Laboral
Los trabajadores de Correos vuelven a movilizarse por la falta de plantilla y por calor extremo
La CGT vuelve a sacar el conflicto de Correos a la calle este miércoles en una convocatoria para manifestarse frente al centro directivo de la empresa pública en Madrid. La movilización llega en uno de los momentos más delicados del año para la plantilla: la segunda quincena de julio, con miles de trabajadores y trabajadoras de vacaciones y una carga de trabajo que, denuncian, continúa recayendo sobre unas plantillas cada vez más reducidas. La manifestación se produce después de que la empresa rechazara las principales reivindicaciones planteadas por el sindicato durante el proceso de mediación abierto tras la convocatoria de huelga y sin que, según la organización, exista una negociación real.
“Convocar una movilización en la segunda quincena de vacaciones ya es un síntoma de que las cosas no están bien”, afirma Mario Murillo, secretario de Comunicación de CGT Correos. El sindicato asegura que la respuesta de la plantilla está siendo positiva pese al desgaste acumulado tras las huelgas del año pasado. “Hay muy buena recepción por parte de la plantilla”, explica Murillo, aunque reconoce que buena parte del personal temporal no secundará la protesta y otros tantos estarán de vacaciones. “Las huelgas del año pasado siguen pesando en el bolsillo de muchos compañeros y compañeras, pero la dirección no se mueve y eso genera todavía más desgaste”, indica, como otro de los principales problemas. Otro más es la ola de calor, que tendrá uno de sus picos más graves este miércoles precisamente.
Desde la organización sindical sostienen que el conflicto permanece completamente bloqueado. “La realidad es que negociación no está habiendo. Cuando hicimos la convocatoria de la huelga hubo una mediación donde la empresa rechazó todos los puntos que pedimos”, denuncia Murillo. “Tenemos claro que llevamos ya un mes de periodo vacacional, las plantillas están bajo mínimos y aún queda mucho verano”, insiste.
La concentración vuelve a poner el foco sobre una de las principales denuncias que la CGT lleva meses trasladando: la falta de cobertura de las vacaciones, el aumento de las sobrecargas de trabajo y el deterioro del servicio postal. En movilizaciones anteriores el sindicato ya advirtió de que la reducción estructural de plantilla, unida al crecimiento de la paquetería y a la reorganización impulsada por la dirección, estaba provocando repartos cada vez más extensos, mayor presión sobre las carteras y carteros y retrasos en la prestación del servicio público.
El sindicato destaca que aunque existe una legislación, continúa sin garantizar una protección efectiva para quienes desarrollan su jornada bajo temperaturas extremas
Murillo asegura que el malestar ha ido creciendo con el paso de los meses. “La idea es intentar aglutinar el malestar que hay en la plantilla, rabia incluso, porque vemos que por arriba hay una vida de opulencia mientras la plantilla está trabajando en peores condiciones y más aún durante las olas de calor”.
Precisamente el calor vuelve a situarse en el centro de las reivindicaciones sindicales. España atraviesa otro verano marcado por episodios de temperaturas extremas y los sindicatos recuerdan que, aunque la normativa obliga a adaptar el trabajo cuando existe riesgo para la salud, la aplicación práctica sigue siendo insuficiente en numerosos sectores con actividad al aire libre. En otras denuncias, ya se destacó que aunque existe una legislación, continúa sin garantizar una protección efectiva para quienes desarrollan su jornada bajo temperaturas extremas, especialmente cuando las empresas mantienen criterios rígidos que no se adaptan a la evolución real de las alertas meteorológicas.
"Una de las propuestas que hemos hechos es que las horas de reparto estén sujetas a la alerta de la AEMET, no a una hora concreta”, explica Mario Murillo
En Correos, la CGT denuncia que no se ha producido ninguna mejora respecto al verano pasado. “No ha habido avance en los protocolos contra el calor extremo”, afirma Murillo. El sindicato volvió a presentar las mismas propuestas que ya trasladó en 2025 durante la revisión del protocolo interno, pero, según explica, fueron rechazadas nuevamente. “Una de ellas es que las horas de reparto estén sujetas a la hora a la que finalice la alerta de la AEMET, no a una hora concreta. Puede ocurrir incluso que la alerta termine antes que el horario fijado por el protocolo”.
El problema, añade, es que la realidad sobre el terreno desborda las previsiones del protocolo. “Hablas con las compañeras de Andalucía y te dicen que a las doce de la mañana, cuando el protocolo todavía permite repartir, ya hay cuarenta grados”. El sindicato recuerda además que la edad media de la plantilla ronda los 53 años y que numerosos trabajadores y trabajadoras superan los 60, un factor que incrementa la vulnerabilidad frente al estrés térmico. En los últimos veranos España ha registrado varias muertes laborales relacionadas con el calor extremo, un fenómeno que sindicatos y especialistas vinculan al incremento de las temperaturas derivado del cambio climático y a la insuficiente aplicación de las medidas preventivas.
Es una vulneración del derecho de huelga y también del servicio que han pagado los ciudadanos", sostiene CGT, que han detectado que se ha anulado el reparto a domicilio.
La organización también denuncia lo que considera una vulneración del derecho de huelga durante los últimos paros. Murillo pone como ejemplo la Unidad de Reparto 21 de Villaverde, en Madrid. “El caso más claro lo hemos visto allí. Hicieron cuatro días seguidos de huelga y, cuando se reincorporaron, comprobaron que no había paquetería acumulada”, relata. Según explica, la plantilla investigó cómo había sido posible mantener el reparto sin personal suficiente y obtuvo una respuesta que consideran especialmente grave.
“Se contactó con otras unidades y nos dijeron que, sin sacar la paquetería a los domicilios, se había indicado a la gente que fuera a recogerla directamente a la oficina porque los carteros estaban en huelga. Es una vulneración del derecho de huelga y también del servicio que han pagado los ciudadanos”, sostiene. La CGT ha denunciado los hechos ante la Inspección de Trabajo y recuerda que un caso de características similares ocurrido en Córdoba ya fue reconocido por la Inspección como una vulneración del derecho fundamental de huelga.
Para el sindicato, este tipo de actuaciones vacían de contenido el sacrificio económico que supone participar en los paros. “Hay compañeros que han perdido 280 euros por hacer huelga y luego la empresa vulnera ese derecho. Al final ese esfuerzo se queda en agua de borrajas”, lamenta Murillo.
La concentración de este miércoles pretende volver a visibilizar un conflicto que la CGT considera lejos de resolverse. El sindicato insiste en exigir la cobertura de las vacaciones, el refuerzo de las plantillas, mejoras reales en los protocolos frente al calor extremo, el respeto al derecho de huelga y la apertura de una negociación que, por el momento, considera inexistente. Mientras tanto, denuncian, el verano vuelve a convertirse en el escenario donde confluyen los principales problemas estructurales del servicio postal: menos personal, más carga de trabajo y jornadas al aire libre bajo temperaturas cada vez más extremas.
Laboral
El verano reabre el conflicto en Correos: CGT convoca huelga por la falta de plantilla y el calor
Laboral
Cuando el calor mata en el trabajo: la ley existe, pero sigue sin proteger a quienes trabajan al sol
Para comentar en este artículo tienes que estar registrado. Si ya tienes una cuenta, inicia sesión. Si todavía no la tienes, puedes crear una aquí en dos minutos sin coste ni números de cuenta.
Si eres socio/a puedes comentar sin moderación previa y valorar comentarios. El resto de comentarios son moderados y aprobados por la Redacción de El Salto. Para comentar sin moderación, ¡suscríbete!