Universidad
Una campaña europea exige la retirada de Israel de la convocatoria universitaria Horizon
Las empresas israelíes involucradas tanto en el genocidio en Gaza como en la ocupación y apartheid de los territorios palestinos continúan recibiendo financiación del proyecto Horizon Europe. Este programa marco de investigación e innovación de la Unión Europea seguirá previsiblemente, en su edición 2028-2034, subvencionando a entidades vinculadas directamente con el sionismo e incluso incrementará su presupuesto hasta los 175.000 millones de euros.
Así lo han denunciado este mes los integrantes de la iniciativa internacional Israel out of Horizon Europe, capitaneada por seis redes de universidades del marco europeo, entre las que se encuentran la French Association of Academics for Respect for International Law in Palestine (Aurdip), Belgian Academics and Artists for Palestine (BA4P), British Committee for the Universities of Palestine (Bricup), Dutch Scholars for Palestine (DSP) y la irlandesa Academics for Palestine. Todas ellas se han organizado en los últimos meses para presionar a la Comisión Europea (en concreto a la Comission for Startups, Research and Innovation, encargada de decidir qué entidades participan) para que tome cartas en el asunto cuanto antes.
Además, aseguran, la presencia de entidades israelíes rompe con cualquier clase de neutralidad en la ciencia, debido que empresas como Elbit Systems y Israel Aerospace Industries (las principales suministradoras de armas del ejército israelí) reciben cuantiosas subvenciones gracias a este programa. Concretamente Elbit, como ya revelaba en 2024 Al-Jazeera, “Ha recibido subvenciones para cinco proyectos en el marco del programa Horizon 2020 por un importe total de 2,2 millones de euros (2,3 millones de dólares)”.
Entendiendo que la pugna contra la complicidad europea debe escalar al ámbito trasnacional e ir más allá de las acciones organizadas en cada ciudad, la campaña tiene por objeto sostener acciones directas, coordinadas y paralelas en los próximos meses. La última de ellas tuvo lugar el 27 de marzo en más de 20 ciudades de forma simultánea bajo el lema “Aquí empieza el genocidio”. En Madrid, una de las localizaciones donde se llevó a cabo la acción, las activistas propalestina ocuparon el bulevar junto a la delegación de la Unión Europea y desplegaron una pancarta de 36 metros cuadrados junto a una bandera palestina, que fue colgada de uno de los puentes colindantes.
Aquella protesta multitudinaria sucedió a la desarrollada por la misma red el 12 de diciembre, también de forma coordinada en 24 ubicaciones de Europa, para denunciar la connivencia de la UE con los actores del conflicto a través de este programa marco. “En la mayoría de ciudades se produjeron concentraciones en el exterior de los edificios de la delegación europea, algunas en las universidades, la delegación de la Unión Europea en Estocolmo se ocupó con tiendas de campaña y hubo incluso una detención, pero hubo acciones muy diversas entre sí”, traslada a El Salto un integrante de la Acampada por Palestina Madrid, una de las dos organizaciones españolas que están presentes dentro de la red europea, junto con la Red Universitaria por Palestina. En Madrid la movilización ciudadana tuvo lugar en la sede del Parlamento Europeo en la capital.
Según afirman en un reciente artículo las integrantes de Israel out of Horizon en España, el proyecto transfiere a Israel casi seis veces más dinero por habitante que a Alemania, Francia, Italia o España
En ambas fechas la repercusión mediática y social que tuvieron las movilizaciones fue limitada. Sin embargo, allanaron el camino para construir una sólida infraestructura llamada a ejercer presión y marcar agenda política a partes iguales. “No solo queremos estar respondiendo a cada urgencia sino anticiparnos e generando algo coordinado a largo plazo entre decenas de grupos. Es muy pertinente que estemos presionando cada vez más a medida que se acerca 2028 y se apruebe el próximo programa de Horizon, en una mentalidad de escalada durante los próximos meses y de cara al año que viene”, desliza el activista.
Las activistas, por tanto, pretenden expulsar a Israel de la edición actual (2020-2027) y evitar que participe en la próxima, de 2028 a 2032, a través de la acción directa no violenta. Con el programa marco Horizon 2020 se destinaron casi 77 mil millones a investigación entre los años 2014 y 2020; su edición actual (2021-2027), ha incrementado el presupuesto hasta los 95 mil millones de euros. Además, según afirman en un reciente artículo las integrantes de Israel out of Horizon en España, el proyecto transfiere al Estado sionista casi seis veces más dinero por habitante que a Alemania, Francia, Italia o España.
Aunque esta ofensiva la están liderando estudiantes de toda la comunidad europea, las participantes hacen hincapié en que Horizon implica a más actores que simplemente las universidades: también se benefician de él empresas, instituciones públicas y de centros de investigación como el CSIC.
Por el momento, la fuerza motriz del movimiento ha logrado que la Universidad de Gante saliera definitivamente del proyecto Osteonet, que establecía una colaboración con socios israelíes. “La Universidad de Gante se ha retirado oficialmente del proyecto de investigación europeo Osteonet. Se trata de la primera vez que la Universidad de Gante se retira de una colaboración en curso con un socio israelí que ha recibido una valoración negativa”, afirmaba la institución académica en un comunicado público el pasado mes de marzo. Esta es la única universidad que ha logrado retirarse de un proyecto europeo en curso basándose en su política de derechos humanos, algo que sin duda supone una victoria histórica para el movimiento estudiantil internacional por Palestina.
Proyecto Hera sobre drones
Las universidades españolas que integran la iniciativa han señalado recientemente la particular responsabilidad de la Universidad Politécnica de Madrid, que colabora mediante el proyecto Hera con la empresa estatal hebrea Israel Aerospace Industries (IAI), “proyecto por el cual la empresa armamentística recibe alrededor de 300.000 euros para investigar acerca de drones”, señalan en nota de prensa. En su descripción oficial del proyecto, la Comisión Europea destaca que Hera (cuyo recorrido finaliza en diciembre de 2026) desarrollará aviones regionales respetuosos con el medio ambiente y que gracias a los aviones de los que dispone esta empresa podrán operar “en el ámbito de la movilidad aérea regional y de corto alcance a mediados de 2030, en trayectos típicos de menos de 500 km”.
Sin embargo, los fondos destinados al proyecto acaban beneficiando directamente a la industria de la guerra israelí al engrosar las arcas de las empresas que participan en él, punteras en el sector de la defensa: Como subrayan desde Delàs, IAI fabrica drones, radares, aviones de combate, misiles y sistemas antimisiles, sistemas de defensa, satélites, lanzaderas espaciales y otros sistemas de uso bélico. Los activistas indican que es a día de hoy la empresa que más dinero se lleva gracias al programa, ya que tiene 19 proyectos, “muchos de ellos activos ahora mismo, con lo que se ha llevado gracias a los programas Horizon 13.826.962 euros”.
Una investigación del Centre Delàs revela que la Politécnica ha participado hasta en cuatro proyectos imbricados dentro del programa Horizon y vinculados a la armamentística sionista. También lo hacen otras universidades del Estado español: “Es alarmante que la copartícipe israelí de la Universidad de Burgos, en el proyecto FreeMe, y de la Politécnica de Madrid en los proyectos GAM-2020-AIR y HERA, sea la empresa estatal Israel Aerospace Industries, fabricante de armas. También son copartícipes israelíes organismos públicos como la Universidad de Tel-Aviv, que colabora con la Universidad de Navarra en el proyecto Engage y el Ayuntamiento de Jerusalén, que colabora con la Politécnica de Madrid en el proyecto Sunrise”, denuncia el estudio.
La Universidad de Barcelona, por su parte, ha participado en consorcios como Iliad (2022-2025), Water-Mining (2020-2024), Kaleidos (2024-2026) y ClearFarm (2019-2024) que implican a partners israelíes, algunos ligados a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
En marzo de 2024, el eurogrupo The Left envió una solicitud al Parlamento Europeo a través de la cual exigía la “suspensión inmediata de los fondos de la UE (FED) destinados a la empresa militar estatal Israel Aerospace Industries” después de que Delàs hiciera público que se trata de “el mayor fabricante y exportador israelí del sector aeroespacial y de defensa, con unas ventas de armas estimadas en 4.100 millones de dólares solo en 2022, uno de los pilares tecnológicos militares del actual genocidio en Gaza y de las políticas de ocupación militar y apartheid”.
La presencia de otros proyectos como Mellanox (ahora dentro del grupo Nvidia), que desarrolla en la UC3M tecnologías 5G, ha encendido las alarmas entre los activistas propalestina y organizaciones internacionales
Lo mismo ocurrió en la última edición de Horizon con el proyecto Roxanne. Esta empresa produce tecnologías del habla y del lenguaje, reconocimiento facial y procesamiento del lenguaje natural (una subdisciplina de la IA), además de aplicaciones militares. El proyecto de investigación e innovación transcurrió en el marco del programa Horizon 2020 y fue dirigido por el Instituto de Investigación Idiap. A priori, como alegaban desde la Comisión Europea, el proyecto se centró en el análisis “de redes delictivas respetuoso con la privacidad, potenciado por tecnologías de IA”.
En la edición actual, la presencia de otros proyectos como Mellanox (ahora bajo el nombre de Nvidia), que desarrolla en la UC3M tecnologías 5G, ha encendido las alarmas entre los activistas propalestina y organizaciones internacionales, por tratarse de tecnologías de doble uso usadas por el Ejército sionista. Recientemente fue alabado en medios israelíes por “apoyar a los soldados de la reserva que participan en los desafíos actuales de la realidad israelí”. En la Politécnica, el proyecto Smarty (activo hasta mayo de 2027), participado por esta entidad, “garantiza mediante el uso de novedosos aceleradores para comunicaciones resistentes a la computación cuántica, computación confidencial, perímetros definidos por software y formación de enjambres, lo que ofrece múltiples capas de seguridad”.
Conseguir la ruptura del Acuerdo de Asociación UE-Israel
“Hay que pelear para que a Israel no se le siga permitiendo financiar tecnologías de doble uso con las que lleva a cabo acciones criminales a través de este programa”, comenta a este medio María José Lera, miembro de la European Coordination of Committees and Associations for Palestine (ECCP). Esta plataforma, que se dedica entre otras cosas a la difusión de las acciones de Israel out of Horizon, engloba a 46 organizaciones europeas lleva defendiendo desde que se constituyeron el fin del Acuerdo de Asociación entre Israel y la UE del año 1995. Sin éste, alegan, no sería posible la financiación de empresas sionistas por medio de este Horizon Europe. Tanto España como Irlanda solicitaron el pasado mes de junio la ruptura inmediata del acuerdo con Israel debido a sus violaciones sitemáticas del derecho internacional, aunque las instituciones europeas no han dado su brazo a torcer por el momento.
"El desarrollo de la investigación militar viene de las universidades y por tanto colaborar con ellas es colaborar con los crímenes internacionales”, destaca Irina Fernández Lozano
Fuera del marco político, organizaciones como Amnistía Internacional han presionado por su lado, en su caso apelando al cumplimiento del artículo 2 del Acuerdo firmante. Este establece que el “respeto a los derechos humanos y los principios democráticos constituyen un “elemento esencial” del mismo. “En medio de testimonios abrumadores de crímenes atroces y otros abusos flagrantes contra los derechos humanos de la población palestina en todo el Territorio Palestino Ocupado (TPO), una revisión creíble únicamente puede llegar a una sola conclusión: que Israel incurre en un incumplimiento grave del artículo 2”, alegaban.
No son pocas las voces de la comunidad académica que acusan directamente a las instituciones europeas por mirar hacia otro lado frente a los crímenes de lesa humanidad cometidos por el régimen de Tel-Aviv. “Israel es el niño mimado de la Unión Europea, es un Estado donde las universidades tienen una unión intimísima con el ejército, un conglomerado académico-militar que ha quedado más que demostrado. El desarrollo de la investigación militar viene de las universidades y por tanto colaborar con ellas es colaborar con los crímenes internacionales”, destaca Irina Fernández Lozano, miembro del la Red Universitaria por Palestina en el nodo UNED.
Asimismo, muchas empresas israelíes participantes no se ajustan a los requisitos éticos que exige la Comisión Europea y que aparecen pormenorizados en el portal informativo del programa: Algunos de estos parámetros éticos incluyen que un proyecto de Horizon Europe deberá ser de aplicación exclusivamente civil (no militar) y respetar los principios éticos, de seguridad y de respeto al entorno que marca la legislación nacional, de la Unión Europea e internacional. Aunque los programas de financiación científica se destinan a proyectos de I+D del ámbito civil, las empresas que participan en tales proyectos producen material que acaba destinándose a defensa.
Muchas empresas producen todo tipo de arsenal militar que es “probado en combate” y sistemas tecnológicos de doble uso como drones o radares que luego son empleados contra la población palestina. Europa, por su parte, se beneficia del progreso tecnológico israelí y lo promueve a través de distintas financiaciones como Horizon: “Israel tiene un papel como laboratorio militar y de diferentes tipos de tecnologías para Occidente. Europa está ahora en un proceso de querer invertir mucho más en su defensa, quiere tener relaciones con empresas como Elbit”, establece un integrante de la Acampada por Palestina Madrid. Esta connivencia que favorece en primera instancia el rearme europeo pone de manifiesto, aseguran los activistas de la campaña, “la doble vara de medir de la Unión Europea y de los estados cuando están hablando de embargos de armas y de muchas políticas a favor del pueblo palestino”.
Empresas que violan los criterios éticos del programa marco
Ante este contexto nada halagüeño para la paz, varios representantes del ECCP enviaron el pasado junio una carta abierta al Comisionado de Startups, Investigación e Innovación de la UE exigiendo la suspensión de la participación de Israel en el Programa, tal y como ocurrió con Rusia una vez estalló el conflicto con Ucrania en 2022. “Algunos proyectos en los que participaban entidades israelíes incluían tecnologías militares y de seguridad de vanguardia. Estas tecnologías desempeñan un papel fundamental en la represión, la vigilancia masiva y el control de la población palestina, y permiten el mantenimiento de la ocupación, la colonización y el apartheid”, describe el escrito.
En él acusan a la Comisión Europea de ignorar deliberadamente el doble uso de estas tecnologías en los controles éticos de la UE: “Un ejemplo flagrante de este tipo de proyecto de doble uso es el proyecto Horizon Herwingt (en marcha hasta octubre de 2026) que cuenta, además de con Israel Aerospace Industries (IAI), con dos participantes industriales que mencionan claramente aplicaciones militares”, detallan, alegando además que “el carácter de doble uso, que ya era evidente en la descripción del proyecto y disponible públicamente en el sitio web de la UE”.
También está en marcha el proyecto Multispin.AI, que cuenta con una subvención de 3.1 millones de euros de la UE. Desde la Comisión Europea se describe como un proyecto que “pretende alcanzar una eficiencia sin precedentes de dos mil tetraoperaciones por segundo y vatio utilizando coprocesadores neuromórficos avanzados de inteligencia artificial” aunque en él participa la Universidad hebrea de Bar-Ilan, con una larga trayectora de investigación militar.
Durante estos meses todavía se está negociando la cuantía y los criterios de participarión de la próxima edición, aunque se espera que sigan la tónica de las anteriores. Para Fernández, en base a todo esto, “las instituciones europeas deben romper el acuerdo de asociación por el incumplimiento flagrante de las cláusulas de derechos humanos que supeditan esa colaboración”. De hecho, la Resolución aprobada por la Asamblea General el 18 de septiembre de 2024 establece que todos los Estados tienen la obligación de no reconocer como legal la situación derivada de la presencia ilegal de Israel en el Territorio Palestino Ocupado y de no prestar ayuda o asistencia para mantener la situación creada por la presencia continuada de Israel en el Territorio Palestino Ocupado.
Esto conlleva, en la práctica, “abstenerse de entablar relaciones económicas o comerciales con Israel en lo que respecta al Territorio Palestino Ocupado”. Entre 2021 y 2024, según alega el grupo de presión israelí ELNET, cuya labor se centra en estrechar vínculos entre Israel y la UE, investigadores y empresas israelíes obtuvieron más de 1.100 millones de euros en financiación de Horizon Europe. “592 millones de euros para 605 investigadores, 228 millones de euros para 386 empresas y 95 millones de euros para 40 pequeñas y medianas empresas (pymes), así como 242 millones de euros para start-ups y pymes israelíes”, trasladan en su escrito Por qué es importante que no nos echen de Horizon.
En el mismo alegan, conscientes de que tras el genocidio una amplia parte de la opinión pública desea romper vínculos con empresas sionistas, que “excluir a Israel de estos proyectos no es solo un gesto simbólico, sino una herida autoinfligida al tejido de innovación de la UE, a sus aspiraciones en materia de transición ecológica, soberanía digital y crecimiento resiliente”. Incluso afirman que mantener lazos de cooperación con Tel Aviv es una decisión estratégica para la comunidad europea en términos de competitividad tecnológica. “La reciente propuesta de la Comisión Europea de suspender parcialmente la participación de Israel en Horizonte Europa provocaría profundos retrocesos a largo plazo en la innovación científica”, soslayan. Las organizaciones estudiantiles que han promovido la iniciativa Israel out of Horizon presentaron el pasado 23 de junio una petición a la Comisión Europea para que suspendiera “todas las relaciones con las instituciones de investigación israelíes y revoque la condición de Israel como país asociado al programa marco”. También solicitaron que asuma el liderazgo en la reconstrucción de las universidades e instituciones palestinas destruidas por Israel.
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