Ayuntamiento de Madrid
El Ayuntamiento de Madrid desahucia a una familia por una deuda que ya había pagado
El pasado martes 23 de junio, alrededor de las 12.00 de la mañana, se consumaba en la calle Sombrerería, 16, en pleno barrio Lavapiés, el desahucio de una familia de cuatro miembros que incluía a una anciana de más de 80 años, titular de la vivienda, su hija y sus nietos, dos menores de 11 y 7 años de edad.
El desalojo se produce a pesar de que la familia se mantenía al día en el alquiler, pero la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS) le reclamaba una deuda de 3.129 euros, que está resuelta judicialmente desde 2023 y ya pagada en cuotas a lo largo de los últimos dos años, según ha podido constatar este medio.
El caso se suma a los desahucios a familias vulnerables que se vienen produciendo en los últimos meses en la ciudad por parte de la empresa de vivienda del Ayuntamiento de Madrid así como la Agencia de Vivienda Social (AVS) de la Comunidad de Madrid.
Este caso resulta más llamativo en tanto no habría elementos que llevasen al desahucio: la familia se mantenía al día en el alquiler y había pagado una deuda que le reclamaba la EMV
El caso de Sombrerería, 16 resulta más llamativo en tanto no habría, en principio, elementos que llevasen al desahucio. Este diario ha tenido acceso a la documentación que demuestra que la anciana desahuciada, E., y su hija, O., madre de los dos menores, están empadronadas desde el año 2000 en la vivienda, y que se encontraban al día tanto del alquiler como de las presuntas deudas que la EMVS les exigía.
El desahucio ha sido ordenado por el Juzgado de Primera Instancia número 13 de Madrid y en esta ocasión se trata del quinto intento desde 2021. El escollo principal fue el fallecimiento, en 2019, del marido de E., cuyo nombre constaba en el alquiler, a partir del cual la EMVS se negó a subrogar el contrato incluyendo a la hija. Los meses de la pandemia entre 2021 y 2022 complicaron esa regularización, pero en 2024 una sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid reconoció la deuda de la anciana con la empresa pública, permitiendo un plan de pagos y que la EMVS tuviese que volver a cobrarles el alquiler, a pesar de que se negaba.
La EMVS llegó a alegar que consideraba a O. como “okupa” a pesar de que el contrató continuaba en vigor a nombre de su madre
Desde entonces la familia hizo frente a los 3.129 euros que le reclamaba la empresa, así como a las diferentes cuotas del alquiler de los últimos dos años. Aún así, el proceso de desahucio continuó en paralelo y en base a esa misma deuda ya saldada.
Según han explicado a El Salto fuentes del caso, la EMVS llegó a alegar que consideraba a O. como “okupa” a pesar de que el contrató continuaba en vigor a nombre de su madre. Las mismas fuentes añaden que al vivir con E. “su situación no podía considerarse irregular, e incluso lo correcto habría sido humanizar la convivencia de hija y nietos con la abuela incluyendo a la primera en el contrato”.
Desde 2024 la familia —que tiene unos ingresos medios de menos de 900 euros al mes— no solo ha cubierto lo que se le reclamaba sino que ha realizado todos los pagos del alquiler, por lo que fuentes cercanas afirman “no entender” el empeño de la EMVS en el desahucio. Las mismas fuentes apuntan a que el desahucio se reactivó este marzo después del decaimiento del “decreto antidesahucios” del Gobierno de coalición.
Al cierre de esta nota, ni la empresa municipal ni el Ayuntamiento de Madrid han respondido a las solicitudes de información al respecto de este medio.
El edificio de Sombrerería, 16 se compone de 35 viviendas de titularidad de la EMVS. Fue adquirido por la misma en 1994 y restaurado, y a partir de 1995 se realojó en él a familias procedentes de chabolismos como el de San Blas, en el que vivían E., su marido fallecido y su hija O. cuando aún era menor (otros hermanos, más mayores, se encontraban emancipados), y que llegaron en el año 2000. El bloque fue uno de los que intentó vender a Ana Botella en su etapa como alcaldesa en 2012, movimiento que se paralizó por la movilización vecinal y política y que de hecho redundó en un nuevo contrató en 2014, que era el que seguía vigente.
Las fuentes consultadas por El Salto no han podido precisar si en el mismo edificio hay más vecinas en situaciones similares. En esa misma calle, en el número 7, la EMVS posee más viviendas, al menos dos de ellas vacías y que han sido reformadas recientemente, según ha podido confirmar este periódico. La casa de E. en Sombrerería, 16, en la que vivía desde hace 26 años, fue vaciada inmediatamente la mañana del martes 23, y clausulada con una puerta blindada.
La madre tuvo que salir al rellano de su vivienda con el respirador que utiliza habitualmente, circunstancia que también provocó que rechazase el albergue social que se le ofrecía
El desahucio se produjo con la presencia de más de una docena de vecinos de la zona —casi sin medios de comunicación in situ— y una trabajadora social a la que no se permitió hablar con la comisión judicial. Los testigos hablan de cómo E. tuvo que salir al rellano de su vivienda con el respirador que utiliza habitualmente, circunstancia que también provocó que rechazase el albergue social que se le ofrecía, y en el que solo habría tenido plaza durante unos días. La anciana se ha ido a vivir con uno de sus hijos mayores y su hija, su yerno y sus nietos se han repartido entre otros familiares.
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