Madrid
La manifestación por la educación pública, contra la ley del suelo y la acampada confluyen en Sol
La acampada del 26S comenzó con una treintena de tiendas de campaña, instaladas entre carreras y a toda prisa ante la mirada asombrada de la policía, que pedía instrucciones a sus superiores por teléfono. La llamada para acudir con tiendas y víveres al km 0 difundida a través de las redes sociales, WhatsApp y Telegram dio resultado: en menos de una hora había miles de personas que rodeaban y protegían con su cuerpo un campamento que se había vuelto indesalojable, con más de 150 tiendas y una decisión: no abandonar la plaza, al menos, hasta el martes 29 de septiembre, cuando el Consejo de Ministros debe aprobar el llamado “Decreto Maricarmen”.
La mañana comenzaba en Sol con un taller sobre acción directa, la organización de los turnos de limpieza, asambleas y la organización de la agenda del día, con actividades para niños, talleres de pancartas y presentaciones de libros. El momento clave de la jornada: la llegada de los manifestantes por la educación pública.
Tras los acontecimientos de la noche del 26S, dicen los convocantes de la manifestación, “ambos movimientos muestran así su apoyo mutuo y la lucha conjunta por la defensa de derechos básicos como la educación o la vivienda”.
Con esta marcha, el movimiento docente retoma las movilizaciones del pasado curso, que incluye todos los niveles educativos salvo la universidad. Reclaman ratios que “permitan una atención individualizada y un acompañamiento de calidad”, plazas, personal y salarios dignos para la etapa 0-3, más recursos para educación especial, la recuperación del poder adquisitivo del profesorado y el fin de la “segregación escolar” con el reclamo de una educación pública que garantice la igualdad de oportunidades para toda la población.
La manifestación educativa de este domingo, que ha reunido a más de diez mil personas, está concebida como una demostración de fuerza de cara a la huelga convocada en todas las etapas para el 14 de octubre. La huelga, que fue acordada por la comunidad docente el pasado mes de junio en una asamblea unitaria, está impulsada por casi una decena de sindicatos, desde CCOO, UGT y STEM hasta CGT Enseñanza Madrid, la sección sindical de CNT en la educación pública, Solidaridad Obrera y el Sindicato de Estudiantes. También promueve la huelga la Asamblea Menos Lectivas, movimiento surgido en 2023 contra los recortes, que se encuentra en el epicentro de las movilizaciones que han tenido lugar a lo largo de los últimos años, así como los colectivos Queremos FP y Educación Especial Digna.
También en Sol ha coincidido la manifestación convocada por la Federación de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), Ecologistas en Acción y Plataforma Ecologista Madrileña, entre otros colectivos sociales, contra la LIDER, siglas de la ley de suelo autonómica impulsada por el Gobierno regional de Isabel Díaz Ayuso. Desde prensa de la FRAVM confirman que la sintonía con los objetivos de la acampada y la manifestación educativa es “absoluta” y se manifestarán juntos a partir de las 12h. El proyecto, que actualmente se encuentra en tramitación parlamentaria, “facilita pelotazos especulativos a costa de las dotaciones públicas y de la calidad de las ciudades y pueblos, reduciendo las garantías medioambientales”. Al mismo tiempo, tal como denuncia la Coordinadora Madrid con la LIDER, formada por un centenar de colectivos, la nueva ley del suelo “no contempla medidas en favor de la limitación de precios de la vivienda ni de la existencia de vivienda pública social”.
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