Racismo
Bajo la rueda de los tractores: las jornaleras migrantes en Andalucía siguen sin derechos

Mientras los agricultores se manifiestan por todo el Estado, miles de trabajadoras migrantes en Almería y Huelva siguen sin derechos laborales y habitando asentamientos chabolistas sin alternativa habitacional.
Jornaleras14defebrero2024
Una chabola a medio construir en un asentamiento en Lucena del Puerto (Huelva) Rafa del Barrio

El pasado miércoles miles de agricultores andaluces se manifestaban en el territorio siguiendo la convocatoria que las asociaciones del sector habían anunciado en todo el país. Los agricultores de todo el país se están manifestando, como en el resto de Europa, ante “la grave crisis que afecta al sector agrario, la falta de respuesta por parte de las administraciones y la imposición de unas políticas agrarias que están asfixiando a los agricultores”, exponen desde COAG una de las entidades organizadoras.

Sin embargo, en ninguno de los discursos y proclamas que llevamos semanas escuchando se encuentra la mínima referencia a los miles de trabajadores migrantes que sostienen el campo andaluz. La imagen de una fila de decenas de tractores cortando carreteras nos lleva acompañando durante semanas y nos impide ver los cientos de chabolas de las temporeras que sostienen el campo onubense y almeriense.

Temporeros
Asentamientos chabolistas 25 años de asentamientos chabolistas de migrantes en las zonas freseras de Huelva
La demanda de mano de obra del sector agrario o la ausencia de soluciones habitacionales, entre otras causas, han llevado a la cronificación del chabolismo. El Protocolo suscrito hace un año puede suponer el comienzo de su fin.

“Están pidiendo más derecho para ellos, pero de las trabajadoras que les sostenemos la explotación no hablan nunca, ni nos pagan lo que hay que pagar, ni cumplen el convenio y de hecho dicen que es un problema para ellos, que nos suban el salario mínimo”, señala Ana Pinto de Jornaleras de Huelva en Lucha. A pesar de que los agricultores de la fresa se llevan manifestando varias semanas el sector no para de estar en alza y generar beneficios, según los datos de Freshuelva durante la última campaña 2022/2023 el valor de la producción fresera aumentó un 5% con respecto a la campaña anterior alcanzando el valor de 557 millones de euros. “En Huelva, lo que buscan es cada vez generar más dinero, porque parece que no tienen bastante con los millones de beneficios, porque aquí perdidas hay poca. Aquí cada año hay más hectárea, cada año hay más cultivo”, sostiene Pinto desde JHL.

Este mismo sindicato denunciaba el mismo día de las movilizaciones que Frutas Aimra, perteneciente a ASAJA, entidad que participa en las movilizaciones, ha despedido a una de sus trabajadoras, de origen marroquí, tras torcerse un tobillo trabajando a principios de febrero. JHL también denuncian que ni siquiera la llevaron al médico y que “a punto han estado de mandarla a su país”. Situaciones como estás son el pan de cada día de las más de 10.000 temporeras migrantes, según los datos sobre la llegada anual de mujeres migrantes que proporciona ASAJA, que trabajan en los campos onubenses y que Jornaleras de Huelva en Lucha lleva denunciando desde hace cuatro años. A esto se le añaden muchos otros atropellos de los derechos laborales “incumplen el convenio, no se está pagando el SMI, ni las horas extras, ni el kilometraje, vamos lo de todos los años”, sostiene Pinto.

Las trabajadoras llegan con la promesa de una jornada, y una nómina específica que no se cumple. “Están acostumbrados a llamarte cuando quieran, están obligados a un mínimo de 3 horas y a lo mejor te llaman para una hora al día”, explica Ana Pinto. Fátima trabaja como temporera en Huelva desde hace 6 años y espera desde su chabola en Lucena del Puerto (Huelva) que lleguen días con más trabajo: “ahora no hay trabajo, y lo que hay solo es por una hora y entre ir y venir no ganas nada”.

“Están pidiendo más derecho para ellos, pero de las trabajadoras que les sostenemos la explotación no hablan nunca, ni nos pagan lo que hay que pagar, ni cumplen el convenio y de hecho dicen que es un problema para ellos, que nos suban el salario mínimo”, señala Ana Pinto de Jornaleras de Huelva en Lucha.

Carmen B. Castellano trabaja investigando la situación de las mujeres en los campos de Huelva y Almería en Mujeres en Zona de Conflicto y sostiene que “A las mujeres se les asegura un porcentaje de jornada que muchas veces no se cumple y nosotras creemos que si se trae a la gente a trabajar tendría que asegurar el 100% de la jornada, porque ya estamos haciendo una movilización hacia aquí. Entonces eso es como estamos aquí como para cubrir necesidades, entonces se convierte en un cuerpo de trabajo más que en una persona”.

Según los datos de CCOO en la provincia de Almería, de los más de 50.000 personas que se dedican al trabajo en el campo, el 90% son trabajadores migrantes, una campaña que abarca prácticamente todo el año. “La cuestión es que aquí la gente no es temporera y la gente vive de manera permanente durante todo el año”, sostiene Fernando Plaza, de la APDHA Almería.

Muchas promesas y ninguna alternativa habitacional

Las jornaleras de ambas provincias viven en los más de 80 asentamientos chabolistas que recorren los territorios. Un informe de Andalucía Acoge del año 2022 recoge que el 90% de las personas migrantes que trabajan en Huelva y Almería tienen enormes dificultades para obtener un alojamiento mejor. “Si me ayudara el jefe a tener una cama, mejor porque tengo miedo porque no hay luz y pueden romperme los palets y entrar, y hay gente que se muere”, comenta Fátima desde su chabola.

Desde MZC recuerdan que estos asentamientos no cuentan con los servicios básicos para poder ser habitados: “tienen todos los derechos sin cubrir, no hay agua potable, ni gestión de basura ni electricidad”. Castellano además insiste en la falsa visión que la sociedad tiene de estos espacios “Parece que la gente tiene la culpa de estar metida en los asentamientos cuando no hay políticas reales para la gente que viene a trabajar. Luego no le quieren alquilar, o no pueden permitírselo. Es el pez que se muerde la cola, pero todo el mundo está viviendo de esto”.

La Junta de Andalucía anunció en 2022 la puesta en marcha de un Plan Estratégico para la erradicación del chabolismo, en el que anunciaban una inversión de 3 millones de euros de fondos europeos para alternativas habitacionales. MCZ denuncia que ese plan no le ha llegado a las entidades: “no sabemos cómo van a hacer los planes de erradicación que se está llevando a cabo porque no lo han hecho público porque no quieren que lo veamos las entidades y decirle lo que está mal”. El pacto de Doñana firmado el pasado noviembre por Juanma Moreno y Teresa Ribera también recoge una partida presupuestaria de 32 millones de euros para “La construcción y rehabilitación de viviendas dignas para personas temporeras para su uso durante las campañas agrícola”.

Los colectivos y organizaciones que trabajan en los asentamientos denuncian además que lo único que está haciendo el plan es desalojar asentamientos sin alternativas a pesar de las soluciones que han prometido. El pasado 9 de febrero la Mesa del Tercer Sector de Níjar (Almería) denunciaba el desalojo por parte del Ayuntamiento sin alternativa habitacionales para 25 personas, “desconocemos por qué lo han hecho, cuando la alternativa propuesta de viviendas en Los Grillos no está lista para ser habitada”, ha sostenido la Mesa.

tractores14deFebrero
Tractorada del miércoles 14 de febrero en Sevilla Rafa del Barrio

Hace un año se produjo el desalojo del asentamiento El Walili, el más grande la zona, en el que 450 personas se quedaron sin alternativa habitacional y tuvieron que repartirse por el resto de asentamientos. Una situación similar a la que ocurre en Huelva donde tras un incendio, y suceden varios a lo largo del año en la zona de Palos de la Frontera o Lepe, las autoridades impiden que se vuelva a construir chabolas, lo que hace que se desplace a otros lugares. “Se van a otros sitios, por ejemplo a Lucena del Puerto o a sitios más alejados, de los núcleos urbanos y, por lo tanto, se exponen a una situación de mayor vulnerabilidad”, explica Castellano. Fátima desde su experiencia tras 6 años viviendo en asentamientos cree que esos fuegos los provoca alguien: “Son muy grandes y no se puede hacer nada, alguien los tiene que haber hecho y utilizado gasolina”.

“Parece que la gente tiene la culpa de estar metida en los asentamientos cuando no hay políticas reales para la gente que viene a trabajar. Luego no le quieren alquilar, o no pueden permitírselo. Es el pez que se muerde la cola, pero todo el mundo está viviendo de esto”, sostiene Carmen B. Castellano de MZC

Plaza sostiene que las instituciones argumentan que las entidades tienen un discurso contrario a la erradicación de estos espacios “Creen que tenemos ese discurso de que lo que queremos es que se mantengan los asentamientos chabolistas. Claramente no. El objetivo es que se acabe con ellos, pero no a costa de que se engorden otros y de que la gente tenga que volver a empezar a construir esa miseria, a buscar residuos para montar chabolas. El tema son las alternativas que no se están ofreciendo”.

Las promesas de albergues, residencias y otros espacios llevan siendo anunciadas por años por los consistorios de las distintas alcaldías de las provincias de Almería y Huelva. En algunos casos proyectos como el albergue de Lepe, que ya se encuentra construido, lleva dos años anunciando una apertura que nunca llega. “No ha cambiado absolutamente nada, la gente sigue durmiendo en la calle y no hay nada nuevo”, sostiene Pepa Suárez de la Asociación Multicultural de Mazagón. Además, Suárez añade que no sabe donde ha ido a parar el dinero que anunciaban para solucionar la cuestión de los asentamientos “No han hecho desde que se firmó el dinero con la Agenda 2030, ni un solo alojamiento más”.

A pesar de los años de promesa hoy hay miles de personas que duermen bajo lonas y cartones al lado de los campos de plástico andaluces. “El sistema agroalimentario, es un sistema que sé que se mantiene a costa de la explotación de otros cuerpos” sentencia Carmen B. Castellano al señalar las causas de esta situación. Un sistema que muestra antes las colas y el rugir de los tractores que los palets chocando contra la tierra de quien construye su chabola al lado de montañas de basura al lado de una explotación agraria.

Como recuerdan Ana Pinto y Nazareth Castro en Abramos las cancelas, la lucha de las jornaleras de Huelva por otro modelo de agricultura es esencial poner esta realidad en los discursos para poder enfrentar las desigualdades: “Si las cancelas de las fincas estuvieran abiertas, si fuera visible todo lo que allí sucede y nuestras compañeras contratadas en origen tuvieran libertad de movimiento sería mucho más difícil sostener toda la lista de abusos contra las trabajadoras”. Las autoras también hacen hincapié en señalar al régimen migratorio “son esas otras cancelas, las fronteras estatales y los sistemas fronterizos y legales las que sostienen las enormes desigualdades”.

Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra na túa conta.

Relacionadas

LGTBIAQ+
Lesbofobia El triple lesbicidio en Argentina evidencia el impacto de los discursos de odio
La escasa repercusión mediática de un brutal feminicidio de tres mujeres lesbianas en una pensión de Buenos Aires alerta sobre la normalización de los discursos estigmatizantes.
Pueblo gitano
Pueblo Gitano El caso de Daniel Jiménez, o cómo resistir al antigitanismo desde el derecho
En los últimos meses, la reapertura de los casos de Daniel Jiménez y Eleazar García, ambos fallecidos bajo custodia policial, han supuesto dos victorias en la lucha contra al antigitanismo en el ámbito judicial.
Palestina
Noura Erakat “Nuestra lucha por salvarnos como palestinos es también una lucha para salvar el mundo”
La organizadora y abogada defensora de la Campaña en Estados Unidos por el fin de la ocupación israelí Noura Erakat respondió a las preguntas de Olga Rodríguez para la entrevista de la revista trimestral de primavera de El Salto.
nalaragua
18/2/2024 0:03

Los jornaleros y los inmigrantes sin derechos ni papeles son una de las mayores vergüenzas de esta “democracia de baja calidad”. Que la ministra de trabajo haga su trabajo. Menos sonrisas a la patronal y más legislar derechos que sean vigilados por inspecciones eficientes.

2
0
angel53.sanchez
17/2/2024 11:33

Conozco los campos de invernadero de Almería y no exagero NADA si digo que es la ESCLAVITUD EN EL S.XXI...es indignante y obsceno...Las instituciones tanto estatales,comunitarias y municipales No hacen NADA para que estos migrantes esclavos dejen de serlo ..Esto viene produciéndose desde los últimos años de los 70 y primeeos 80...que las instituciones del PSOE y PP fueron totalmente ineptas para regular un desarrollo sostenible social,economica y culturalmente, pues era un caso inédito de cultivo para gentes que carecian de casi todo...no en vano en esas poblaciones el desarrollo urbanístico es un verdadero caos, donde también existen todas las sucursales de bancos posibles, prostíbulos,coches de alta gama,casas y chalets..Librerías o algo similar no verás ninguna....Coches,chalets, prostíbulos y bancos....
QUÉ hace la Sra.Yolanda...ante está ESCLAVITUD y fraude de estos propietarios????NADA...Menos viajecitos a Roma, a Palestina y que se dé un viaje por los campos de Almería,Huelva....No tienen vergüenza ni la Yolanda, ni el Bonilla,ni Sánchez....que son los que pueden hacer y NO HACEN NADA...
SALUD Y REPÚBLICA!!!!

3
0
Literatura
Día das Letras Galegas As poetas queer ante Luísa Villalta: “A poesía é unha ferramenta para poder cambiar o espazo que habitamos”
Afra Torrado, Cinthia Romero e Lara Boubeta, tres poetas disidentes galegas, xúntanse para reflexionar sobre o seu vínculo coa poesía, a importancia de referentes na literatura e a implicación que ten o Día das Letras Galegas.
Gobierno de coalición
Gobierno de coalición Sumar pisa el acelerador y se anima al choque con Sánchez
En el grupo parlamentario están decididos a aprovechar la crisis de los “días de reflexión” para marcar perfil propio y recobrar iniciativa con medidas de agenda “social y democratizadora”.
LGTBIfobia
Lesbicidio Cientos de personas en vigilia ante la embajada argentina: “Fue lesbicidio”
Una vigilia en el centro de Madrid señala la responsabilidad del gobierno de Milei en el asesinato de tres mujeres lesbianas en Buenos Aires que fueron quemadas vivas el pasado 6 de mayo: “Es el responsable”.

Últimas

Ocupación israelí
Xenocidio Estudantes de Santiago de Compostela arrincan a primeira acampada galega en solidariedade con Palestina
Varias ducias de alumnos e alumnas universitarias concéntranse desde o martes na Facultade de Historia da USC na capital galega para protestar contra o xenocidio cometido polo Estado israelí.
Sanidad pública
Sanidad Pública Madrid ha aumentado un 140% el presupuesto dedicado a privatizaciones sanitarias en la última década
Catalunya lidera el porcentaje de gasto en conciertos, con un 22,6%, seguida de Madrid, con un 12,3%, mientras el nuevo proyecto de ley no blinda los contratos con entes privados.
Entrevista La Poderío
Cristina Consuegra “La cultura es aquello que te posiciona contra la barbarie”
A Cristina Consuegra es difícil encajarla en una cosa. Consuegra es un torbellino de colores que lo lleva to' palante. Lo mismo organiza un festival de cine de índole nacional en los barrios, que la escuchas en la radio, por citar algo. Consuegra es mucha Cristina y Cristina es demasiada Consuegra.
Movimientos sociales
Opinión Garanticemos la autonomía de los movimientos
Hay que establecer unas relaciones sanas de respeto mutuo y de no injerencia con los partidos y sindicatos que postulan un cambio social profundo
Palestina
Acampadas pro palestinas La acampada de la Universitat de València cambia de estrategia
La asamblea anuncia que levanta la ocupación permanente de un espacio del campus y que seguirán realizando acciones de protesta.
Más noticias
Opinión
Geopolítica El efecto mariposa en la geopolítica de nuestro tiempo
El planeta se encuentra inmerso en cuatro encrucijadas, cada una de las cuales por sí misma, tiene la potencia para dislocar el mundo que conocimos.
Genocidio
Derecho internacional Sudáfrica exige que la Corte Internacional de Justicia haga explícita la orden de alto el fuego contra Israel
La campaña de exterminio sobre Rafah centra la audiencia de la Corte Internacional de Justicia convocada por solicitud de Sudáfrica. Los abogados africanos denuncian la “intención genocida” de Israel y piden un llamamiento explícito de alto el fuego.
Sidecar
Sidecar Robert Fico en el punto de mira
La política de Fico, salpicada de conservadurismo y ramalazos contra “la ideología de género”, le ha granjeado muchos enemigos entre los atlantistas liberales europeos por su posición respecto a Ucrania y Gaza.
Medio rural
Enerxías renovables A empresa eólica que explota o monte Acibal segue traballando malia a paralización decretada polo TSXG
A plataforma Amil sen Eólicos e a organización ecoloxista Adega demandan ao Tribunal Superior que dispoña forzas de seguridade pública na zona para verificar que tipo de tarefas están a realizarse e se cumpren co auto de paralización.

Recomendadas

Cuidados
Darcy Lockman “Antes de los niños no hay mucho que hacer y la desigualdad se tolera más fácilmente”
La psicóloga explica con datos en ‘Toda la rabia’ por qué la crianza intensifica la desigualdad en las parejas pese a todos los incentivos para que los hombres cuiden.
Movimiento obrero
Alex Gourevitch “La gran victoria del capitalismo es resignificar la idea de libertad legitimando relaciones de dominación”
Alex Gourevitch, politólogo y profesor en la Universidad de Brown, es el autor del ensayo histórico ‘La República Cooperativista. Esclavitud y libertad en el movimiento obrero’.