Partidos políticos
Confusión e intriga en el frente de izquierdas tras el fin de la ‘Operación Bustinduy’
No es no. La frase que inmortalizó —entre otros— Pedro Sánchez en 2016 al negarse a apoyar una investidura de Mariano Rajoy ha vuelto a retumbar en el Congreso, aunque expresado de manera más cordial, de boca del ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy.
Quien fuera uno de los cofundadores de Podemos se ha visto forzado a rechazar de manera categórica su posible candidatura a presidente del Gobierno por el frente de izquierdas que hace meses llevan tejiendo Más Madrid, Izquierda Unida, Catalunya en Comú y Movimiento Sumar. Ha sido por una noticia de elDiario en la que se aseguraba que las formaciones le habían ofrecido el cargo y que le pedían una pronta respuesta.
“No ha habido tal ofrecimiento”, ha dicho a los medios que lo esperaba en el pasillo principal del Congreso. “En todo caso, yo he sido muy claro muchas veces; no es eso lo que aspiro a hacer. Voy a contribuir en todo lo que esté a mamo, pero ese no creo que sea el papel que deba asumir”, ha respondido de forma contundente.
El 6 de junio pasado, El Salto daba la exclusiva sobre la ‘Operación Bustinduy’, una forma de denominar los intentos denodados (especialmente de Más Madrid e Izquierda Unida) de comenzar a instalar al exdiputado de la Eurocámara como un ‘candidateable’ para lo que sería la nueva versión de Sumar, cuando ya se empezaban a ver las limitaciones de una nueva postulación de Yolanda Díaz.
Negado al principio pero admitido tiempo después, el proyecto de ‘Busti’ (como lo llaman quienes le guardan cariño) despertaba simpatías y consenso. Nadie duda de su capacidad intelectual y su ética y se lo veía como un dirigente capaz de tender puentes y volver a unir a la izquierda transformadora (es decir, a Podemos con la coalición Sumar).
Pero el ministro nunca estuvo muy por la labor y sobre fin de año ya tenía decidido que no tenía ningún interés en ser candidato a presidente del Gobierno y lo había hecho saber. Ese es el quid de la cuestión: por qué una filtración en dirección de algo que se sabía que iba a chocar con la negativa.
Seis dirigentes consultados por El Salto, que representan a las diferentes familias políticas del ‘nuevo Sumar’, han expresado su sorpresa, enfado y confusión por la irrupción de un debate al que todos tachan de “precipitado” e “innecesario”. Más aún cuando en otra pieza el día anterior en El Confidencial se planteaba que desde sectores del mismo frente había voluntad de romper el Gobierno y pasar a la oposición para mejorar las opciones electorales.
“Esto es fuego amigo, es un tiro en el pie. No se entiende por qué en estos momentos se busca dar una información así pero lo que queda claro es alguien que quiere perjudicar la suerte del nuevo frente”, opina en conversación con El Salto un influyente diputado del grupo.
“Pensar que un partido como IU puede proponer una candidatura a un dirigente cuando todavía no tiene el aval orgánico es un delirio”, explican fuentes de la coalición
Un alto cargo de Izquierda Unida no oculta su malestar tampoco. Cree que el momento “es pésimo porque estamos con lo de la guerra” y creen que poner sobre el foco de los medios una discusión por candidaturas es imprudente y puede resultar un bumerán. No ha ayudado que Antonio Maíllo, el coordinador federal de IU, haya dicho que hay que acelerar el proceso de selección del candidato.
Un párrafo aparte merece la situación en IU, ya que la división en cuanto a criterios de acción entre el sector de la ministra Sira Rego y Maíllo va increscendo, ya que la exteniente de alcalde de Rivas cree inoportuno precipitar los tiempos de una candidatura cuando todavía no hay ni siquiera un acuerdo electoral consolidado.
También entre los partidos hay intriga sobre el origen de la filtración. Algunos de IU creen que ha sido Más Madrid y en Más Madrid creen que el responsable es IU. Ambos lo niegan al ser preguntados. “Pensar que un partido como IU puede proponer una candidatura a un dirigente cuando todavía no tiene el aval orgánico es un delirio”, explican.
Los beneficios de filtrar una presunta propuesta de liderazgo a alguien que todos sabían que no lo aceptaría son, indefectiblemente, para los rivales del frente de izquierdas. La confusión y la negativa pública benefician, en términos políticos, a quienes quieren competir con ellos (el PSOE) o pactar desde una posición de más fuerza (Gabriel Rufián).
Sea como fuere, la ‘Operación Bustinduy’, si todavía tenía algún adepto, ya ha acabado. Sin Yolanda Díaz como posibilidad, el frente debe avanzar ahora en consolidar las reglas propias de cara a unas generales que no se sabe cuándo serán (todos creen que Sánchez agotará la legislatura pero también saben que si el ‘No a la Guerra’ funciona, podría adelantarlas) y que en el medio tendrá a los comicios andaluces como gran match electoral.
Una fuente calificada ha dicho a El Salto que los tres nombres que las cuatro formaciones están barajando ahora son Unai Sordo, Mónica García y Ernest Urtasun. El primer caso ha dicho públicamente en varias oportunidades que no está por la labor, aunque se cree que podría no ser definitivo. El ministro de Cultura estaría dispuesto aunque no cuenta con muchos apoyos por fuera de Movimiento Sumar.
Y Mónica García está indecisa. Quienes conocen esas conversaciones dicen que la líder de Más Madríd mantiene en mente disputar otra vez contra Isabel Díaz Ayuso en Madrid, pero que ser la candidata del frente para Moncloa también le genera ilusión. Su caso choca, una vez más, con Podemos: si se quiere evitar la división con la formación morada mas vale que no sea con un candidato que venga del partido que más quiere la división con ella.
El devenir de la ministra de Sanidad también impactaría de lleno en el conflicto interno en su partido con Emilio Delgado, aunque ha bajado la espuma tras abrirse puentes de diálogo entre ambos dirigentes. Existe una suerte de pacto tácito de evitar que siguiera escalando, aunque el mostoleño está lejos de conformarse.
La sucesión
En menos de un mes ocurrirá uno de los cambios en el Ejecutivo más importantes de los últimos años: María Jesús Montero dimitirá y dejará doble vacante, la del Ministerio de Hacienda y nada menos que la vicepresidencia primera del Gobierno. Se espera que en los primeros diez días de abril, Moreno Bonilla haga la convocatoria formal de autonómicas, que seguramente serán el domingo anterior a la llegada del Papa, o después de su partida (31 de mayo o 21 de junio).
La quiniela en el PSOE ya ha comenzado y fuentes de Ferraz aseguran que el único que sabe quiénes serán los elegidos para el reemplazo es el propio Sánchez, y que suele comunicarlo a último momento incluso a su entorno más próximo.
La tesis más posible es que Hacienda sea separada de la vicepresidencia primera y muchos creen que irá a parar a manos de Carlos Cuerpo, el ministro de Economía, que pasaría a estar a cargo de las dos carteras.
La vicepresidencia, un pilar fundamental de la acción de Gobierno y en la disputa parlamentaria, es altamente probable que caiga en manos de una mujer. ¿Diana Morant, tal vez? Algunos creen que sería la forma de Sánchez de apuntalar a una candidata a la Generalitat valenciana que no acaba de entusiasmar.
No faltan quienes creen que Cuerpo puede ser vicepresidente, aunque sería el primer hombre en secundar a Sánchez en ocho años de Gobienro. ¿Y Elma Saiz? La portavoz también podría ser una de las elegidas. Por ahora, en esto también predomina la intriga y el enigma.
Asalto Podcast
Podcast | Rufián y el I+D+i para que la izquierda rompa los pronósticos en las próximas elecciones
Sanidad pública
Javier Padilla
“Con nuestra propuesta, para privatizar algo se va a tener que justificar por muchas vías”
Derecho a la vivienda
El PSOE se niega a incluir en el escudo anticrisis las medidas de vivienda que demandan sus socios
Para comentar en este artículo tienes que estar registrado. Si ya tienes una cuenta, inicia sesión. Si todavía no la tienes, puedes crear una aquí en dos minutos sin coste ni números de cuenta.
Si eres socio/a puedes comentar sin moderación previa y valorar comentarios. El resto de comentarios son moderados y aprobados por la Redacción de El Salto. Para comentar sin moderación, ¡suscríbete!