Los tribunales dan la razón a los sindicatos: Mercadona usa los pluses salariales como medida de represión

ELA, CIG, CNT o CGT denuncia que la empresa de Juan Roig usa la prima por objetivos como una herramienta para mantener en silencio a la plantilla y penalizar las bajas médicas.
mercadona cig
Trabajadoras y trabajadores de Mercadona en una protesta frente a uno de sus recintos en Redondela. Foto: CIG.

Lo que podría ser un plus en el salario, la prima por objetivos, en Mercadona es lo que determina que haya buenas o malas condiciones salariales. Y pueden estar usándolo para mantener a la plantilla sin reclamaciones, sin representación sindical y penalizando las bajas médicas. “La diferencia entre que te den la prima es cobrar en febrero de cada año 1200 euros o 4.800 euros”, explica a El Salto Virginia González, trabajadora desde 2015 en Mercadona Vitoria. La empleada también explica que ese “regalo” de prima triple se vende como una mejora de salario comparado con la competencia. Es decir, si prorrogateamos las primas un trabajador de Mercadona pasaría a cobrar 1500 mensuales, que superaría el salario de un cajero o reponedor en otras superficies. La trampa, como asegura, es que esa prima puede darla o no en función de la productividad de cada empleado. 

Hasta aquí todo normal. El problema es que han detectado que de forma sistemática esta prima no se da ni a delegados sindicales ni a nadie que haya denunciado por escrito una irregularidad laboral. Virginia lo sabe bien porque justo desde que denunció a la empresa por no respetarse sus horarios de conciliación como madre monoparental ya se le denegaron las primas.  “No logré ganar la denuncia, volví con el horario partido que me impusieron y, no contentos con eso, me empezaron a denegar las vacaciones en las fechas que pedía, los horarios compatibles con el niño, etc. Virginia acabó siendo delegada sindical de ELA y descubrió que lo que le pasaba a ella y en su tienda, pasaba desde hace mucho más en otras. 

“La represión sindical y contra los enfermos es su manera de ser, es constante y continua”, indica a este medio Roberto Pérez, del sindicato CIG. Explica que no se trata de la reacción o valoración de un gerente si no que es “un sistema preparado desde la central”. “Es el día a día del mercadona: vivir en la represión y el castigo continuo”, denuncia y se avala en las sentencias que su sindicato ha logrado. Como una de una empleada de Vigo donde el Tribunal Superior de Xustiza de Galiza condenó por vulneración del derecho de libertad sindical al supermercado o la más reciente sentencia del Tribunal Supremo que anuló varios artículos del convenio estatal -firmado por CCOO, UGT y el Sindicato Independiente la Comunidad Valenciana, considerado una candidatura de empresa por las demás organizaciones-. Uno de estos artículos decía que la empresa podía negarle la prima por objetivos a un trabajador por falta de asistencia, lo que penalizaba las bajas médicas. Algo que el tribunal consideró discriminatorio. 

Lo mismo pasó en Ourense, donde el Juzgado de lo Social declaró nula la decisión de no abonar la prima anual a una trabajadora, condenando a Mercadona a pagar 5.000 euros por este concepto, además de una indemnización de 30.000 euros por daño moral. La sentencia concluye que existió discriminación por motivos de salud y afiliación sindical. “Ya nadie reclama nada porque no se atreve, sabe que perderá la prima”, denuncia Pérez. El delegado de CIG explica que tienen despidos nulos anulados por los tribunales u otros tantos en proceso por represión sindical. También cuenta con sentencias por impedir la actividad sindical a sindicatos que no sean CCOO o UGT. 

CIG denuncia la estrategia del “salario cautivo”, ya que el salario no dependen de las tablas del convenio, si no de la predisposición de la empresa de considerar apto o no apto a cada trabajador

“El objetivo es bloquear que haya candidaturas de los sindicatos combativos, pese a ser mayoría”, indica, en referencia a la estrategia de lo que llama “salario cautivo”, ya que el salario no dependen de las tablas del convenio, si no de la predisposición de la empresa de considerar apto o no apto a cada trabajador. Por eso Pérez explica que no es casualidad que ningún delegado sindical de la CIG de Coruña o de Ourense hayan cobrado las primas de 2025. 

Una estrategia que se consolida y aumenta cada año: lo que empezó como una prima se han convertido en tres y una semana extra de vacaciones. “En lugar de subir los salarios, aumentan las primas”, explica Pérez, que califica de “castigo doble” lo que hacen con los representantes de los trabajadores. “Es discriminatorio, una vez más”, comenta González desde Vitoria y aclara que la semana extra no es “un regalo”, es una regulación de horas extras que hacen de más para cumplir el cómputo anual de horas. Desde ELA sospechan que ha habido una denuncia por esto y el año que viene esa reducción de horas en forma de semana de vacaciones será para todos. 

“Te dicen que si valoran tu forma de trabajar cumples con los criterios para cobrar la prima, pero que sí valoran con quién te juntas o tu forma de pensar", denuncia una trabajadora de Vitoria

La propia trabajadora vasca asegura que conoce casos donde los cargos intermedios “se han ido de la lengua” y han llegado a decir trabajadores que han denunciado que si retiran la queja o si dejan de ser representantes sindicales, les aprueban cobrar la prima. Otras formas han sido más discretas: “Te dicen que si valoran tu forma de trabajar cumples con los criterios para cobrar la prima, pero que sí valoran con quién te juntas o tu forma de pensar, habría que reconducir la situación para volver a cobrar las primas”, explica Virgina González. Algo que, como indica, puede estar cambiando tras las sentencias ganadas, dando avisos antes para poder quitar la prima después sin que puedan ser acusados de “medidas represivas”. 

“La prima de un año se da en febrero del año siguiente. Como las de 2024 las hemos ganado todas las empleadas que denunciamos con ELA, están cambiando de estrategia”, comenta y explica que a ella, en lugar de darle el argumento de que “rema en contra de la empresa” le han acusado de cometer demasiados errores en caja. “Como cajera-reponedora antes estaba en todos los sitios, cobrara, ponía productos, etc. Desde el pasado año solo me ponen en caja y lo han usado la excusa de que cometo errores, como confundir banana por plátano o pasar un producto dos veces, aunque lo anules al momento y no afecte a nadie, ni a empresa ni a clienta”, expone. Ella, que en años anteriores a poner su queja o ser delegada, tenía unas valoraciones excepcionales entiende que es más sencillo ahora decir que no hay prima por errores superfluos que por una baja médica. “Pero si de repente lo hago todo mal, ¿por qué no me echas?”, se pregunta. 

Para la CIG, el convenio es uno de los pilares de esta estrategia empresarial.  Se firmó en 2024 y los sindicatos no firmantes denuncian que solo se modificaron novedades legales, no se llegó a negociar. “Así solo aparece el salario base, que no es lo más importante, ese lo manejan ellos a su antojo”, comenta, algo posible gracias al juego de “eliminar a terceros”, como Roberto Pérez dice que llaman desde Mercadona a no tener representantes “externos”. Dice esto porque asegura que las personas que se presentan como delegados de CCOO y UGT son trabajadores elegidos por la empresa, una especie de “franquicia”. “Son personas que no pintan nada, tienen su propia categoría que es la de gerente sindical, y dependen del RRHH directamente, al que le presentan informe, organigrama, crónica de la visitas que hacen a cada centro, etc”, denuncia y califica de “secta” el entorno laboral de los supermercados de Juan Roig. 

“En Andalucía tenemos actualmente abiertos conflictos con Mercadona, en Málaga y en el Centro de distribución de Antequera, pero antes ya tuvimos en La Carolina, Jaén, Motril, Granada, en Sevilla, Huelva…” comenta a El Salto Miguel Montenegro, secretario general de CGT Andalucía. “Lo de Mercadona es un sistema asfixiante para los trabajadores y trabajadoras, sobre todo cuando la empresa detecta que se han afiliado a un sindicato combativo o algún sindicato de los que no tienen apesebrados”, indica en referencia a los trabajadores que representan a CCOO y UGT. 

“Confirmamos las denuncias de +represión sindical porque CGT las está sufriendo en aquellos lugares donde los trabajadores y trabajadoras deciden organizarse”, explican desde Andalucía

A la presión de las primas de objetivos o las amenazas denunciadas por otros sindicatos, CGT explica el caso de una trabajadora que renunció a seguir peleando y encima tuvo que firmar un acuerdo de confidencialidad. “Respecto a las denuncias que están presentando CIG y ELA nosotros las confirmamos porque CGT las está sufriendo en aquellos lugares donde los trabajadores y trabajadoras deciden organizarse con nosotros como sindicato alternativo”, indica Montenegro. 

Además de la sentencia del Supremo sobre vulneración de derechos fundamentales hay otras contra Mercadona. Como la que lograron desde el sindicato CNT en Utebo (Zaragoza). Allí una afiliada de CNT denunció la situación que sufría de “comentarios vejatorios y presiones continuas” por parte de un superior. El sindicato denuncia que cuando esta lo denunció, la empresa de Juan Roig no activó el protocolo correspondiente. El estado de ansiedad hizo que la empleada fuera dada de baja por un médico. Durante ese tiempo, “la empresa vulneró su intimidad al vaciar su taquilla personal y dejar sus pertenencias a la vista de toda la plantilla, un hecho que la propia Inspección de Trabajo determinó como una vulneración de sus derechos fundamentales”.

En lugar de corregir la situación, la empresa trasladó forzadamente a esta empleada a otra localidad sin tener en cuenta que esta no disponía de carnet de conducir. CNT interpuso una demanda de tutela de derechos fundamentales y una solicitud de extinción indemnizada del contrato. “Mercadona admitió en el acto de conciliación el perjuicio causado y pactó un acuerdo económico con la trabajadora, sin llegar a juicio”, se felicitan. 

Laboral
El Tribunal Superior gallego condena a Mercadona por vulnerar derechos sindicales fundamentales
El TSXG declara la nulidad radical de tres conductas de la empresa y le impone una indemnización de 22.503 euros por daños morales. La CIG convoca una concentración para el 12 de marzo en Vigo.
Cargando valoraciones...
Ver comentarios 1
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra na túa conta.
Cargando...
Cargando...
Comentarios 1

Para comentar en este artículo tienes que estar registrado. Si ya tienes una cuenta, inicia sesión. Si todavía no la tienes, puedes crear una aquí en dos minutos sin coste ni números de cuenta.

Si eres socio/a puedes comentar sin moderación previa y valorar comentarios. El resto de comentarios son moderados y aprobados por la Redacción de El Salto. Para comentar sin moderación, ¡suscríbete!

Cargando comentarios...