia del Gobierno de España y el Ministerio de Asuntos Exteriores de España. Y esas cosas hay que decirlas y repetirlas: Un español de 86 años, está pudriéndose en una cárcel de Marruecos abandonado por estos dos títeres y lo digo y lo repito, títeres, que son Pedro Sánchez y Jose Manuel Albares.

¿Qué implica esta alianza con Israel y con Estados Unidos para cualquier movimiento democrático, cualquier disidencia, en el país?
Ahora supimos que el rey de Marruecos dio el nombre del dictador ese norteamericano, Donald Trump, a una autovía en el país. Ahora tenemos en Marruecos una especie de autopista o autovía que se llama Donald Trump. En Marruecos el régimen piensa que con el apoyo de Trump y el apoyo de Israel, nadie puede con él. Que puede hacer lo que le da la gana en el país. Fuera los derechos humanos, fuera la libertad de expresión, fuera la libertad de opinión. Todo. Ahora Marruecos está envalentonado para hacer lo que le da la gana en el país.

El ex ministro Mohamed Ziane, un español de 86 años, está pudriéndose en una cárcel de Marruecos y Albarés y Sánchez miran para otro lado

Hemos visto que cuando se arrestó al escritor argelino-francés, Boulem Sansal, en Argelia —yo no comparto sus ideas, pero fue arrestado injustamente—  todo el mundo en Francia salió en defensa de este señor. A mí me parece muy bien. Pero nosotros en Marruecos tenemos gente francesa injustamente en la cárcel y nadie sale a defenderla en Francia. Lo mismo en España, como el caso de este señor, de Mohamed Ziane, un español de 86 años pudriéndose en una cárcel de Marruecos, y Albarés y Sánchez mirando para otro lado.

Entonces, el régimen está envalentonado porque estima que con el apoyo de Israel y el apoyo del dictador ese de Washington, pues puede hacer lo que le dé la gana. Esto es lo que estamos viviendo hoy día. Ya te digo, manifestarse hoy en Marruecos y decir: “No estoy de acuerdo con la normalización con el estado genocida de Israel” —que esto, y lo puedo decir porque lo he sentido durante el tiempo que he estado en Marruecos, el 98% de los marroquíes lo piensan— puede provocarte problemas con la justicia y con la policía. 

Marruecos
El menguante margen de libertad de la disidencia en Marruecos
Pegasus, prisión o campañas de difamación, el régimen marroquí no escatima recursos para acallar las críticas a su gobierno.
Marruecos
La puesta en libertad del rapero El Mahdi Lyoubi da un respiro a las voces críticas en Marruecos
En libertad provisional desde el viernes 31, el rapero y cineasta residente en Marsella no podrá salir del país en espera de su juicio que tendrá lugar el 2 de octubre.
Marruecos
Karim El Otmani
“La Generación Z revindica demandas históricas en Marruecos”
Miembro del Comité Central de la Vía Democrática Obrera, una de las principales organizaciones de la izquierda marroquí, el activista, afincado en Terrassa (Barcelona), analiza el contexto del Marruecos actual.
Cargando valoraciones...
Comentar
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra na túa conta.
Cargando...
Cargando...
Comentarios

Para comentar en este artículo tienes que estar registrado. Si ya tienes una cuenta, inicia sesión. Si todavía no la tienes, puedes crear una aquí en dos minutos sin coste ni números de cuenta.

Si eres socio/a puedes comentar sin moderación previa y valorar comentarios. El resto de comentarios son moderados y aprobados por la Redacción de El Salto. Para comentar sin moderación, ¡suscríbete!

Cargando comentarios...