Anarcosindicalismo
Leyendas y mitos de una CNT al descubierto: el caso Scala y los convulsos años de la Transición

La investigación de Héctor A. González Pérez aborda los grandes mitos que siempre acompañaron a la organización anarcosindical durante la Transición española. Aquella memoria edulcorada da pie a la historia que, tras el paso de los años, es leída con otros ojos.
Manifestación de CNT en Madrid el 1 de mayo de 1979 (2)
Manifestación de CNT en Madrid el 1 de mayo de 1979. Foto cortesía de la Fundación Anselmo Lorenzo.

Ni la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) era tan fuerte en la Transición, ni el Caso Scala acabó con ella a finales de la década de 1970, ni estaba perforada por infiltrados y traidores en aquellos años. Esta es la tesis que defiende Héctor A. González Pérez, autor del libro El Caso Scala y otras leyendas del anarcosindicalismo durante la transición (Catarata, 2023). La publicación echa por tierra los mitos que siempre rodearon a la organización anarcosindical sin dejar de atender al empuje que cientos de militantes realizaron en un tiempo en el que creían que la revolución era posible.

El transcurso de los años, en los que la memoria personal, evocadora, ocupa todo el relato, deja paso a la historia. Esa historia es la que ha escrito González a través de un documentadísimo trabajo en el que han tomado parte decenas de militantes que engrosaron las listas de la CNT en algún momento de su vida. Después llega el contraste: los recuerdos subjetivos de unos se enfrentan a los documentos y actas objetivas de la organización, el análisis pormenorizado de los hechos. Como en tantas ocasiones, no todo es como nos gustaría que hubiera sido.

“La historia es necesaria para que avance el sentido crítico de las personas respecto a su propia memoria. Tenemos que comprender el pasado para entender el presente”, introduce el historiador. El pasado, en este sentido, se retrotrae hasta los años de la transición española. “La CNT es una organización que practica el sindicalismo revolucionario, que pretende cambiar la sociedad desde sus raíces con unos militantes que creen que pueden hacerlo. De verdad creían que estaba en sus manos el poder hacerlo”, recalca el autor de la obra.

Fotografía
Memoria sindical El álbum de fotos de CNT en la Transición
El anarcosindicalismo volvió a las calles tras la muerte de Franco para celebrar y exigir un modelo de vida diferente al que se negociaba en los despachos. CNT se opuso a los Pactos de la Moncloa y presentó su oferta de un sindicalismo basado en la acción directa, el asamblearismo y el antiautoritarismo. Fue una primavera que duró un lustro.

La grandilocuencia con la que a menudo se describe a la organización anarcosindical en aquellos años, quizá viciada por una romantización de su pasado y papel determinante en el devenir de la revolución social de 1936 y la Guerra Civil, choca frontalmente con lo explicitado por González: “Era una organización pequeño-mediana con algunos polos donde hay una presencia real y notable y otros donde la presencia es anecdótica y testimonial. Se ha llegado a decir que la CNT era el tercer sindicato de la Transición y eso no es cierto. No pasa nada, la organización tuvo presencia en conflictos muy importantes, pero no era el tercer mayor sindicato”, explica.

La realidad supera los deseos

“El mito de la traición” es como el historiador denomina a uno de los mayores efectos de esa memoria todavía no sometida a la historiografía que solo llega con el devenir de los años. “La CNT formaba parte de la izquierda radical, desde donde siempre se decía que si no se había sido capaz de llevar más allá la democracia o implantar medidas socialistas, o incluso hacer la revolución, había sido culpa de la CIA, los sindicatos mayoritarios, el PCE o Felipe González”, rememora el propio González.

“Quizá si no fueron a más los avances del sindicalismo revolucionario es porque no se supo hacer o porque realmente no existía en España el caldo de cultivo necesario para ello”, opina Héctor A. González Pérez

El investigador, ahora, quita ese maquillaje impostado durante el paso del tiempo para defender que, igual que la izquierda radical y la CNT evolucionaron en sus planteamientos, también lo hicieron las demás organizaciones a lo largo de los años 70 y 80. “Esto lo que hace es plantear que si algo no se pudo conseguir fue por culpa de los demás. Quizá si no fueron a más los avances del sindicalismo revolucionario es porque no se supo hacer o porque realmente no existía en España el caldo de cultivo necesario para ello”, determina. Se podía haber ido más lejos pero, parafraseando los términos del autor, no se puede culpar a las organizaciones fuera de la izquierda radical de no querer hacer lo que la izquierda radical quería.

El Caso Scala no terminó con la CNT

La CNT, además, se opuso a los Pactos de la Moncloa. El 15 de enero de 1978, tras una manifestación en Barcelona en contra de estos acuerdos, comenzó a arder la Sala Scala. “Aquello fue un montaje policial, pero no sé a qué nivel, si desde la Policía o el Gobierno. Lo que no hay dudas es que fue un episodio de guerra sucia contra la CNT”, aduce el investigador. Su sensación, en este sentido, apunta más a elementos policiales que gubernativos. La respuesta por parte del Estado no se hizo esperar: fueron detenidas más de una decena de personas y algunas de ellas se enfrentaron a importantes penas de cárcel siendo inocentes.

Lo novedoso del Caso Scala y que sale a relucir en este libro es que, al contrario de lo que en tantas ocasiones se ha esgrimido, este montaje policial no destruyó a la CNT. “Eso es muy sencillo echarlo por tierra. Si nos vamos a las actas de los plenos y plenarias de verano de 1978, la organización llega a su pico de afiliación. Esas colas de gente esperando para borrarse del sindicato tras el Caso Scala que supuestamente se dieron, nunca ocurrieron”, sentencia González.

Según sus cálculos, la Confederación podía tener unos 100.000 afiliados en aquel enero en que murieron cuatro trabajadores por el incendio del Scala para llegar casi a los 130.000 en verano del mismo año. Entonces, ¿por qué el declive de afiliación? “Porque la CNT también está afectada por dinámicas generales del movimiento sindicalista español. Les ocurre lo mismo a UGT, CC OO y USO, que pierden gran parte de su militancia”, responde el historiador.

Anarquismo autónomo y defensa incondicional de los presos

Este conflicto desencadenó la aparición de lo que González considera otro mito: el del anarquismo autónomo. “Con el Caso Scala aparecen algunas interpretaciones que vienen a decir que la CNT había dejado tirados a los presos, como defiende uno de ellos, Xavier Cañadas, quien dice que la organización quiso sacar rédito sindical de lo ocurrido”, aduce el autor de la monografía. No le falta razón. El propio Cañadas explica en El Caso Scala. Terrorismo de Estado y algo más (Virus Editorial, 2008) que, en un momento dado, los acusados decidieron actuar por su cuenta y no según los abogados de la Confederación, por lo que en abril de 1978 la CNT habría dejado de pagar sus defensas.

González lo niega: “Todo esto me suscita una primera reflexión. ¿Qué rédito puede sacar una organización por decir que tiene a cuatro compañeros presos por tirar unos cócteles molotov y que murieron otros cuatro trabajadores, también afiliados a la CNT, en el incendio?”. Y continúa: “Si consultamos las actas de las plenarias posteriores, aparecen facturas de los pagos a los abogados, incluso quejas de la CNT a los letrados porque no les informaban de cómo se desarrollaba el proceso judicial. La CNT, además, participó activamente de las campañas a favor de los presos cuando llegó el juicio”.

Esto condujo al debate sobre la defensa incondicional de los presos, otro de los aspectos que González aborda en su libro. Se trataba de dirimir qué hacer con aquellos militantes que participaban en acciones consideradas como delictivas y que luego pedían a la CNT que asumiera su defensa judicial. Finalmente, la posición que sobresalió es aquella que actualmente defiende la organización sindical: apoyan a cualquier preso que ha sido encausado o encarcelado por mor de la actividad del sindicato, y se analizan individualmente todos los demás casos para decidir si se asume su defensa y cómo.

A la caza del infiltrado y traidor

El último de los mitos que este especialista en movimiento obrero y memoria social asturiano describe está íntimamente ligado con lo que siempre se han considerado como infiltrados y traidores, algo que para González no sería tal. “La Confederación tuvo algunos infiltrados y confidentes durante la Transición y en cuanto se les detectaba, los expulsaban. El problema vino al catalogar como tal a algunas personas con ideas algo diferentes o por haber tenido una trayectoria previa durante la dictadura en el sindicato vertical”, describe el investigador.

Cuando esas personas defendieron posiciones más moderadas que las demás, en muchos casos fruto de la edad, opina González, automáticamente se les acusó de infiltrados. El caso más paradigmático fue lo que sucedió con el cenetista Diego Abad de Santillán, de quien se dijo que había sido traído por Martín Villa desde el exilio para llevar a la CNT por un camino reformista. “Tenemos que tener un poco de responsabilidad en estas acusaciones”, esgrime el especialista.

Martín Villa es el nombre propio de uno de los últimos capítulos que aborda González. Pensado como “la bestia negra del anarquismo”, el mismo franquista le afirmó al investigador que la CNT apenas preocupaba al Gobierno durante la Transición.

El anarquismo fue incapaz de tener discusiones sanas en su fuero interno y de aceptar la discrepancia, concluye González. Bien conocedores de esta dinámica arrastrada durante años entre las organizaciones anarcosindicalistas de la actualidad, la CNT, la CGT y Solidaridad Obrera suscribieron hace unas semanas un acuerdo de acción conjunto. “En el momento en el que alguien es acusado de infiltrado o traidor, se acaba el debate con argumentos”, finaliza el propio González.

Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra na túa conta.

Relacionadas

Opinión
Sindicalismo Sobre modelos y unidades anarcosindicalistas
Dentro del debate de si es posible una unidad anarcosindical reside una realidad compleja: estamos demasiado liados con el trabajo en los sindicatos y otros están demasiado liados peleándose
Opinión
Opinión Impulsar la unidad anarcosindicalista es una tarea estratégica imprescindible
Tercera entrega en el debate sobre el anarcosindicalismo: ¿qué aportaría la unidad anarcosindicalista a la rearticulación de una izquierda transformadora y de clase?
Sindicatos
Crónica TMS ¿Nos organizamos, o qué?
Un centenar de militantes de toda Europa y EE.UU. se reúnen en Madrid para aprender las claves del Organizing y fortalecer la lucha sindical y social a través de la autoorganización.
Economía
Aranceles Trump anuncia nuevos aranceles del 20% a Europa en “el día de la liberación”
El presidente de los Estados Unidos vuelve a amenazar con impuestos a las importaciones que, según él, son respuesta a los gravámenes sobre empresas estadounidenses en Europa.
Música electrónica
Música Herbert y la banda sonora sin fin de un tiempo revuelto: “Si todo funcionara bien, necesitaríamos menos arte”
El músico británico Matthew Herbert desea cambiar el mundo y una de las herramientas que usa para ello es la música. El 4 de abril presenta en Madrid su nuevo proyecto junto a la vocalista e improvisadora Momoko Gill.
Melilla
Fronteras El bloqueo burocrático en el CETI de Melilla deja en situación de calle a nueve refugiados marroquíes
El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) lleva a cabo una práctica de discriminación, vulneración del derecho al asilo y denegación de entrada de solicitantes de asilo marroquíes, según denuncian 26 organizaciones.

Últimas

O Teleclube
O Teleclube 'A Rapaza da Agulla' inquieta a 'O Teleclube'
Magnus von Horn dirixe un conto de fadas para adultos cuberto dun branco e negro espantoso.
En saco roto (textos de ficción)
En saco roto El cuarto
No iba a tocar nada porque aquel era el cuarto en el que había nacido su madre. Así que a Laura le gustaba imaginarlo a mediados de los años 40 del siglo pasado.
Euskal Herria
Gaztetxe El desalojo de Txirbilenea en Sestao: una lucha por la autogestión en la Margen Izquierda
Los centros sociales okupados no pueden limitarse a ser refugios de la autonomía juvenil o de la contracultura; deben convertirse en espacios de articulación de una nueva coalición.
Macrogranjas
Maltrato animal Retiran el sello de bienestar animal a la granja vinculada a Mercadona donde ocurrió una “masacre” de pollos
La propietaria de la instalación, Lusiaves, ha perdido la certificación catalana de bienestar animal Welfair. Tras las difusión de imágenes de la “masacre”, plantilla actual y pasada de la empresa aseguró que eran prácticas “recurrentes”.
Comunidad de Madrid
Instituto del Menor La Comunidad de Madrid arranca una hija a una mujer peruana que ha denunciado violencia de género
La madre afectada, Pamela L.C., considera que ha habido un componente racista en el arrancamiento. La mujer no obtuvo ninguna información sobre el paradero de su hija hasta la citación en el Instituto Madrileño del Menor una semana después del parto.
Estados Unidos
Estados Unidos Estudiantes de Columbia luchan contra las amenazas de deportación
Los estudiantes de Columbia se unen mientras el ICE y el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) atacan el activismo palestino. “[Columbia] está dispuesta a concederle al gobierno de Trump todo lo que quiera”, declara un estudiante a Mondoweiss.
Palencia
Memoria histórica Hontoria de Cerrato sobre el homenaje a un vecino deportado a los campos nazis: sí, pero lejos
La asociación memorialista de Palencia pide la instalación de un adoquín, conocido como ‘Stolpersteine’, con el nombre de Antonio García Hevia, un español que estuvo en los campos nazis.
León
Accidentes laborales Cuatro mil personas despiden en Villablino a los mineros muertos
Los sindicatos se concentran en Oviedo y exigen al Principado que se persone como acusación particular en el proceso penal. En 2023, un vecino alertó de las condiciones de inseguridad bajo las que operaba la mina.
Ecuador
Hacia el 13 de abril Acuerdo histórico de la izquierda y el movimiento indígena para la segunda vuelta de las elecciones en Ecuador
La alianza entre la Revolución Ciudadana y Pachakutik, el brazo político del movimiento indígena, no se producía desde 2006 y podría ser determinante para la victoria de la candidata correísta, Luisa González, en las elecciones del 13 de abril.

Recomendadas

En el margen
Laurent Leger-Adame “Fotografiar cuerpos negros es añadir narrativas que no están presentes en la fotografía mainstream”
Este fotógrafo nació en territorio de ultramar francés pero se crio en París y ha vivido y trabajado profesionalmente en Estados Unidos y Argentina. Actualmente reside en España, donde ha venido realizando diversos trabajos con la afrodiáspora.
Galicia
Vivienda ¿Por qué no nos atrevemos a hablar de rentismo popular? Cuando tu casero no es un fondo buitre
Activistas y especialistas abordan la incidencia y la responsabilidad de los pequeños propietarios en el problema de la vivienda en Galicia, donde es especialmente incidente, y en el resto del Estado.
Asturias
Asturias Cinco muertos en la mina de Zarréu: demasiadas preguntas sin respuesta
El accidente más grave en la minería asturiana en casi tres décadas vuelve a poner en cuestión el sistema de permisos, controles y ayudas públicas para minas en proceso de reconversión.
Culturas
Culturas Lorca fue también un visionario que intuyó los vínculos entre la música negra y el flamenco
La 24ª edición del Festival de Flamenco de Nueva York abrió un espacio de debate para analizar el impacto que tuvo el movimiento cultural del Renacimiento de Harlem en la obra del poeta granadino.